Maquinaria pesada remolca árboles talados en la selva. Comercio ilegal de madera financia conflictos armados en África. Foto: Salva La Selva
Madrid, España, 29 de febrero de 2016, México Ambiental.- La organización ambientalista Salva La Selva, con sede en España y Global Witness, que defiende los derechos humanos, demandaron a la Unión Europea prohibir la importación de madera de especies exóticas provenientes de la República Centroafricana, un enclave muy importante que cuenta con selvas que cubren amplias zonas de este país.
Sin embargo allí la selva está amenazada por la tala y la guerra. Y de hecho, denunció que de manera indirecta Europa financia a través del tráfico ilegal de madera a brutales grupos armados. Frente a este fenómeno no queda otro camino: La Unión Europea debe detener inmediatamente cualquier comercio de madera con el país.
La República Centroafricana es un país muy pobre, al borde de la Cuenca del Congo, una de las áreas de selva más grandes del planeta. Allí, además de maderas y organismos vivos que son comerciados ilegalmente, se extraen diamantes, una riqueza que para Salva La Selva “… sólo han traído desgracias”.
Grupos armados aterrorizan a la población. Cientos de miles de personas han tenido que escapar y 5,000 personas han perdido la vida de forma violenta en los últimos años. Lo más grave es que el estado está destruido y es objeto de botín de estos grupos armados violentos.
En este marco la organización de derechos humanos Global Witness reprocha a empresas europeas que continúen importando madera de la zona y financiando de esa manera a los grupos armados. Según la organización, las empresas han pagado 3,4 millones de euros a los armados, y 127.000 euros en 2014. Hasta ahora, continúan estas milicias exigiendo pagos en puestos de control por el paso y por escoltas armados. Especialmente en los bosques del sudoeste reprimen, asesinan o violan personas.
A tratantes de madera sin escrúpulos no les importa. En un video filmado en secreto por Global Witness, una representante de la empresa francesa Tropica-Bois dice: “Eso es África. La guerra es tan común, que nosotros ni nos damos cuenta”.
Actualmente 32 por ciento de las exportaciones van a Alemania, 20 por ciento a Francia y por eso ambos países están especialmente involucrados en el comercio sangriento de maderas. Contactos estrechos con África central tuvo la empresa de Hamburgo, Johann D. Voss hasta que se disolvió en 2014. El ex gerente niega las acusaciones, así como Tropica-Bois. Global Witness tiene la seguridad de que hay otras empresas involucradas.
La UE ha fracasado estrepitosamente con su política de no importación de madera ilegal. Una mínima exigencia a la UE es que no se importe más madera de la República Centroafricana. Además, el Reglamento Europeo de la Madera y sus aplicaciones nacionales deben hacerse más estrictas.
La exigencia está en pie.





