Ciudad de México, México, 30 de octubre de 2017, México Ambiental.- Para monitorear el comportamiento de una de las poblaciones más importantes de la región, en México, desde hace 25 años se realiza el anillamiento de ejemplares de flamenco rosado del Caribe (Phoenicopteus ruber), particularmente en las aguas someras de Ría Lagartos, en el extremo norte de la Península de Yucatán, donde se encuentra la colonia de anidamiento más grande más de 70 mil individuos distribuidos, en Ría Lagartos, en el Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam y las Reservas de Biosfera de Celestún y Los Petenes, principalmente.
El anillamiento es un procedimiento a cargo de técnicos de campo y biólogos experimentados de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) que permite obtener información sobre la biología de la especie para detonar acciones para su conservación.
Para el anillamiento de los flamencos se requiere que los polluelos tengan una edad de entre 75 y 80 días de nacidos. Se les toman muestras de sangre y plumas para determinar estados de salud de la población.
El anillamiento empieza antes del amanecer. Un grupo de especialistas pesa y mide a las aves y posteriormente a cada una se le ponen dos anillos, uno metálico y otro plástico que portarán toda la vida.
El anillo de plástico tiene una serie de cuatro letras que es el código alfanumérico de identificación del ave, como las placas de un automóvil; el metálico lleva los datos de contacto, teléfono y página web a la que se puede reportar cuando se encuentra el cuerpo de un ave muerta.
Los trabajos en los últimos 25 años por los gobiernos, organismos de la sociedad civil, las comunidades y la iniciativa privada han gestado una historia de éxito en la protección de esta especie y su hábitat.





