La Paz, Baja California Sur, México, 17 de junio de 2016, México Ambiental.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), sigue sin descubrir el origen de la muerte de 35 ejemplares de tortugas marinas, casi en su totalidad de la especie tortuga negra (Chelonia agassizii), que aparecieron varadas y en completo estado de descomposición en Santa Rosalía, Municipio de Mulegé, Baja California Sur, durante la primera semana de junio pasado.
La tortuga negra es una de las especies más vulnerables y amenazadas de quelonios que arriban a México y se encuentra en un real peligro de extinción. La muerte de estos ejemplares adultos es un acontecimiento negativo en los esfuerzos de conservación y protección de esta especie. En Michoacán, a finales de año, los ejemplares de tortuga negra (Chelonia agassizii), arriban a desovar y aparearse. Desde hace más de 37 años científicos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo trabajan en la costa y siembra de huevos en nidos artificiales y al eclosionar, liberan crías al Océano pacífico para garantizar la continuidad de la especie.
Por ahora, la Profepa y elementos de instituciones académicas de la región, investigan las posibles causas de muerte de 34 ejemplares de tortuga prieta o negra (Chelonia agassizii) y uno más de la especie golfina (Lepidochelys olivacea). Para descubrir las causas, elementos de la PROFEPA, CONANP y CONAPESCA y pescadores de la zona, realizaron recorridos terrestres y marinos entre el 4 y 10 de junio pasado, pero las causas son un enigma.
La Profepa informó que en virtud del avanzado estado de descomposición de los organismos no fue posible practicar necropsias para determinar las causas de su muerte, aunque a simple vista no presentaban marcas provocadas por artes de pesca u otro tipo de daño. Los cuerpos se encontraron completos en su mayoría y no se localizaron ejemplares muertos de otras especies marinas.
Al tratarse de organismos pertenecientes a una sola especie, la Profepa descartó un problema generalizado en el ambiente, existiendo la posibilidad de haber sido acarreadas a ese lugar por efecto de las corrientes marinas o del viento.
En este contexto, técnicos de las PROFEPA, en coordinación con expertos e investigadores del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR), Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) y la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), CONANP, SEMARNAT y Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR) continuarán con las investigaciones para determinar la causa precisa de la muerte de los 35 organismos localizados.
Informó la procuraduría además que en coordinación con el Sistema de Monitoreo Satelital a Embarcaciones Pesqueras de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (CONAPESCA) y la SEMAR, se realizó un operativo de inspección y vigilancia a las embarcaciones pesqueras en aguas marinas de jurisdicción federal adyacentes a la zona del varamiento, para verificar el cumplimiento de la legislación relativa a la extracción de especies en riesgo, en especial de tortugas marinas.
Se verificó la embarcación denominada Leslie, que realizaba actividades de pesca en la región, y en la cual no se encontraron ejemplares de tortugas marinas, sólo producto pesquero de la especie conocida como baqueta.
En México todos los quelonios marinos se encuentran protegidos por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, bajo la categoría de especies en Peligro de extinción (P), y el artículo 60 Bis 1 de la Ley General de Vida Silvestre establece que ningún ejemplar de tortuga marina, cualquiera que sea la especie, podrá ser sujeto de aprovechamiento extractivo, ya sea de subsistencia o comercial, incluyendo sus partes y derivados.





