Últimas noticias

La industria de la moda y su impacto ambiental: limpio, justo y bueno

La industria de la moda y su impacto ambiental: limpio, justo y bueno

Ciudad de México, México, 18 de diciembre de 2018, México Ambiental. – La huella ambiental de la industria de la moda es inmensa y va mucho más allá del uso de materias primas. La fabricación mundial de ropa y calzado produce aproximadamente 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por ejemplo, para hacer un pantalón tipo jean se necesitan 3.781 litros de agua, teniendo en cuenta la producción de algodón, la fabricación, el transporte y el lavado. En el proceso se emiten 33,4 kilogramos de carbono equivalente, lo mismo que al conducir 111 kilómetros o ver 246 horas de televisión en una pantalla grande.

Incluso solo lavar nuestra ropa libera microfibras de plástico y otras sustancias que contaminan los océanos y el agua potable. Alrededor de 20% de la contaminación industrial de agua proviene del teñido y el tratamiento de textiles.

Pero este sector de la economía ejerce un poder considerable. Tiene un valor de US $ 1.3 billones y emplea a unos 300 millones de personas a lo largo de toda su cadena de valor.

La ropa representa una enorme oportunidad para crear un futuro limpio. Para abordar puntos cruciales relacionados al medio ambiente se deben tomar medidas que involucren a todas las partes de la cadena de valor, así lo expresó Llorenç Milà i Canals, director de la Iniciativa de Ciclo de Vida de ONU Medio Ambiente.

“Todos los actores deben desempeñar un papel en la redefinición del sector de la moda. Debemos alejarnos de la ropa desechable y transformar a la industria para que genere y mantenga valor para la sociedad, sin contaminar el medio ambiente”, explica Milà i Canals.

Como consumidores, significa comprar menos. Algunos estudios estiman que una prenda promedio se usa diez veces antes de ser desechada. Se proyecta que la demanda de ropa aumenta 2% al año, mientras que la cantidad de veces que usamos cada prenda ha disminuido en un tercio respecto a la década del año 2000.

Estos residuos son desperdicio de recursos naturales y cuestan dinero. Del total de las fibras utilizadas para ropa, 87% se incinera o se envía a vertederos. Eso equivale a que un camión de basura lleno de textiles se incinere o se descargue en vertederos cada segundo.

Nosotros también podemos contribuir en la reducción de contaminación. Hay pasos que todos podemos tomar, como verificar que las piezas que compramos sean duraderas, comprar artículos de segunda mano y reciclar; lavar menos y de manera más inteligente, por ejemplo, usar jabón líquido concentrado en lugar de detergente en polvo, que es abrasivo y arroja más fibras en el agua.

Las nuevas tecnologías pueden desempeñar un papel en la reducción del uso de recursos. El algodón y el poliéster reciclado siguen ejerciendo presión sobre el medio ambiente, por lo que encontrar y desarrollar nuevos materiales sostenibles es la clave para reducir el consumo de recursos naturales.

Los países en desarrollo, con una industria textil incipiente, tienen la oportunidad de construir modelos circulares de producción desde el principio. Pueden evitar sus estándares para que el resto del mundo siga su ejemplo.

La clave para que el sector sea sostenible radica en repensar radicalmente la forma en que consumimos y usamos la ropa, y en la interrupción de los modelos comerciales actuales. Eso significa comprar menos y presionar a la industria de la moda para que diseñe productos responsables.

 

Este texto apareció originalmente en ONU medio ambiente, puedes encontrar el original aquí.


Tags asignados a este artículo:
Impacto ambientalmedio ambienteMEXICOModa