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Colombianos logran salvar al mero guasa de la extinción. Por: John Montaño

mero

  • Foto: El Tiempo

Colombia, 28 de octubre de 2015, El Tiempo.- Científicos del Oceanario Islas del Rosario, en Cartagena, lograron por primera vez en la historia de la investigación piscícola mundial la reproducción y supervivencia en cautiverio de la especie mero guasa, pez en vías de extinción que encabeza la lista roja en el mundo de animales marinos que tienen que ser protegidos.

“Alcanzamos un paso gigante en el cultivo y reproducción en laboratorio de cerca de 8.000 alevinos o juveniles de la especie de mero guasa. Un punto al cual no habíamos podido llegar en 20 años de investigaciones. Esta especie de mero es la segunda más grande del mundo, después del mero gigante, y puede alcanzar hasta los 3 metros de longitud y 400 kilos de peso en edad adulta”, relata Jaime Rojas, director científico del Oceanario Islas del Rosario.

El equipo de científicos, del cual hacen parte analistas del Centro de Investigación de Acuicultura de Colombia (Ceniacua), desarrolló el método para la reproducción asistida de este pez con el objetivo de poblar los mares y de abrir una alternativa para la piscicultura en las costas atlántica y pacífica.

“Superamos dos etapas cuello de botella, que son el desove y, después, la larvicultura, que siempre nos habían arrojado un 100 por ciento de mortalidad en los primeros 30 días, pero hoy le anunciamos al mundo un logro que nos ha valido el reconocimiento de científicos de todo el planeta que ven este resultado como único”, agregó Andrés Suárez, director de Ceniacua.

Lo que hoy les da tanta seguridad a los investigadores de haber encontrado el método óptimo de reproducción asistida de la especie es el hecho de que la etapa de supervivencia de las larvas se llevó a cabo en dos escenarios distintos: en aguas insulares del Oceanario islas del Rosario y en los laboratorios de Ceniacua ubicados en aguas continentales de punta Canoa, en el norte de Cartagena, bajo condiciones diferentes de agua y clima.

“Si se logra repoblar el Caribe colombiano con meros guasa producidos en laboratorio, además de ser una estrategia para su conservación en el medio natural, se convierte este mero en un depredador natural del pez león, que es considerado un invasor de nuestros mares y que está amenazando los recursos marinos” dice Linda Güiza, investigadora de Ceniacua.

Lo esperado por 20 años

Esta exitosa reproducción en cautiverio se dio gracias a que el Oceanario Islas del Rosario, ubicado en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo, es el único lugar del mundo que conserva un lote de más de 50 reproductores de meros guasa, conformado desde hace más de dos décadas con fines de investigación. El mero guasa puede vivir hasta 37 años.

Sin embargo, luego de implementar por varios años diversas técnicas de reproducción, el milagro de vida se dio en la noche del pasado 9 de mayo.

“En la investigación, mensualmente, cerca del día de luna llena, se evalúan 15 diferentes reproductores con el fin de seleccionar una hembra y un macho que presenten las mejores condiciones reproductivas. A inicios de mayo se seleccionaron un macho de 103 cm y una hembra de 107 cm, cada uno de 9 años de edad, los cuales fueron trasladados al tanque de reproducción” explica el Biólogo Marino Jaime Rojas, quien es además el director del proyecto.

El escenario es un tanque, de 11 metros de diámetro por 5 metros de profundidad y con una capacidad de 150.000 litros, semisumergido en el mar.

Después de un cortejo de varias horas, en el cual la hembra acosa e incita al macho, cerca de la medianoche se presentó el evento de reproducción, en el cual la hembra liberó millones de huevos diminutos (desove), que simultáneamente fueron bañados por el esperma que expulsa el macho, que forma una nube entre las aguas saladas del estanque, para culminar así con el milagro de la fertilización.

Los huevos ya fértiles flotan en la superficie y son recolectados automáticamente por un sistema de filtro y pasan a tanques especializados de 800 litros cargados con agua de mar filtrada y ventilación constante, donde son vigilados minuto a minuto por los científicos.

“La pareja se reprodujo no solo una, sino cuatro veces durante un periodo de ocho días, con una producción total de más de 6 millones de huevos”, concluyó Rojas.

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