Durango, Durango, México, 14 de agosto de 2017, México Ambiental.- Un estudio de científicos del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), unidad Durango, del Instituto Politécnico Nacional (IPN) ha logrado determinar que el humo generado por la combustión del tallo del orégano (Lippia graveolens HBK) es una alternativa viable para disminuir las poblaciones del ácaro varroa (Varroa destructor), un parásito causante de la varrosis en las abejas, una de las plagas más devastadoras de la producción de miel.
En el trabajo de investigación Evaluación del humo de orégano (Lippia graveolens HBK) como alternativa para el control de Varroa destructor de Martha Celina González Güereca, Isaías Chairez Hernández y Gerardo Pérez Santiago, se logró identificar que el parásito es un ácaro que daña directamente a las larvas de las abejas pues es portador de virus, hongos y bacterias que debilitan y acaban las colmenas.
Los investigadores explicaron que el orégano mexicano es una planta que tiene diversas propiedades ya que contiene aceites esenciales ricos en timol y carvacol. En el sector industrial el orégano se utiliza en las áreas de alimentos, cosméticos y fármacos. En la medicina naturista y tradicional se emplea principalmente para problemas de las vías respiratorias y de la menstruación; posee propiedades antibacterianas y fungicidas, además de que se le considera como un potente insecticida y acaricida.
En Durango, la planta se colecta en época de lluvia cuando está en plena floración, porque sus aceites esenciales están más concentrados. Las plantas se secan extendidas en zonas abiertas, posteriormente separan la hoja del tallo (mediante paleado) y posteriormente la encostalan.
Se estima que entre 50 y 70 por ciento del peso total de la mata corresponde al tallo, que se desecha en el campo o se incinera y arde fácilmente debido a la concentración de aceites que contiene.
Bajo este contexto, los especialistas llevaron a cabo sus estudios dos temporadas estacionales previas a las cosechas de primavera y otoño de 2015. Seleccionaron 28 colmenas en tres apiarios de la entidad con base en la accesibilidad a los caminos, la disponibilidad de los apicultores y los controles del ácaro que ellos emplean.
En estas unidades se usaron los desechos de los tallos de orégano se utilizan como combustible en los ahumadores y se logró identificar su valor como fumigante natural. Los investigadores revelaron que es una alternativa complementaria para mantener las poblaciones del ácaro en bajos niveles, antes y después de la cosecha de miel, lo cual se refleja en un incremento en la elaboración de los distintos productos de la abeja.
Este material podrá ser usado en los apiarios de otros estados donde la producción de miel es una actividad importante, como en la península de Yucatán y el centro de México.





