Ciudad de México, México, 7 de agosto de 2017, México Ambiental.- La humanidad ha agotado su presupuesto anual de recursos naturales disponibles, esto se declaró el pasado 2 de agosto, el denominado “día mundial del sobregiro”, esto de acuerdo con datos aportados por la Red Global de la Huella Ecológica, Centro internacional de investigación que se dedica a generar información sobre cómo el mundo maneja los bienes naturales y responde al cambio climático (Global Footprint Network).
Este denominado día mundial del sobregiro, indica que la demanda de la humanidad por recursos naturales, ha superado lo que la tierra puede producir en este año. Este día se ha ido adelantando cada vez más, lo que quiere decir que estamos ejerciendo más presión sobre los recursos naturales de nuestro planeta, y cada año este día llega antes, así lo declaró la WWF en México.
Para el año de 1997 este día llegaba a finales de septiembre, y este año se alcanzó el 2 de agosto, la jornada más temprana desde que la humanidad tuvo su primer sobregiro a principios de la década de 1970. En otras palabras, la población humana está usando la naturaleza 1.7 veces más rápido de lo que los ecosistemas se pueden regenerar. Esto equivale a usar los recursos de 1.7 planetas en un año.
En la cima de la lista del sobreconsumo se encuentra Australia que hace uso de 5.2 planetas, mientras que la India solo emplea 0.6 planetas en un año. En México la capacidad del territorio para regenerarse está por encima de la demanda anual. Los mexicanos emplean los bienes naturales de 1.5 planetas al año y utilizan los recursos equivalentes a 2.1 Méxicos.
Las consecuencias de esta sobreexplotación de recursos ecológicos se están haciendo cada vez más presentes con la deforestación, sequías, escasez de agua fresca, erosión del suelo, pérdida de biodiversidad y la formación de dióxido de carbono en la atmósfera.
Moverse hacia la sustentabilidad
Si cada año se logra aplazar un poco más la fecha del sobregiro 4.5 días, aún se puede revertir esta tendencia, esto quiere decir que para el año 2050 estaríamos regresando a consumir nuestros recursos naturales correspondientes de cada año.
Reducir el componente de carbón de la Huella Ecológica Global en un 50% atrasaría el sobregiro 89 días. Mientras que reducir el desperdicio de comida en un 50% retrasaría la fecha 11 días.
“Nuestro planeta es finito, pero las posibilidades humanas no. Vivir con los recursos de un planeta es tecnológicamente posible, financieramente viable y nuestra única oportunidad para un futuro próspero”, dijo Mathis Wackernagel, Director General de la Red Global de la Huella Ecológica y cocreador de la Huella Ecológica.
Para un mejor manejo de los recursos naturales se debe emprender una serie de acciones. Ello implica tomar decisiones cotidianas informadas, tanto individuales como colectivas, que puedan ayudar a retrasar el sobregiro.
Acciones desde la cocina
La manera como enfrentamos nuestra necesidad básica de alimento es fundamental para lograr la sustentabilidad. Todos podemos ayudar a frenar el sobregasto si tomamos decisiones informadas al consumir productos alimenticios y evitar el desperdicio.
El impacto del desperdicio de alimentos
Un tercio de la comida que se produce en el mundo -1.3 billones de toneladas por año- se pierde o se desperdicia, siendo los países con mayor y menor ingreso donde se malgasta el alimento en casi las mismas cantidades, según la Organización Mundial para la Alimentación (FAO).
En Estados Unidos, un 40% de los alimentos se desperdicia. Es lo equivalente a la huella total ecológica de Perú y Bélgica juntos o a la biocapacidad total de México.
El impacto de la ganadería
La ganadería es responsable de producir el 9% de todas las emisiones de carbón. En términos de tierra productiva biológicamente, toma 14 veces más producir 1 tonelada de carne de res que producir una tonelada de grano. Reducir el consumo de carne en la dieta tiene un impacto positivo en la naturaleza.
Tendencias alentadoras
La Red Global de Huella Ecológica también ofrece datos que muestran tendencias alentadoras y que indican que se están tomando medidas adecuadas. Por ejemplo, la Huella Ecológica per cápita de Estados Unidos cayó cerca del 20% del pico alcanzado en el período 2005-2013. Este cambio incluye el período de la recuperación económica luego de la recesión. El PIB per cápita en este país creció 20% en el mismo lapso y convirtió a Estados Unidos en un ejemplo de desacoplamiento entre el crecimiento económico y el consumo de recursos naturales.
A pesar del retroceso en la protección al medio ambiente por parte del gobierno estadounidense, muchas ciudades, estados y grandes empresas están redoblando sus compromisos.
Además, China, el país con la mayor huella ecológica, se ha comprometido firmemente a edificar una civilización ecológica desde su plan quinquenal. Mientras que Escocia, Costa Rica y Nicaragua son otros ejemplos de países que rápidamente están descarbonizando su sistema de energía.





