Antártida, 10 de abril de 2016, México Ambiental.- Legiones de pingüinos se lanzan a las aguas heladas de la Antártida, buscando comida para alimentar a sus crías.Así como las focas y las ballenas, también comen krill, un crustáceo de tres cm parecido al camarón que está en la base de la cadena alimenticia de oceáno austral.
Pero los observadores de los pingüinos aseguran que el krill es cada vez más escaso en la península antártica, bajo amenaza por el cambio climático y la sobrepesca.
El krill es la planta de energía de la Antártida. Es una especie clave para todos, la península antártica occidental se ha calentado tres grados Celsius en el último medio siglo, según grupos ambientalistas como World Wildlife Fund.
El aumento de las temperaturas, el incremento de la acidez de los océanos y, en cierta medida, aunque aún no está claro, también la industria de la pesca que busca el krill, ejercen presión sobre las poblaciones de depredadores que se alimentan básicamente de krill.





