Ciudad de México, México, 2 de febrero de 2021, México Ambiental.- Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN), reportaron a la revista Life Sciences el hallazgo de 20 compuestos que podrían inhibir la interacción de las células humanas con el virus SARS-CoV-2, e iniciaron pruebas de contención y toxicidad en siete compuestos específicos. El trabajo se orienta al desarrollo de un fármaco que impida o dificulte la entrada del COVID-19 al cuerpo humano, y así proponer un tratamiento efectivo,
Los doctores Claudia Guadalupe Benítez Cardoza, docente de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI), de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía, y José Luis Vique Sánchez, egresado de la ENMH y profesor e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), pasaron de la validación por servidores web a las pruebas de inhibición in vitro, que arrojaron tres candidatos con alto potencial.
La intención es evaluar el efecto inhibitorio de los siete compuestos en la interacción de la proteína S, o espiga del virus, con la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), que se encuentra en la superficie de las células, y de esta forma impedir su entrada los investigadores; para eso adquirieron los kits COVID-19 Spike-ACE2 Binding Assay, de Radiobiotech.
“De los siete compuestos, identificamos tres y uno en especial con bastante potencial para elaborar un fármaco efectivo que impida la entrada o la interacción del virus en nuestras células, así que, para continuar su desarrollo, realizaremos más pruebas de toxicidad, como es la “dosis letal 50”, que complementará los resultados favorables del ensayo de citotoxicidad realizado en cultivo celular de PC3”, afirmaron.
Los especialistas resaltaron que la investigación para el desarrollo de fármacos debe atravesar por varias etapas, pero sería crucial, que además de la búsqueda de una vacuna, también se abriera otro frente para lograr un medicamento que ayude tanto a prevenir la infección como a evitar que la enfermedad se disemine hacia otros sistemas como el renal, pulmonar, cardiaco o cerebral, una vez que sea ha contraído el nuevo coronavirus.
Sin ningún tipo de apoyo financiero, los investigadores politécnicos insistirán en la búsqueda de ese fármaco que ayude a combatir el COVID-19 porque de acuerdo con ellos “… siempre es importante contar con alternativas terapéuticas que ayuden a combatir, desde distintos ángulos, las batallas difíciles de la salud”.





