Las investigaciones no revelan signos de interacción humana ni de depredación aunque sí un estado muy degradado
Progreso, Yucatán, México, 2 de marzo de 2016, México Ambiental.- El ejemplar de ballena rorcual común o de aleta (Balaenoptera physalus) varado en playas de Progreso, Yucatán, murió por causas naturales, determinó una necropsia practicada al cadáver. De acuerdo al informe de la Procuraduría de Protección al Ambiente, el mamífero marino estaba en estado de descomposición moderado con una estimación de muerte de aproximadamente 2 a 3 días antes de ser encontrado.
La necropsia fue realizada por elementos de la Red de Atención a Varamientos de Mamíferos Marinos y de la Universidad Autónoma de Yucatán, una institución que también forma parte de la red.
El animal varado es un ejemplar macho juvenil inmaduro de 14.5 m de longitud total, con peso aproximado de 25 toneladas, de la especie Balaenoptera physalus, de nombre común “ballena de aleta” o “rorcual común” y constituye el primer registro de varamiento de esta especie en costas yucatecas.
De acuerdo a la Profepa, el examen externo no evidenció signos de interacción humana ni de depredación, siendo solamente relevante la presencia de un copépodo ectoparásito de la especie Penella balaenopterae en la región lateral posterior izquierda, al inicio del pedúnculo caudal y una concavidad de 35 cm de largo y 13 cm de ancho con una malformación circular expuesta en la región ventral media del pedúnculo caudal.
La necropsia sí reveló que el interior del espécimen se encontraba muy degradado con algunos órganos intactos, sin evidencia de lesiones internas, ni patologías crónicas que pudieran sugerir causas determinantes de muerte. Las cámaras estomacales se encontraron sin alimento y se detectaron múltiples úlceras gástricas profundas no perforadas, sugiriendo un padecimiento en el sistema digestivo.
Además se tomaron muestras de la capa de grasa, sangre, piel y parénquima pulmonar para realizar análisis toxicológicos y moleculares.
Y tal como lo marca el Protocolo de Atención a Varamientos de Mamíferos Marinos, la disposición final del cuerpo de la ballena se localizó a 200 metros del muelle llamado “Chocolate” en el área del “Playón” al poniente del puerto a 60 metros de la rompiente.





