Ciudad de México, México, 15 de octubre de 2019, México Ambiental. – Un grupo de investigadores de la UNAM promueve desde hace dos décadas solucionar el problema de la escasez de agua en las grandes ciudades y sus consecuencias, las azoteas verdes o sistemas de naturación urbana pueden ser una estrategia eficaz.
Que además de adicionar permeabilidad, hace que el agua retorne a la atmósfera por evapotranspiración y fomenta el crecimiento de áreas verdes.
Las azoteas verdes tienen su origen en la milpa, conocido como policultivo. Una de sus virtudes radica en la ayuda que las plantas se proveen a sí mismas.
Pueden ser de bajo o nulo mantenimiento, y la viabilidad de esta propuesta se ha demostrado en la Coordinación de la Investigación Científica, en Ciudad Universitaria, donde desde 2013 se estableció un jardín con esas características.
El aporte científico y tecnológico de los universitarios radica en las azoteas verdes con plantas suculentas (del latín succulentus, jugoso) de los géneros Echeveria y Sedum, además de otras crasuláceas, cactáceas, agaváceas y nolináceas, como nopales, magueyes, órganos, siemprevivas y amoles.
Las crasuláceas absorben dióxido de carbono y proporcionan oxígeno, función natural de las plantas, y captan partículas de metales pesados en los grandes conglomerados urbanos, como la CdMx.
Si las edificaciones urbanas aún no cuentan con un sistema de captación de agua pluvial, hay que buscar opciones, como las azoteas verdes, para conservar este recurso, reiteró. Las crasuláceas absorben dióxido de carbono y proporcionan oxígeno, función natural de las plantas, y captan partículas de metales pesados en los grandes conglomerados urbanos, como la CdMx.
Si las edificaciones urbanas aún no cuentan con un sistema de captación de agua pluvial, hay que buscar opciones, como las azoteas verdes, para conservar este recurso, reiteró.
Ante la necesidad de áreas verdes, la última opción para Ciudad de México es fomentar la creación de jardines en las azoteas, con plantas resistentes a la sequía que capten dióxido de carbono de manera eficiente y provean oxígeno.
La falta de áreas permeables para infiltrar el agua es otro problema en las metrópolis, que puede resolverse con este tipo de proyectos. En las urbes, explicó, el agua de lluvia va hacia los drenajes, que al saturarse ocasionan inundaciones; con las azoteas verdes se retiene y retarda el volumen de la escorrentía y una parte de ella se evapora, por lo que retorna al ciclo hidrológico.
Un estudio de Eréndira Arellano Leyva, candidata a doctora en Ciencias de la Tierra, reportó que las azoteas verdes permiten retener 60 por ciento del agua de lluvia, dependiendo de la intensidad de cada evento.
Además, absorbe dióxido de carbono y proporcionar oxígeno, función natural de las plantas, las crasuláceas captan en los grandes conglomerados urbanos partículas de metales pesados como plomo, vanadio, mercurio, zinc, cadmio y cromo, que proceden de la actividad industrial y de los vehículos automotores.
Los investigadores de la UNAM sugieren que las plantas que integren las azoteas verdes sean endémicas de México y no exóticas, pues demandan grandes cantidades de agua o son invasoras.





