Ciudad de México, México, 2 de agosto de 2025.- La palma aceitera es uno de los cultivos más rentables en el mundo, pero a pesar de su importancia económica, su cultivo es polémico porque tiene efectos negativos en la biodiversidad al provocar deforestación, sostienen las científicas Ellen Andresen (IIES/UNAM), Montserrat Franquesa Soler (UV) y el investigador doctorante Fernando Ocampo Saure en el artículo La palma aceitera y la biodiversidad, para el Boletín de la Sociedad Científica Mexicana de Ecología.
Explican que en México se cultiva principalmente en los estados del sureste, y si bien no ocupa una superficie muy grande en nuestro país, su futura expansión es muy probable. La palma se cultiva en zonas de selvas húmedas, que son biomas de gran biodiversidad, incluyendo especies en peligro de extinción, como el jaguar, el tapir y los primates.

En Tabasco, un estado que ha perdido la mayor parte de sus selvas a causa de actividades agropecuarias, más de 20 especies de mamíferos visitan las plantaciones de palma.
En paisajes altamente modificados por las actividades humanas, es posible que los palmares, al ser un tipo de vegetación con estructura más compleja que otros usos del suelo antrópicos, como pastizales y cultivos anuales, sean preferentemente usados por la fauna.
Es urgente ampliar nuestro conocimiento sobre los impactos de la palma aceitera en los diferentes contextos mexicanos para poder plantear estrategias que sean compatibles con la conservación de la biodiversidad.








