Madrid, España, 24 de Febrero de 2016, Pilar Quijada, ABC.- «En la naturaleza el ser humano se encuentra en su elemento, «es el lugar en el que hemos evolucionado durante miles de años». Lo dice, con conocimiento de causa, José Ángel Obeso, neurólogo de fama internacional que acaba de aceptar la dirección del Centro Integral en Neurociencias A.C. HM CINAC, de HM Hospitales, en Madrid. Por eso siempre que puede se escapa a Suances, para aislarse de la ajetreada vida de la ciudad, sobre todo ahora que ha cambiado su residencia de Pamplona a Madrid. Y es que en esta villa marinera se ha ido tejiendo desde la infancia gran parte de su «red social». «Este entorno del río Besaya es nuestro sitio natural de relajación y recogida afectiva. Es el lugar al que veníamos andando o en bicicleta para encontrar a los amigos del bachillerato. Nuestro entorno afectivo íntimo. Es un sitio espectacular».
Lo cuenta en la playa de Los Locos, «muy conocida en el mundo del surf», donde las olas rompen con fuerza. Pero también la vecina playa de La Concha es muy significativa para él: «Íbamos allí a jugar al vóley y gracias a este deporte tengo mis mejores amigos. El vóley ha sido y sigue siendo el enlace con ellos. Seguimos jugando en verano, aunque cada vez menos, porque llegó un momento en que nos daban muchos balonazos», dice con ironía. El testigo de esa tradición lo han recogido los hijos de aquel grupo de amigos que participaban en un torneo internacional recién creado y que ya está a punto de cumplir su cuarenta edición.
Eran tiempos en los que se estaba forjando el futuro, que se veía de forma un tanto romántica: «Estudié Medicina porque otro amigo y yo decidimos, con una filosofía muy humanitaria y de manera muy inocente, que era lo mejor para ser útiles a la hora de tratar epidemias. Estábamos en sexto de bachillerato y a ambos nos apasionó la biología. Leímos un libro de Severo Ochoa sobre el ADN y las claves de la vida y nos fascinaron la genética y las enfermedades. Queríamos ser médicos para irnos a África, pero no hay que ir tan lejos para ayudar a la gente». De hecho es lo que hace ahora aquí, en nuestro país, donde compagina la investigación con el cuidado de pacientes con trastornos del movimiento, en particular la enfermedad de Parkinson, distonías, mioclonías o tics.
De aquellos maravillosos años quedan recuerdos que brotan mientras pasea al borde del mar, muy cerca del lugar donde se casó: «La playa está llena de recuerdos de los veranos de la juventud, viendo los atardeceres, enamorándonos. Después, con mis hijos y ahora con mis nietos. Y con toda una familia extensa de amigos que han repetido la misma historia».
Nacido en Cuba y criado en Torrelavega, el doctor Obeso se declara «adicto» al Camino de Santiago, que ha recorrido, junto con su mujer, en los últimos ocho años, comenzando en todos los puntos típicos de la Península: «Roncesvalles, Canfranc, Pirineo, Ruta de la Plata… Solemos hacerlo en 8 o 10 días y algún puente. Caminamos unos 25 kilómetros cada jornada, para ir bien y sin lesiones. Ahora estamos empezando desde Francia, en Le Pui, cerca de Lyon. Hicimos 200 kilómetros hasta Moissac, y desde allí continuaremos a Roncesvalles».
http://www.abc.es/natural-elsitiodemirecreo/20150320/abci-jose-angel-obeso-201503201216.html?ref_m2w=http://m.facebook.com





