La totoaba (Totoaba macdonaldi), también conocida como corvina blanca o cabicucho, es una especie de pez de la familia Sciaenidae en el orden de los Perciformes.[2] [3] Es una especie endémica del norte del Golfo de California o Mar de Cortés. Debido a su sobre-explotación, su población mermó alarmantemente hasta acercarla peligrosamente a su casi extinción. Se convirtió por decreto en una especie protegida. Está en peligro de extinción por la pesca y la venta de tal pez.
El 16 de abril de 2015 el presidente de México Enrique Peña Nieto anunció un programa para el rescate y la conservación de la vaquita marina y la totoaba, el cual incluye vedas y apoyo económico a los pescadores de la zona.[4]
Morfología
Los machos pueden llegar a alcanzar los 200 cm de longitud total y 100 kg de peso.[5] [6] [7]
Alimentación
Come peces y camarones.
Hábitat
Es un pez de clima subtropical (32°N-17°N) y bentopelágico.
Distribución Geográfica
Se encuentra en el Océano Pacífico oriental central: el Golfo de California y Lago de Maracaibo, Venezuela. Originalmente, la totoaba se podía encontrar desde la desembocadura del río Colorado hasta Bahía Concepción en la costa oeste del Golfo, y hasta la boca del río Fuerte en el este. Sin embargo, en la actualidad se cree que sólo se le puede encontrar en la zona del Alto Golfo de California (CITES, 2010). Información revisada[8] menciona que la especie presenta un patrón de migración ontogénico, es decir, que los adultos migran para la reproducción al delta del río Colorado en el Alto Golfo de California (AGC) durante invierno-primavera, por lo que dicha área es reconocida como el área de desove y crianza, se encuentra otra familia en abundancia en el lago de Maracaibo, Venezuela.
Observaciones
Es inofensivo para los humanos.
Estatus: En Peligro De Extinción
Posibles causas
La pesquería de totoaba tomó fuerza antes de la década de 1920, como respuesta a la alta demanda del buche (vejiga gaseosa) por la población de China por ser considerada fuente de algunas propiedades medicinales no comprobables. Además de un reciente consumo en San Francisco, California.[9] La delicada carne de la totoaba fue un subproducto inicialmente, ya que el buche podía alcanzar un precio de US$ 5 mientras el del resto del pez solo llegaba a US$ 2.[9]
Otra de las hipótesis consideradas para explicar la reducción de la abundancia de la totoaba es la alteración del hábitat asociada a la disminución y prácticamente cese del flujo de agua del Río Colorado, debido a la construcción de represas y proyectos de irrigación en los EEUU (represa Hoover terminada en 1935; represa Glen Canyon terminada en 1963). Dicho represamiento de las aguas del Río Colorado cambió las condiciones estuarinas en el extremo norte del Golfo de California.
Medidas gubernamentales
La respuesta del gobierno mexicano ante esta situación fue la declaración de una veda permanente en 1975 (Flanagan y Hendrickson, 1976). En 1976 la tatoaba fue listada por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES por sus siglas en inglés) en su apéndice I como en peligro de extinción (ver CITES, 2010). En 1979 el Servicio Nacional de Pesquerías Marinas de los EEUU la incorporó a la lista de especies amenazadas bajo el registro federal 44(99): 29478-29480.[7] Actualmente se encuentra catalogada como ‘en peligro crítico’ en la lista roja de la IUCN.
Fuente: Wikipedia





