Ciudad de México, México, 7 de diciembre de 2017, México Ambiental.- Al correo de contacto de México Ambiental, envió un mensaje el Dr. Alexandro Bitol Leverkus, investigador del Departamento de Ciencias de la Vida de la Universidad de Alcalá, de Madrid en España, donde hace algunas precisiones sobre una nota informativa publicada en este sitio ambiental en la edición del 27 de noviembre. En ese trabajo, hacemos un análisis crítico de una información generada por la agencia de noticias EFE de España, donde expone que en una carta publicada por científicos internacionales en la revista Science, se alerta sobre los efectos negativos de la tala de salvamento en los bosques de oyamel de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca y sus efectos negativos en la población de este insecto. Por la importancia de este mensaje, lo transcribimos íntegro y publicamos una contestación. Todo ello con el ánimo de transparentar la relación entre editor y lector.
Mucho agradecemos los apuntes del Dr. Alexandro Leverkus, porque nos permiten hacer un mejor trabajo en México Ambiental. A continuación el texto íntegro de este mensaje.
La nota de referencia se puede consultar en la liga: http://www.mexicoambiental.com/persiste-la-tala-ilegal-en-reserva-y-afecta-a-la-mariposa-monarca-danaus-plexippus-cientificos-internacionales-desmienten-a-gobierno-de-mexico/
Texto del mensaje del Dr. Alexandro Leverkus
Buenos días: Escribo para hacer una puntualización acerca de una carta en Science de la que se ha hecho eco este periódico. La noticia cuyo enlace se encuentra abajo tiene como título “Persiste la tala ilegal (…)”. Sin embargo, en nuestra misiva en Science no hablamos de tala ilegal, sino de que una perturbación ecológica, en este caso una tormenta, puso en “estado de excepción” a la reserva, tras lo cual se permitió legalmente la tala.
Esta es una situación frecuente en muchas partes del mundo, pero desde el año 2004 hay numerosos estudios por amplias partes del mundo que demuestran que, en general, la tala después de perturbaciones no es una buena práctica de cara al funcionamiento de los ecosistemas, y mucho menos en una zona de reserva.
Agradecería que hicieran la corrección correspondiente en la noticia para indicar que no se trata de deforestación ilegal, sino de la decisión de permitir la tala que, aunque supuestamente bajo condiciones específicas y tomada en un momento de sensación de emergencia, puede tener consecuencias negativas para la reserva y, por consiguiente, para la mariposa monarca.
Reciban un cordial saludo y mi agradecimiento por dar cobertura a este y a tantos otros importantes temas de interés ambiental.
Contestación de Rafael Malpica, director de México Ambiental
Estimado Alexandro: Agradecemos ampliamente la atención de tu mensaje que con mucho gusto publicamos. Quiero precisar que la nota de referencia es un examen crítico de la información generada por la agencia informativa EFE -que difunde el contenido de la carta a Science presentada por algunos científicos, en un despacho que después es reproducido por las empresas que tienen contratados sus servicios periodísticos como el diario mexicano Vanguardia y muchas otros- y que cruzamos con la información periodística oficial sobre acciones de vigilancia en la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, específicamente de la Semarnat y la Conanp y las acciones de la Fundación Telcel y WWF.
Quiero dejar constancia que en todo momento, México Ambiental cita la fuente primaria de la información consultada por nosotros -que es la nota de EFE- pues no logramos acceder al documento original en Science, el cual por cierto tuvimos hasta el martes 28 de noviembre por la tarde. De cualquier forma al examinar la fuente original, es decir, el artículo, corroboramos que el sentido es el mismo.
En este contexto, EFE señala en su nota: “Científicos de varios países urgieron hoy (26 de noviembre de 2017) a las autoridades mexicanas a detener inmediatamente la tala en la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca y promover la regeneración de los bosques que forman su hábitat, en una carta publicada en la actual edición de la revista Science” y más adelante dice: “La carta expone que la tala actual en Michoacán podría acelerar la disminución de las poblaciones de la monarca a través de la tala ilegal de otros árboles no afectados bajo el disfraz de operaciones legalizadas de salvamento, así como de una degradación general del hábitat causada por la tala de salvamento”. Subrayo: “… la tala ilegal de otros árboles no afectados bajo el disfraz de operaciones legalizadas de salvamento”.
Para mayor precisión transcribo el párrafo en inglés de la publicación primaria: “In short, salvage logging should be avoided, particularly inside reserves. Current logging in Michoacán could accelerate the decline of monarch populations through the illegal cutting of other unaffected trees under the guise of legalized salvage harvesting operations and through overall habitat degradation caused by salvage logging.”
En otras palabras, para EFE, los científicos que publicaron esa carta, aceptan que bajo el disfraz o al amparo de esas operaciones sanitarias de retiro de vegetación afectada por la helada y las tormentas de marzo de 2016 en la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca –ese “estado de excepción” derivado de la tormenta, que señalas- existe “… la tala ilegal de otros árboles no afectados”. Y EFE rubrica: “Urgimos a las autoridades mexicanas a detener inmediatamente la tala dentro de la zona núcleo de la reserva”, como un alegato más de los científicos.
Bajo esas premisas y tras examinar la publicación original, en efecto, consideramos que los científicos –citados por EFE- han alertado sobre un fenómeno que es ampliamente conocido en comunidades de Michoacán, investigadores mexicanos y por las propias autoridades ambientales locales y federales, donde aún existe el aprovechamiento no permitido (y por lo tanto ilegal) de bosques en las zonas núcleo y de amortiguamiento de la propia reserva. Y también es conocido que muchos agricultores inducen la tala para ampliar la superficie de producción de berries, arándanos, aguacate y otros cultivos. Lo paradójico es que esas operaciones de salvamento con poda sanitaria desde 2016 y parte de 2017, habrían sido utilizadas para una operación clandestina de aprovechamiento del bosque.
También reconocemos que la carta –por cierto editada por Jennifer Sills, del staff editorial de la revista Science- en efecto reporta los efectos negativos de la tormenta de principios de 2016 en los bosques de oyamel de la reserva de la biosfera y la operación de salvamento autorizada por las instituciones de gobierno, no solo recolección de ramas y follaje destruido sino también tala de árboles derribados e incluso como sugieren ustedes, el corte ilegal de otros árboles, no afectados, bajo la apariencia operaciones legales de salvamento. Así lo señalan ustedes.
Como biólogo, también estoy de acuerdo en el apunte que hacen al señalar que “la tala después de perturbaciones no es una buena práctica de cara al funcionamiento de los ecosistemas, y mucho menos en una zona de reserva”. Prueba de ello es la espectacular recuperación se manifiestan los acahuales en bosques perturbados cuando son abandonados después de la extracción de la vegetación primaria. Un proceso de sucesión vegetal que en su última fase sería la regeneración de esos bosques o selvas originales.
Al final, estimado Alexandro, en el trabajo de México Ambiental lo que hicimos fue asociar información y describir un resultado: En Michoacán –al menos aquí- , en la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca aún persiste la tala no permitida (ilegal o disfrazada, o como se le quiera denominar) de bosques de oyamel que forman parte del ecosistema que refugia las colonias de mariposa monarca en esta parte del territorio oriental del estado.
Y mienten y son exhibidas las autoridades ambientales mexicanas así como la empresa de telefonía celular y la influyente transnacional WWF. Eso también lo dijimos.
Comparto contigo además, Alexandro, que para no convertirnos solamente en una referencia periodística secundaria, personalmente busqué al Dr. Pablo Fabián Jaramillo López, miembro del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM –y co autor como tú y otros, de esa carta- quien amablemente nos envió el articulo original de Science, que publicamos este día también. Te comparto como seguramente ya sabes, que el pasado lunes 4 de diciembre, grabamos una interesante entrevista de televisión con él, precisamente para aclarar dudas y ampliar detalles de la carta, del fenómeno ambiental que se presenta en la reserva y del estatus actual de la reserva. Y, claro, también hablamos de la mariposa monarca
Estimado Alexandro: Entiendo que hablar de tala legal e ilegal en un área natural protegida emblemática como la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca es algo complejo y más cuando el gobierno mexicano –como lo señala nuestra nota- afirma al mundo que no existe tala de ninguna naturaleza en estos territorios. Es aún más complicado cuando los científicos tienen que hacer (y lo hacen) trabajo de campo en estos bosques donde aún existen caciques que controlan la zona y un par de aserraderos de operaciones descomunales. Un examen crítico de discurso de tu mensaje de correo y la carta publicada en Science deja en claro algo: La tala de salvamento en la reserva de la monarca devino en otra cosa y el gobierno mexicano no ha informado en tiempo ni en forma. Pero el gobierno lo sabe.
Comprendemos que nuestra información, la nota de la agencia EFE y la reproducción del contenido en diarios nacionales mexicanos han generado una gran expectación y también una gran molestia en las autoridades ambientales mexicanas, porque durante los últimos años nadie había sugerido una información distinta a los reportes oficiales en la reserva de la Biosfera Mariposa Monarca. Ustedes lo hicieron. Y encendieron la alarma.
Reitero la gratitud del grupo de trabajo de México Ambiental por escribirnos y te invito a mantener una estrecha relación de comunicación para apoyar los esfuerzos de divulgación de contenidos y conocimientos en materia ambiental, tuyos y de otros científicos.
Te dejo un saludo. Fraternalmente
MDI Rafael Malpica, director de México Ambiental





