Madrid, España, 24 de Febrero de 2016, Gonzalo López Sánchez, ABC.- Cuando los científicos tratan de reconstruir el pasado del ser humano y de los primates, las especies más emparentadas con él, suelen recurrir a dos recursos: los rasgos del cráneo y la anatomía y tamaño de los dientes. Tanto unos como otros pueden conservarse durante miles de años y esconden en su interior la información genéticamente codificada que permite reconstruir la evolución y el parentesco de las especies.
A veces, las diferencias en el aspecto de los dientes se atribuyen a cambios en la dieta y en los hábitos de una especie, porque no es lo mismo masticar duras semillas o carne cruda, que la blanda carne cocinada. Se cree que esto es lo que explica que las famosas muelas del juicio de los humanos modernos no se desarrollen o sean más pequeñas que las de otros homininos, los parientes ya extintos del hombre. Sin embargo, un estudio presentado hoy en la revista «Nature» puede cambiar esta visión y contribuir a reescribir parte de la historia de la evolución de los primates: los autores proponen un mecanismo de desarrollo, llamado «cascada inhibotoria», que regula el tamaño de los dientes.
«Nuestro nuevo estudio muestra que el patrón del desarrollo de los dientes es mucho más simple de lo que pensábamos, y que la evolución humana es mucho más limitada», ha dicho Alistair Evans, primer autor del estudio e investigador de la Universidad de Monash (Estados Unidos).
Después de recurrir a técnicas de embriología, anatomía comparada y biología computacional, descubrieron que una única regla del desarrollo podía explicar las diferencias en el tamaño de los dientes de los homininos.
«Uno de los descubrimientos más interesantes de este nuevo estudio es que el tamaño de los dientes, ya sea el de humanos modernos o el de los homininos fósiles, sigue las predicciones de una única y elegante regla del desarrollo llamada “cascada inhibitoria», ha dicho Gary Schwartz, coautor del estudio.
Según esta regla, que fue descubierta en ratones, el tamaño de una muela regula el desarrollo posterior de las piezas dentales vecinas. De hecho, los investigadores descubrieron que el patrón de desarrollo de las muelas del adulto era una consecuencia directa del tamaño que alcanzaban las muelas de leche.
http://www.abc.es/ciencia/abci-dientes-podran-ahora-reescribir-historia-humano-201602241929_noticia.html





