Ciudad de México, México, 23 de marzo de 2018, México Ambiental.- La defaunación ocurre cuando las personas de una localidad eliminan la fauna para diferentes propósitos: la venta y consumo son los más comunes. Este término es análogo a la deforestación. En México es un fenómeno grave y creciente, de acuerdo al grupo Insectos mexicanos en peligro de extinción en su cuenta de Facebook donde preguntan: ¿Han estado en algún bosque silencioso? ¿Uno, donde no se escuche el ruido de los insectos, las aves o los anfibios?
En una presentación del trabajo académico de la investigadora mexicana Julieta Ramos Elorduy de la UNAM, refirió que la entomóloga registró el consumo de los insectos por los pobladores de Tulancalco, Hidalgo durante más de 25 años, “… quizás una de las investigaciones con insectos de mayor plazo hasta ahora” en México. Los resultados fueron publicados hace una década, en 2006.
Por ello las recomendaciones para la protección de la entomofauna en esta comunidad hidalguense que se puede aplicar a otras regiones de México, son elementales: legislar el consumo de insectos en todo México, crear áreas de amortiguamiento, formación de cooperativas que regulen y promuevan la crianza y ejecutar acciones de educación ambiental a pobladores y consumidores
Comentó que la defaunación por consumo es algo que les ocurre a muchos insectos. En la investigación de Julieta Ramos, ella encontró que se consumían alrededor de 30 especies diferentes. Se consumen tanto especies mutivoltinas como univoltinas, es decir, con una o diversas generaciones de una especie en el período de un año.
De acuerdo a Insectos mexicanos en peligro de extinción, la investigadora descubrió que para las especies univoltinas –las que presentan un ciclo vital único, en un año- la presión es mayor ya que, sólo se reproducen una vez en el período.
La autora también notó que las abundancias de todas estas especies, ha disminuido a niveles alarmantes. De hecho, determinó con su trabajo la existencia de 14 especies “… en franco peligro de extinción” en Tulancalco, Hidalgo. Sin embargo, es probable que varias de estas especies ya hayan desaparecido desde 206 en que se publicaron los resultados de la investigación.
Julieta Ramos Elorduy, concluye su trabajo, con diferentes medidas para proteger los insectos comestibles que quedan, tales como:
- a) Legislar el consumo de insectos en México.
- b) Desarrollo de zonas de amortiguamiento, donde las especies puedan recuperarse.
- c) Formación de cooperativas que regulen y promuevan la cría de estos animales.
- d) Educación ambiental a pobladores y consumidores.
El artículo original puede consultarse en: Ramos-Elorduy, J. (2006). Threatened edible insects in Hidalgo, Mexico and some measures to preserve them. Journal of Ethnobiology and Ethnomedicine, 2(1), 51. (https://ethnobiomed.biomedcentral.com/…/10.1…/1746-4269-2-51)
Insectos mexicanos en peligro de extinción, tiene su sitio en línea en: https://www.facebook.com/insectosmexicanosenpeligrodeextincion/





