Ciudad de México, México, 11 de mayo de 2017, México Ambiental.- Yair Piña, estudiante de la Facultad de Ciencias de la UNAM, formó parte de la Primera Misión Latinoamericana que trabajó en la Mars Desert Research Station, ubicada en el Desierto de Utah en Estados Unidos. De esta primera y exitosa experiencia señaló: “… creemos en que podemos hacer conocido lo desconocido, romper barreras, alcanzar las estrellas y eso para nosotros es el viaje a Marte. No es un sueño, estamos aquí aportando nuestra parte, solucionar los retos que habrá allá”.
Su trabajo consistió en salvaguardar el principio de seguridad de todos los miembros de la tripulación una vez fuera del hábitat, junto con la comandante Yendri Corrales y los demás miembros de la tripulación.
Yair Piña señaló que en la Mars Desert Research Station (una simulación de Marte) se aplica todo lo aprendido, con la mayor eficiencia en los recursos a su alcance donde el tema principal es la seguridad de la tripulación. “No podemos fallar porque los recursos los tenemos limitados. No podemos gastar agua, electricidad, ni los reactivos que usamos en las muestras. Sólo podemos salir una vez al día por dos horas”, dijo.
La comida es deshidratada y en polvo y las raciones son pequeñas. En esta estación, en realidad sí se siente estar en Marte. Cuando surgen problemas los miembros de la tripulación tienen que llegar a un consenso para solucionarlos. La primera misión latinoamericana análoga en Marte es un equipo consolidado, de todo lo trabajado planean realizar una investigación conjunta.
Piña indicó que traían ya una cooperación con la Universidad de los Libertadores para el tema de la cápsula Aztratos. Su colega colombiano Camilo Andrés Reyes, por ejemplo, instaló un sistema para recolectar muestras de la atmósfera; con la comandante Yendri Corrales se le han ocurrido muchas ideas sobre los distintos materiales que se pueden encontrar en el desierto y los va a estudiar a través de la termoluminiscencia con su tutor Epifanio Cruz Zaragoza, del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM.
Afirmó que han podido mezclar los proyectos de todos y complementarlos: Gabriel Caballero de Argentina tiene un Rover que se va a complementar con la cápsula Aztratos.
Cuando se ingrese a Marte la fuerza de fricción de la nave con su atmósfera generará plasma. Piña explicó que “… las mediciones que obtuviéramos de ese momento ingresando a Marte no nos iban a servir de mucha ayuda para la investigación”. Ante este reto nació la idea de la cápsula Aztratos. El plan es que una vez que los astronautas estén en el hábitat se tome un dispositivo –que es la propia Aztratos- para lanzarlo a la atmósfera marciana y así poder analizar todos los temas de presión, radiación, temperatura, muestras de la atmósfera.
El proyecto comenzó en la Facultad de Ciencias de la UNAM para poder determinar qué dispositivos podían ir a bordo, qué materiales podemos usar, cómo hacerla ligera. El objetivo de esta cápsula es lanzarla kilómetros hacia arriba, de 35 a 50 kilómetros.
La cápsula Aztratos se ha desarmado para ensamblar toda la instrumentación que va ir a bordo y además se trabaja en el protocolo para medir la radiación: Para Aztratos “… lo que se nos ha ocurrido es un sistema de autonomía, convertirla como en un dron para que podamos tenerla siempre a nuestro alcance, siempre a disponibilidad de los astronautas”.
Piña afirmó que los seres humanos tenemos el sueño de la exploración, el deseo de conocer algo más allá: “…la primera misión Latinoamericana es porque creemos en algo más grande que nosotros”.

