Ciudad de México, DF, México, 1 de septiembre de 2015, México Ambiental.- La doctora Mónica Ascensión de Nova Ocampo, investigadora de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH), experimenta con los astrovirus, que son un tipo de virus poco estudiado en México, llamado astrovirus. El trabajo se orienta a diseñar cepas vacunales y fármacos para el tratamiento de distintas infecciones, a partir del conocimiento de los componentes celulares que los astrovirus utilizan para replicarse.
Los virus que producen una sintomatología poco grave -y que por eso son considerados de bajo riesgo- no son muy estudiados en México y no llaman la atención de los investigadores. Pero casi todos los virus de RNA (ácido ribonucleico), entre los cuales se encuentran los astrovirus, pueden mutar y evolucionar con la posibilidad de causar daños mayores a la salud. Tal es el caso de cuadros de encefalitis que surgieron en distintos lugares del mundo. La posibilidad de estas mutaciones para desarrollar enfermedades infectocontagiosas es altamente probable.
La doctora explicó que las más recientes investigaciones han permitido identificar que la combinación de un astrovirus que proviene de un animal con un serotipo de humano, al parecer, ha generado un nuevo ejemplar viral que tiene el potencial para afectar el sistema nervioso central de las personas. Los más impactados por esta mutación podrían ser granjeros, campesinos, ganaderos y similares.
A pesar de ser casos aislados a escala mundial, el hecho de haber sido ubicados, deja ver la posibilidad de conversión de un virus zoonótico (enfermedad de los animales) en virus que afecta a los humanos. La Influenza, VIH, dengue, rubeola, paperas, sarampión y polio, son ejemplos de enfermedades originarias de virus RNA, lo que significa que una vacuna sería efectiva durante un tiempo determinado, explicó la experta.
Los astrovirus infectan a mamíferos y aves, son una de las principales causas de gastroenteritis aguda (GEA) en todo el mundo y la segunda causa de GEA infantil, particularmente en regiones donde existe poca higiene. Los síntomas son diarrea líquida, náuseas, vómito, fiebre, malestar generalizado y dolor abdominal.
Los más susceptibles de padecer una infección estomacal por astrovirus son niños menores de cuatro años, las personas de la tercera edad, pacientes en zonas de trasplante de médula ósea, enfermos con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y personas con bajas defensas.
La científica comentó que en la población infantil, los principales focos de infección son las guarderías, por lo que recomienda que el personal se lave las manos constantemente. Con esto se evitará la diseminación no sólo de astrovirus, sino de cualquier otro patógeno.
Advirtió sobre los cuidados que se debe tener al viajar, dado los altos índices de contagio y las probabilidades de diseminación, los cuales pueden ser rápidos y con periodos de incubación variable. La higiene es una forma de evitar que surjan epidemias en forma súbita.





