José Luis Carrillo Aguado *
(Basado en un artículo publicado en la Gaceta Biomédicas del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM en marzo de 2006).
Ciudad de México, México, 28 de septiembre de 2018, México Ambiental. – Las interacciones de los microorganismos con el medio ambiente comenzaron desde el origen de la vida y a partir de entonces han moldeado nuestro planeta, por ello es central contestar preguntas fundamentales como: ¿Por qué los microorganismos presentan ciertos patrones de distribución y abundancia en un tiempo determinado?, ¿cuáles son los procesos que determinan dichos patrones? Y aún más profundamente: ¿siguen los microorganismos reglas ecológicas universales?, y en todo caso, ¿existen esas reglas ecológicas universales?, ¿quién y cómo las determina?
(Ojo divulgadores de la ciencia: Recordemos qué tanto para la ciencia cómo para la divulgación de la ciencia es central hacer las preguntas pertinentes en el momento adecuado para lograr avances en el proceso de acumular información y conocimiento).
Afortunadamente, gracias al descubrimiento de nuevas técnicas moleculares se ha abierto una gama de posibilidades para el análisis de la distribución y función bacteriana. Estas nuevas técnicas, a diferencia de los métodos tradicionales, no requieren del cultivo de microorganismos, y los que pueden observarse microscópicamente in situ pueden analizarse con estas metodologías, lo que nos permite tener una idea de la complejidad de una comunidad.

Bacterias
Las técnicas moleculares más utilizadas en el estudio de la diversidad bacteriana son aquéllas que analizan las secuencias de ADN de diferentes grupos, en particular, la del gen que codifica para la subunidad pequeña (SSU) de los ribosomas (16S para procariontes y 5S o 18S para eucariontes).

Mycoplasma
Debido a estas tasas de evolución diferencial, se pueden establecer relaciones en diferentes niveles jerárquicos. La estimación de la diversidad microbiana en las comunidades es actualmente uno de los retos y objetivos más ampliamente perseguidos por la ecología microbiana.
Los datos ecológicos sobre microorganismos aún son escasos (marzo de 2006), y esto ha generado especulaciones diversas sobre la posibilidad de que los microorganismos sean organismos de excepción.
Los pocos datos existentes han generado un debate en cuanto a la universalidad de las reglas ecológicas, esto es, si los micoorganismos se distribuyen y organizan de manera similar a las plantas y animales, o si las observaciones hechas en macroorganismos pudieran ser distintas. Esto implicaría que las bacterias y protozoarios presentan principios ecológicos diferentes en otros planetas.
Tanto la física, la química, las matemáticas, la biología, esto es, la ciencia, la tecnología, la creatividad, la intuición, la orientación en el tiempo y en el espacio, y la innovación, desarrolladas en el hemisferio izquierdo humano; así como las actividades y los principios regulados por el hemisferio derecho, como las bellas artes, que son la pintura, la música, el teatro, el baile, la poesía, la literatura, el cine, y otras habilidades cómo la ensoñación, la imaginación, la inteligencia emocional y otras habilidades aún sin conocer por la misma mente, permitan comprender en el futuro mediano que en todo el universo imperan las leyes de una Divinidad Superior, esto es, las leyes de Dios.

Nebulosa de Orión

Nebulosa del Cangrejo

Satélite Europa lanzando agua

Saturno y tetis
*Periodista científico y divulgador de la ciencia, la tecnología y la innovación





