Ciudad de México, México, 10 de mayo de 2017, México Ambiental.- En México, las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) son fundamentales para ampliar la superficie protegida en territorio nacional que junto a las Áreas Naturales Protegidas federales y otros modelos, son instrumentos orientados a lograr la conservación del patrimonio natural de nuestro país. Actualmente operan 379 ADVC que abarcan 407,664.56 mil hectáreas, superficie equivalente a la extensión del estado de Tlaxcala y en donde participan 78,764 personas en labores de protección, conservación y restauración de los ecosistemas.
De hecho, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), promueve la creación e nuevas Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación. De hecho, el pasado 24 de abril se entregó en Baja California el certificado a (ADVC) en la Península de Baja California
Una es la Reserva Ecológica Llanos de la Magdalena III, ubicada en Baja California Sur, en el municipio de Comondú con una superficie de 217 hectáreas. Aquí, suman ya 10 ADVC con una superficie protegida de 14, 631 hectáreas. El promovente de esta área es Pronatura Noreste, AC y cuenta con vegetación de matorral xerófilo halófito, micrófilo y sarco-crasicaule y manglar.
Otra ADVC certificada fue la Reserva Natural Monte Ceniza, promovida por Terra Peninsular, AC, con una superficie de 803 hectáreas, ubicada en el municipio de Ensenada, Baja California, que cuenta con vegetación de matorral rosetófilo costero y pastizal halófilo. Con esta nueva superficie, totalizan 19,172 hectáreas divididas entre 7 ADVC.
La certificación es una herramienta que ayuda a los dueños de predios al establecimiento, administración y manejo de sus Áreas Naturales Protegidas Privadas. En este proceso la CONANP participa como fedatario de la voluntad de los propietarios para conservar sus predios, y de las políticas, criterios y acciones que se pretenden realizar para lograr sus fines.







