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Biodiversidad

Conservación del castor americano (Castor canadensis) en Sonora, México

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Ciudad de México, México, 15 de febrero de 2021, México Ambiental.- En la reserva Los Fresnos que la asociación civil Naturalia estableció en Sonora, hay un represo rodeado de abundante vegetación que forma bellos paisajes y cuyas aguas dan albergue a cientos de aves residentes y migratorias.

Además de ello, o más importante es la presencia del castor (Castor canadensis), una especie nativa de México que desde el año 2006 recuperó su hogar cuando ese territorio dejó de ser peligroso para su supervivencia, después de más de 100 años de haber sido erradicado de la región debido a la cacería.

Este es parte del hábitat de estos roedores, con canales de agua por donde se mueven seguros dentro de la reserva, rodeados por árboles de los cuales se alimentan y usan para construir sus diques, como los altos álamos que se aprecian en la ribera.

Conseguir este espacio y proteger y conservar este hábitat en Sonora, es uno de los principales logros de Naturalia.

Castores en La Jornada

En un texto de Gerardo Carreón Arroyo del influyente diario mexicano La Jornada publicado en su suplemento La Jornada Ecológica, el 4 de octubre de 23010, se describen algunos aspectos de esta población de Castores. A continuación, transcribimos partes de este texto.

“Castores del río San Pedro, Sonora

El río San Pedro nace en el municipio de Cananea y es el único en nuestro país que fluye de sur a norte cruzando la frontera entre Sonora y Arizona, en Estados Unidos. Es uno de los más importantes en la región por la captación de agua y por la gran riqueza biológica que alberga. En efecto, a lo largo de todo su recorrido se han registrado 250 especies de aves migratorias, 87 de mamíferos, 68 de anfibios y reptiles y 180 de mariposas, entre otros.

Roen la madera con sus cuatro poderosos incisivos color naranja, debido al esmalte que los endurece; como nunca dejan de crecer, es de vital importancia que los usen constantemente Foto: Brian Tang

En el pasado, aquí habitaba una población de castores que contribuyeron con su actividad a dar forma al paisaje que hoy conocemos. Pero en 1900 esta población ya había sido exterminada, tanto en México como en los Estados Unidos, por la cacería ilegal para aprovechar su piel, considerada de gran calidad para la industria peletera. Otros factores que también contribuyeron a su desaparición fueron la contaminación de las aguas y la destrucción de la vegetación ribereña que constituía su alimento –álamos (Populus fremontii), sauces (Salix goddingii), fresnos (Fraxinus velutina) y sicomoros o alisos (Platanus wrightii)–, debido al cambio de uso de suelo, y el sobrepastoreo del ganado, que daña el suelo e impide el crecimiento de los árboles pequeños.

Después de esas acciones desafortunadas para la especie, en el lado del río que está en Arizona, entre 1999 y 2003 fueron reintroducidos 15 castores a muy pocos kilómetros de la frontera con México. Allí se establecieron y reprodujeron. En esta región de nuestro país hubo en 2005 lluvias extraordinarias y el río San Pedro y sus tributarios aumentaron su nivel y flujo de agua, creando las condiciones necesarias para que los descendientes de la población recuperada en Arizona, llegaran a varios sitios en México.

Utilizan su cola como timón cuando nadan y para mantenerse en pie cuando se apoyan en sus patas traseras; de ahí su forma ovalada y aplanada, cubierta de pequeñas escamas hexagonales

En Coahuila, recientemente se reportó la presencia de castores provenientes del río Bravo, debido a las crecientes de sus aguas y a la gran capacidad de desplazamiento que tiene la especie. Este suceso es similar al de Sonora, porque después de tantos años de haber desaparecido, ahora parece que encuentran un hábitat con buenas condiciones. El regreso del castor a Coahuila puso en alerta a las autoridades, que entienden la importancia de la especie y los beneficios que puede traer a los ecosistemas.

En los arroyos y ríos que nacen en la Sierra Madre Occidental (Bavispe y Casas Grandes), se encontraban las poblaciones más sureñas de castores en el continente americano. Desafortunadamente, por los factores antes señalados, el castor desapareció en casi toda esta área, quedando aislados algunos cuantos ejemplares en los rincones más remotos de la sierra, donde no gozan de protección y están disminuyendo rápidamente.

De qué se cuidan los castores

La reserva Los Fresnos forma parte de la cuenca del río San Pedro; tiene un represo rodeado de fresnos, álamos, sicomoros y sauces que se extienden a lo largo de los arroyos que lo cruzan.

Uno de los principales depredadores de estos grandes roedores es el ser humano, pues todavía no entiende el importante papel que desempeña en el medio ambiente.

Una de las características más notables de las áreas donde habitan los castores son sus construcciones, diques y madrigueras, en las que demuestran su capacidad para edificar estructuras. No por nada, se dice que son los arquitectos del paisaje. Al retener el agua por medio de los diques, evitan su rápido y total escurrimiento, impidiendo la erosión. Esto tiene múltiples beneficios, como conservar el ecosistema sano en las márgenes de los ríos.

Pero volviendo a su capacidad para edificar, sólo basta conocer una de sus enormes madrigueras de hasta dos metros de altura, que más bien parece una fortaleza construida estratégicamente para protegerlos. Estas construcciones generalmente se encuentran en las márgenes de los cuerpos de agua: una represa, un arroyo o el cauce de un río. Sus formas son casi siempre de montículos hechos de lodo con pedazos de troncos y ramas perfectamente compactadas.

Las madrigueras son casi impenetrables debido a que las entradas, a través de túneles, se encuentran bajo el agua. Estos túneles se conectan con tierra firme en donde construyen respiraderos, que además también funcionan como dormitorios, almacén de alimentos y sitios de maternidad.

Otras estructuras que usan para protegerse son túneles en los bancos de tierra de los arroyos y ríos. Sin embargo, su sistema más eficiente para evitar la muerte por animales como pumas (Puma concolor), linces (Lynxs rufus), osos negros (Ursus americanus) o coyotes (Canis latrans) es desplazarse por canales y aguas retenidas en los diques. En los ríos que son muy caudalosos, los castores no necesitan construir diques, pero en los que sólo llevan agua durante la época de lluvias, los diques les ayudan a mantener áreas con agua permanente en forma de pequeños estanques o represas”.