Home > México > Biodiversidad > Día Mundial de la Vida Silvestre 2026, dedicado a plantas medicinales y su influencia

Día Mundial de la Vida Silvestre 2026, dedicado a plantas medicinales y su influencia

Ciudad de México, México, 3 de marzo de 2026.- El tema del Día Mundial de la Vida Silvestre este año es “Plantas medicinales y aromáticas: conservar la salud, el patrimonio natural y los medios de subsistencia”, para destacar el papel fundamental que desempeñan en el mantenimiento de la salud humana, el patrimonio cultural y los medios de vida locales, y las crecientes presiones a las que se enfrentan debido a la pérdida de hábitats, la sobreexplotación y el cambio climático.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó el 20 de diciembre de 2013, en el 68º período de sesiones de la Asamblea General, que cada año el 3 de marzo se declararía como el Día Mundial de la Vida Silvestre, para que las personas reconozcan la importancia de las especies de flora y fauna en la Tierra.

En la actualidad, las personas en todo el mundo dependen de los recursos derivados de la vida silvestre y la biodiversidad, para satisfacer sus necesidades: desde alimentos hasta combustible, medicinas, vivienda y ropa. Por esa razón, todas y todos debamos trabajar juntos para asegurarnos que los ecosistemas prosperen y las especies vegetales y animales existan en el futuro.

Para la ONU, el Día Mundial de la Vida Silvestre es una oportunidad para celebrar las hermosas y variadas formas de fauna y flora silvestres, hacer conciencia sobre sus múltiples beneficios, y recordar la necesidad urgente de luchar contra los delitos que amenazan la vida silvestre y la reducción de especies inducida por el hombre, las cuales conllevan impactos económicos, ambientales y sociales.

El Día Mundial de la Vida Silvestre 2026 servirá como plataforma para destacar el papel fundamental que desempeñan las plantas medicinales y aromáticas en el mantenimiento de la salud humana, el patrimonio cultural y los medios de vida locales. Se mostrará la diversidad de estas especies —desde el aloe y el incienso hasta las orquídeas—, su contribución a los conocimientos tradicionales y la atención primaria de salud, y las crecientes presiones a las que se enfrentan debido a la pérdida de hábitats, la sobreexplotación y el cambio climático.

La celebración también explorará los retos a los que se enfrentan los pueblos indígenas, las comunidades rurales, los gobiernos y los socios conservacionistas, así como las acciones colaborativas necesarias para garantizar que estas plantas se conserven y utilicen de forma sostenible para que las generaciones futuras puedan seguir beneficiándose de ellas.

Las plantas medicinales y aromáticas son esenciales tanto para la salud humana como para el equilibrio ecológico. En todo el mundo, las personas recolectan y utilizan estos recursos, como el ginseng americano (Panax quinquefolius), el nardo (Nardostachys grandiflora) y la madera de agar (especies Aquilaria, Gonystylus y Gyrinops), para tratar y prevenir enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce su importancia, especialmente en los países en desarrollo, donde entre 70 % y 95 % de la población depende de la medicina tradicional para la atención primaria de salud. Estas plantas constituyen la base de muchos sistemas de salud y siguen siendo vitales para los productos farmacéuticos modernos, ya que numerosos compuestos farmacológicos activos se derivan directa o indirectamente de fuentes naturales, a pesar de los avances en la química sintética.

Más allá de sus usos medicinales, estas plantas también contribuyen a diversas industrias, como la cosmética, la alimentaria y la de artículos de lujo. Los recursos genéticos derivados de éstas y los conocimientos tradicionales sobre ellas se han utilizado para diversas aplicaciones en la agricultura, la medicina y la conservación.

Por eso, es esencial garantizar el reparto de los beneficios derivados de este uso, lo que puede proporcionar incentivos para la conservación y el uso sostenible de la vida silvestre (Meta 13 del Marco Mundial de Kunming-Montreal para la Diversidad Biológica).

Además, las plantas medicinales y aromáticas desempeñan un papel crucial en el apoyo a los ecosistemas, ya que estabilizan los suelos, promueven la biodiversidad y proporcionan recursos esenciales para los polinizadores, como las abejas y los colibríes. Sin embargo, muchas de estas valiosas especies se enfrentan a amenazas crecientes debido a la destrucción de su hábitat, la sobreexplotación y el comercio ilegal, lo que convierte su conservación en una prioridad mundial.

Aproximadamente entre 50 000 y 70 000 especies de plantas medicinales y aromáticas se cosechan en todo el mundo, de las cuales se estima que alrededor de 1 500 figuran en los apéndices de la CITES y más de 800 en el apéndice II de la CITES.

Las prácticas de cultivo y cosecha de estas plantas garantizan recursos vitales para muchos hogares de todo el mundo, ya que una de cada cinco personas depende de las plantas silvestres, las algas y los hongos para su alimentación e ingresos. De hecho, pueden desempeñar un papel fundamental en la diversificación de los medios de vida de las poblaciones marginadas que viven en zonas remotas y constituir un factor importante en las economías locales de los países de origen.

También es fundamental garantizar el acceso equitativo a la distribución de beneficios para estas comunidades locales en los países de origen. Por ejemplo, los ingresos mundiales de la medicina tradicional china ascendieron a 83 000 millones de dólares estadounidenses en 2012. Los gastos anuales en el sector de la medicina tradicional en la República de Corea ascendieron a 7.400 millones de dólares estadounidenses en 2009, y el gasto privado en productos naturales en los Estados Unidos de América fue de 14 800 millones de dólares estadounidenses en 2008. Se estima que el mercado europeo de suplementos y medicamentos a base de plantas tiene un valor de 7400 millones de dólares estadounidenses al año.

La conservación y el comercio sostenible de los productos de la agricultura y la silvicultura tradicionales contribuyen directamente al logro de varios objetivos del Marco Mundial de Kunming-Montreal para la Diversidad Biológica (KMGBF), concretamente el objetivo 5, que insta a garantizar el uso, la recolección y el comercio sostenibles de las especies silvestres; el objetivo 10, que hace hincapié en la necesidad de gestionar y restaurar los ecosistemas que sustentan la biodiversidad; y el objetivo 9, que destaca el papel fundamental de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la conservación, reconociendo sus conocimientos y prácticas sostenibles.

Más de 20 % de las especies vegetales utilizadas a nivel mundial con fines medicinales y aromáticos se consideran en peligro de extinción en la Lista Roja de la UICN, debido principalmente a la sobreexplotación, la pérdida de hábitats, el cambio climático y el comercio internacional no regulado o ilegal. La sensibilización, el refuerzo de la normativa y la garantía de la sostenibilidad de la recolección y el comercio son esenciales para que estos valiosos recursos vegetales sobrevivan en estado silvestre.

 

 

You may also like
¡Llamado urgente desde la Carta de la Tierra! Día Internacional de la Madre Tierra
La Carta de la Tierra, marco ético global
La Carta de la Tierra en lenguas indígenas
¿Una salida a la crisis en la Universidad Michoacana?