Morelia, Michoacán, 15 de Febrero de 2016, México Ambiental.- De acuerdo a un análisis sobre los cambios históricos de la vegetación europea, la plantación de árboles no necesariamente logra mitigar el cambio climático, a pesar de que los bosques del continente se han extendido un 10 por ciento desde 1750, la extracción de madera y la introducción de especies arbóreas de mayor valor comercial han dado lugar a una liberación neta de carbono a la atmósfera. Dichos cambios han tenido efectos locales: al promover la absorción y retención de calor, han elevado 0,12 grados centígrados la temperatura superficial.
De 1750 a 1850, en Europa se cortaron 190 mil kilómetros cuadrados de bosques para obtener combustible o destinar las tierras despejadas a la agricultura. Desde entonces, los bosques han recuperado más del doble de esa superficie; sin embargo, las coníferas de crecimiento rápido han reemplazado a los árboles caducifolios en unos 633 mil kilómetros cuadrados de bosque, ya que resultan más ventajosos en cuanto a la extracción y aprovechamiento de la madera.
Respecto al impacto en el clima, estos modifican la temperatura al liberar agua hacia la atmósfera durante evapotranspiración, y al absorber o reflejar la luz solar; la introducción de coníferas de hojas oscuras, que absorben más luz solar y emiten menos agua, ha contribuido al calentamiento local.





