San Luis Río Colorado, Sonora, a 27 de abril de 2017, México Ambiental.- Por un problema mecánico que permitió a la Policía Federal detener una camioneta vagoneta, elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) aseguraron 1,540 ejemplares de pepino de mar precocido de la especie Isostichopus fuscus, en la carretera Sonoyta-San Luis Río Colorado, Sonora, que serían llevados hasta San Luis Río Colorado de manera ilegal vía terrestre, para pasar después a Estados Unidos.
La especie pepino de mar pardo (Isostichopus fuscus) se encuentra enlistada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 como “Sujeta a Protección especial” (Pr), por lo que su aprovechamiento extractivo requiere de una autorización emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), de conformidad con lo previsto en la Ley General de Vida Silvestre.
Los elementos de la Policía Federal, tras detener la unidad, realizaron una revisión minuciosa y detectaron el cargamento que era transportado por dos personas de origen chino. Inmediatamente alertaron a la PROFEPA la verificación de la situación legal del producto marino.
Los técnicos de campo de la PROFEPA realizaron la identificación de la especie y constató que su transporte se realizaba de manera ilegal, puesto que el paquete no contenía la documentación requerida (legal procedencia) con base en los artículos 51 de la Ley General de Vida Silvestre y 53 de su Reglamento.
Por eso se ordenó como medida de seguridad el aseguramiento precautorio de los 1,540 ejemplares de pepino de mar con un peso de 40 kilogramos que fueron depositados en las instalaciones de la PGR en la Ciudad de San Luis Río Colorado, Sonora.
La PROFEPA procederá a interponer la correspondiente denuncia penal, a fin de que la PGR realice la investigación de los hechos.
En México y particularmente en el Mar de Cortés, las poblaciones de pepino de mar pardo son consideradas frágiles en virtud del gran problema que enfrentan por la sobrepesca. Además, su alta tasa de mortalidad, su lenta tasa de crecimiento y el tiempo que les toma alcanzar la edad de madurez sexual retardan el proceso de recuperación de la especie.
Vale decir que en México no hay consumo local del producto pero la especie cuenta con una gran demanda en el mercado oriental y se obtienen grandes ganancias por el recurso.





