Ciudad de México, México, 17 de octubre de 2018, México Ambiental.- La Asociación de Consumidores Orgánicos (ACO) reportó el hallazgo de altos niveles del químico glifosato y de AMPA -su metabolito principal- en muestras de harina de maíz blanco y amarillo de la marca MASECA provenientes de diferentes partes de México.

El glifosato es el principal componente del herbicida Faena o Roundup de la compañía Monsanto (Bayer), que a partir de la aparición de los cultivos transgénicos, su uso como controlador de hierbas aumentó significativamente
Los resultados de las muestras de laboratorio de harina de maíz blanco y amarillo de la marca Maseca -analizadas por los laboratorios del Health Reasearch Institute en Iowa, Estados Unidos, bajo el método de la FAO1– muestran concentraciones de glifosato que van desde 5.14 hasta 17.59 microgramos de glifosato por cada kilo de harina. Asimismo, la presencia de organismos genéticamente modificados (OGM) alcanzó hasta 94.15% en una de las muestras, observando una clara correlación: a mayor porcentaje de OGM, mayor concentración de glifosato.
La ACO señaló que es muy alarmante que se encuentre glifosato en las harinas para la producción de tortillas y otros productos alimenticios pues desde marzo de 2015 la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer -un órgano especializado de la Organización Mundial de la Salud- realizó una investigación en la que participaron más de 17 expertos de once países, que clasificó al glifosato como “probable carcinógeno”.
El glifosato se usa ampliamente en los campos agrícolas, pero su presencia es más intensa en los campos de monocultivos donde prevalecen los transgénicos. México es un país donde la producción de maíz transgénico está prohibida, con lo cual la presencia de altos índices de glifosato en maíz nos lleva a concluir que:
- La empresa mexicana transnacional Maseca importa maíz para la elaboración de harina para sus tortillas. Este maíz, que es importado principalmente desde Estados Unidos, se utiliza para alimento balanceado. En otras palabras, estamos importando el maíz que Estados Unidos utiliza para alimentar cerdos, y usándolo para elaborar las tortillas que consumimos.
Las secretarías de estado y órganos encargados de velar por la inocuidad y sanidad alimentaria y de la prevención de riesgos sanitarios (Sagarpa, Senasica y Cofepris) no respetan los derechos de las y los consumidores, tales como el derecho a la información o el derecho a la salud y a un ambiente sano al permitir la presencia de ingredientes transgénicos y herbicidas como el glifosato en los alimentos que son ampliamente consumidos en México.
- El gobierno de México no defiende efectivamente el maíz que es su cultivo principal, de subsistencia y soberanía, base de la dieta diaria de la población mexicana.
- Maseca está mezclando diferentes tipos de maíces en su harina, tal vez para reducir su costo de producción, pero esto a expensas de la calidad del producto final.
La ACO exige a Maseca -la principal productora de harina de maíz en México y principal exportadora hacia Centroamérica, Estados Unidos y otras partes del mundo- que utilice maíces no transgénicos en la elaboración de sus harinas, y que transparente su proceso de nixtamalización.
Frente a este panorama, la Asociación de Consumidores Orgánicos llamó a la población mexicana a que busque alternativas a Maseca en tortillerías locales, tianguis y mercados que usen maíces comprados a productores agroecológicos y que nixtamalicen. Además, se les pide que exijan a Maseca tortillas sanas, libres de agrotóxicos y elaboradas con maíz nixtamalizado.
Nota
1 Donde el glifosato residual es la suma del peso del glifosato + 1.5 x y el peso de su metabolito AMPA.
Contactos de la Asociación de Consumidores Orgánicos Dra. Mercedes López Martínez, 55 2529 4487. Mtra. Mariana Ortega Ramírez 775 128 8815





