Madrid España, 8 de junio de 2018, ABC.- La organización Oceana ha solicitado, aprovechando la celebración del Día Mundial de los Océanos, que la denominada Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR) se considere un delito ambiental punible. «Esta práctica de alcance mundial mueve cada año decenas de miles de euros y daña el medio marino, poniendo en peligro los recursos pesqueros y todo el ecosistema oceánico», explica Lasse Gustavsson, director ejecutivo de la ONG en Europa.
Oceana estima que la pesca INDNR representa el 20% de las capturas totales. Estimaciones conservadoras sobre pesca ilegal y no declarada, prosiguen desde la organización, «apuntan a pérdidas anuales entre 9.000 y 20.000 millones de euros para la economía mundial, equivalente a entre 11 y 16 millones de toneladas».
El hecho de que la gran mayoría de países no consideren la pesca INDNR como un delito está pasando factura al medio ambiente y la sociedad, advierten desde Oceana. Especies de alto valor económico, como tiburones y atunes, son a menudo el objetivo de la pesca ilícita, aseguran. La sobrepesca de estos depredadores y de especies amenazadas desequilibra el ecosistema marino y repercute en la salud y la riqueza de los océanos.
En el plano social, por su parte, la pesca INDNR sitúa en desventaja a los pescadores legales y reduce el bienestar socioeconómico de las localidades pesqueras, sostienen desde la organización.





