Ciudad de México, México, 22 de enero de 2017, México Ambiental.- Han sido asesinados doce defensores ambientales del territorio ancestral tarahumara, en el transcurso de los últimos 30 años, esto contando con la reciente muerte de Isidro Baldenegro, el reconocido activista ambiental indígena.
“Isidro es el primer muerto del año; uno más de estos solo que (su muerte) es de alto impacto porque tenía visibilidad nacional e internacional”, señaló a Efe la directora de Sierra Madre, Isela González.
También sostuvo que los cuatro de estos doce asesinatos se llevaron a cabo el último año, debido a que actuaban en defensa de sus bosques y territorio, fueron asesinados los activistas Víctor Carrillo, Elpidio Torres y Valentín Carrillo, mientras Isidro es el primero de 2017. “Va un mes del año ya hay una víctima relacionada con la defensa del territorio”, apuntó la directora.
También destacó que Baldenegro acudió a la comunidad de Coloradas de la Virgen el jueves 12 de enero por una emergencia familiar para ayudar al traslado de una tía a una valoración médica en la comunidad de Baborigame, a unas cinco horas de camino.
El domingo pasado y sin haber conseguido un transporte para trasladar a su tía, Baldenegro fue asesinado presuntamente por un sujeto identificado por las autoridades como Romeo R.M., quien le disparó seis balas con una arma de grueso calibre.
González dijo que Baldenegro no tenía participación activa en la defensa del territorio porque en los últimos cuatro años estuvo en “condiciones de desplazamiento forzado por la situación de inseguridad y violencia que viven muchas comunidades de la Sierra Tarahumara”.
El activista indígena había vivido estos años en Chihuahua, capital del estado homónimo, en Baborigame y en Bachochi, aunque volvía con regularidad a su comunidad de Colorada, apuntó.
Demandó a las autoridades que se agilice la investigación del asesinato de Baldenegro y que no se descarte el seguimiento de líneas de investigación sobre probables autores intelectuales.
Baldenegro, de 51 años de edad, tenía un gran reconocimiento internacional y fue galardonado en 2005 con el Premio Ambiental Goldman por su defensa de los bosques de la Sierra Tarahumara.
La Red Nacional de Organismos Civiles “Todos los Derechos para Todas y Todos” calificó su asesinato de caso “grave y emblemático de la vulnerabilidad” de los defensores de la naturaleza y los derechos humanos.
La Delegación de la Unión Europea (UE) y las embajadas de los Estados miembros en México pidieron a las autoridades identificar y juzgar a los responsables de su asesinato.





