Morelia, Michoacán, México, 20 de mayo de 2020, México Ambiental.- Ocupado en acciones de protagonismo político, usando el decreto local de confinamiento y la estrategia federal de aislamiento social, el gobernador de Michoacán Silvano Aureoles Conejo, ha olvidado la supervisión de acciones fundamentales para la estabilidad interna, como la vigilancia preventiva contra incendios forestales, y ya se disparó la alarma con el poderoso incendio de más de 50 hectáreas del cerro de El Cacique en el municipio de Zitácuaro, lo que parece un mensaje, incluso por el nombre del cerro, y la región, que es el oriente de Michoacán, la tierra de quien parece liderar la preferencia del gobernante para sucederlo.
El mensaje sería para el secretario de Gobierno de Michoacán, Carlos Herrera Tello, quien fuera presidente municipal de Zitácuaro, y que parece predestinado a ser el candidato del PRD al gobierno de Michoacán. Pero el camino no parece fácil, pues durante los últimos días, ha sido acosado por un pasado que lo vincularía a un uso indebido de los recursos públicos. Ayer, por ejemplo, respondió a un citatorio de la Dirección General de Responsabilidades a los Recursos Federales en Estados y Municipios de la Auditoría Superior de la federación (ASF). Tuvo que presentarse personalmente en la sede de la dependencia en la Ciudad de México, para responder al “… presunto uso irregular de recursos públicos”.
Durante su gestión como presidente municipal de Zitácuaro, Carlos Herrera Tello –un hombre muy cercano al gobernador y de hecho socio en algunas empresas, en las que se involucran también un diputado perredista local en funciones, y un ex presidente de la Junta de Coordinación Política en la anterior legislatura, también del PRD- habría omitido “… cumplir y hacer cumplir en el municipio, las disposiciones que regulan el ejercicio y destino de los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (FISMDF) 2015”. Específicamente 1 millón 229 mil 746.85 pesos, con cargo a la cuenta número 65505171352 Santander México, SA, “… para el pago de dos obras que no beneficiaron directamente a la población en pobreza extrema, ni a las localidades con alto y muy alto nivel de rezago social, ni a zonas de atención prioritaria”, habrían sido desviados con la autorización de Herrera Tello.

En ese contexto político, el gobernador Silvano Aureoles ha peleado solo una guerra política y de discurso en medios de comunicación, casi todos locales, contra el gobierno federal, por diferencias de forma en las acciones de la estrategia de aislamiento social, aprovechando el momento complejo para todo México.
Por ahora en Zitácuaro, un municipio al oriente de Michoacán, más de 250 brigadistas de corporaciones estatales y municipales trabajan desde ayer y esta madrugada de miércoles, para controlar el incendio del cerro de El Cacique, mientras el fuego avanza y consume más matorral, arbolado caído, y ejemplares saludables; el efecto negativo en toda la fauna es grave.

En las últimas horas, las gestiones del delegado de programas federales en Michoacán, Roberto Pantoja Arzola, han sido determinantes para que la Comisión Nacional Forestal (Conafor), autorice el envío de un helicóptero para la dispersión de agua e inhibidores químicos de fuego, y dos unidades aéreas más de apoyo. El gobierno federal también enviará 100 elementos de la Guardia Nacional, y otros 100 de la Secretaría de Seguridad, para reforzar el trabajo en tierra, para combatir el incendio.
En paralelo, el gobierno de Michoacán iniciará el tortuoso camino de presentar denuncias judiciales para determinantes las responsabilidades sobre el origen de este gran incendio que ha afectado 50 hectáreas de boque, pero que sigue avanzando.
Por ahora, ya trabaja el Comité Técnico de Manejo del Fuego para supervisar acciones básicas como el suministro de alimento y equipos de trabajo y protección de brigadistas, comuneros y voluntarios que trabajan aquí. Pero el fuego sigue vivo.






