Miami, Florida, 13 de febrero de 2019, ABC Natural. – A inicio de esta semana, el Santuario Marino de los Cayos de Florida anunció que el hábitat de los arrecifes de la costa sureste de Florida padece una enfermedad bacteriana que se transmite de un coral a otro por la circulación de la corriente marina.
A los investigadores les preocupa el amplio rango geográfico de la enfermedad, su duración, su rápida propagación y las altas tasas de mortalidad, así como el número de especies (coralinas) afectadas; así lo dio a conocer el dependiente de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica.
Por el momento se intentan identificar los patógenos potenciales de esta enfermedad y su posible relación con los factores ambientales, así como las características de las colonias de coral pedregoso enfermas y aquellas resistentes al brote bacteriano.
En 2014, se tenía el reporte de este brote que tan solo afectaba a una mínima parte de los arrecifes de la costa sureste de Florida. En 2018, se ha detectado una expansión del brote cercana a 90%, desde el condado de Martin hasta la gran parte de los Cayos.
El sistema de arrecifes de coral del sureste de Florida genera más de 70.000 empleos, lo que equivale a unos 6.400 millones de dólares en ventas de ingresos anuales.
Los científicos han recomendado una serie de acciones para frenar el contagio como pedir a los submarinistas y practicantes de esnórquel que eviten tocar el coral y que desinfecten el equipo entre las inmersiones especialmente si se ha viajado a países y lugares con infecciones.
En la ciudad de Cayo Hueso, se han tomado muy en serio la advertencia y han prohibido la venta de ciertos protectores solares a partir de 2021. La medida va dirigida a los productos que se considera que dañan con sus químicos (aquellos que contienen oxibenzona y octinoxato) los arrecifes de coral de esta región.
Este texto apareció originalmente en ABC Natural, puedes encontrar el original aquí.





