Home > Uncategorized > Homo antecessor: Pieza del mes de julio en el Museo Nacional de Antropología e Historia

Homo antecessor: Pieza del mes de julio en el Museo Nacional de Antropología e Historia

Dr. Juan Manuel Argüelles, Dirección de Antropología Física/INAH

El 8 de julio de 1994 aparecieron los primeros fósiles humanos del nivel TD6 del estrato Aurora en el yacimiento de la cueva Gran Dolina, localizada en la sierra de Atapuerca, en la provincia de Burgos, en la comunidad de Castilla y León, España. De entonces acá, se han recuperado más fragmentos de huesos, instrumentos de piedra y huesos de animales fosilizados. Actualmente, de los más de 170 restos fósiles humanos recuperados hasta la fecha, se han concretado nuevas investigaciones de la línea evolutiva. En 2004, científicos de la Universidad de Burdeos analizaron el cráneo del joven de la Gran Dolina, de la especie Homo antecessor, que produjo una edad de 800,000 años.

Ciudad de México, México, 10 de julio de 2020, México Ambiental/INAH.- El árbol evolutivo que conduce hasta nuestra especie Homo sapiens aún contiene más misterios que certezas, pero algunas cosas las sabemos bien. Tenemos la confianza en decir que hace cerca de siete millones de años surgió un linaje del que son parte los chimpancés y otro en cual aparecieron primates capaces de caminar erguidos en dos piernas. También sabemos con seguridad que hace poco menos de dos millones de años emergió de entre estos bípedos una rama representada por el Homo erectus, una especie alta, con piernas largas, brazos más cortos y cerebro grande, capaz de fabricar herramientas y de la que eventualmente derivó nuestra especie.

En el año 2004 la Universidad de Burdeos realizó un análisis al cráneo del joven de la Gran Dolina mediante una técnica novedosa que permitió fechar el cráneo hace unos 800,000 años. Con este hallazgo se puede determinar de forma precisa la posición del Homo antecessor en el árbol genealógico humano. Foto: Laura Martín-Francés. Universidad de Burdeos y el Grupo de Antropología Dental del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana.

Después de que los grupos del género Homo salieron de África y se dispersaron por Asia y Europa surgieron humanos con mucha variabilidad, de entre los que destacan los humanos modernos y los célebres Neandertales. Una historia precisa de ese periodo de la evolución humana no está clara y arroja una pregunta difícil: ¿existe una especie que pueda considerarse el ancestro común de humanos y Neandertales y cuál es?

En opinión de algunos científicos, la respuesta es que sí existe, por eso nombraron a su hallazgo Homo antecessor, y suponen que se trata del penúltimo paso en nuestra filogenia.

El 8 de julio de 1994 aparecieron los primeros fósiles humanos del nivel TD6 del estrato Aurora en el yacimiento de la Gran Dolina. Consecuentemente se han recuperado más fragmentos de huesos, instrumentos de piedra y huesos de animales fosilizados. Hoy en día de los más de 170 restos fósiles humanos recuperados hasta la fecha se han concretado nuevas investigaciones de la línea evolutiva. Foto: Mario Modesto Mata 

El primer ejemplar de Homo antecessor fue hallado en julio de 1994 en la cueva de la Gran Dolina en Atapuerca, España. Se trata de un rostro juvenil con parte del cráneo y una porción del cuerpo mandibular con tres molares derechos que presenta una morfología mediofacial moderna. El estudio de la cara parece indicar que no pertenece al “grado erectus” y que no parecen ser Neandertales, además, a pesar del parecido, tampoco son candidatos a humano moderno. Esto llevó a sus descubridores a concluir que Homo antecessor es a la vez predecesor común de nuestra especie y de aquella que resulte la ancestral directa de los Neandertales.

Durante las excavaciones en la Gran Dolina se encontraron dos fragmentos de cráneo que corresponden a la parte frontal y maxilar del rostro de un adolescente masculino, conocido como “El joven de la Gran Dolina”. Su capacidad craneal es superior a los 1,000 centímetros cúbicos, y posee una morfología facial moderna. Proyecto fechamiento de las colecciones del Museo Nacional de Antropología. Donación del molde Dr. Eudald Carbonel. Moldeado Laboratorio de diagnóstico 3D del Dr. Antonio Gual.

No obstante, para confirmar esta teoría, es necesario encontrar la presencia del Homo antecessor en África dado que ese continente es la cuna de nuestra especie, lo que hasta ahora no se ha logrado. Otro punto de vista consiste en no tratar de agrupar exhaustivamente en especies todos los fósiles que nos encontramos y pensar que este tipo de ejemplares son el paso previo al nacimiento de la humanidad tal como somos hoy.

En espera de evidencia futura que resuelva la controversia, contemplamos la cara del joven de la Gran Dolina como un misterio evolutivo.

La cueva Gran Dolina de la sierra de Atapuerca se sitúa en la provincia de Burgos, en la comunidad de Castilla y León, España. Dibujo: Museo Nacional de Antropología. 
La evolución es un proceso de variación constante que se asemeja a un árbol y no una línea ascendente de transformación. De tal modo, distintas especies han convivido simultáneamente en la historia de nuestro linaje. En el cladograma del género humano se aprecia la dificultad en asignar un lugar preciso a Homo Antecessor. Árbol filogenético del género Homo. Archivo Digital de las Colecciones del Museo Nacional de Antropología INAH/Canon, 2020.
Los individuos de este taxón son muy variables y no se sabe cuántas especies contiene el grado. Archivo Digital de las Colecciones del Museo Nacional de Antropología INAH/Canon, 2020.
Reconstrucción del Chico de la Gran Dolina de Elizabeth Daynés para el Museo de la Evolución Humana de Burgos. 
You may also like
Arte Rupestre y Fauna en Baja California Sur. Un Diálogo Multidisciplinario
La zona paleontológica de Rincón Colorado, en Coahuila, reabierta al público
Abierta la zona arqueológica Boca de Potrerillos en Nuevo León, para admirar pinturas rupestres
Mantendrán cerradas zonas arqueológicas del sureste afectadas por huracán Delta