En materia de evolución, aún hay lagunas informativas que develar. Aunque ciertamente, el naturalista británico Charles Darwin, revolucionó al mundo a partir de la publicación de su libro Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida (On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life) el 24 de noviembre de 1859, después de pasar casi tres décadas en la organización de la información recopilada en un viaje científico a bordo del HMS Beagle, que inició en diciembre de 1831.
Charles Robert Darwin, nació en Shrewsbury, Inglaterra el 12 de febrero de 1809 y falleció en Down House, Downe, en Londres, el 19 de abril de 1882.
En el libro, que desde 187 quedó simplemente en El Origen de las Especies, Darwin propone la teoría de la evolución biológica por selección natural. Trata la evolución como un mecanismo de “descendencia con modificación”, con la idea de que las especies cambian a lo largo del tiempo, dan origen a nuevas especies y comparten un ancestro común.
El elemento determinante es la selección natural, que dependía de factores externos en el medio ambiente, y el requisito de variaciones heredables en un grupo de organismos.





