Mazatlán, Sinaloa, México, 5 de mayo de 2018, México Ambiental.- En México, si bien tenemos una larga tradición en la pesquería de camarón silvestre en el mar, el cultivo de camarón se ha convertido en una alternativa para los pescadores tradicionales, quienes han apostado por la capacitación, tecnificación, centros de acopio, laboratorios y otras herramientas. De hecho, ahora mismo, el crecimiento de la acuacultura en nuestro país se debe en buena medida a la producción de camarón de cultivo, una especie de gran relevancia para la seguridad alimentaria de la población y para el desarrollo económico nacional.
El camarón es un recurso que se captura en altamar en su forma silvestre con métodos de pesca sustentable, pero también es un producto que se puede cultivar por medio de granjas camaronícolas. En México existen alrededor de 1,447 unidades dedicadas a la producción, comercialización y distribución de este valioso alimento.
El cultivo de camarón, es un mecanismo alternativo de vida para los pescadores tradicionales quienes han reconvertido su actividad y hoy muchos de ellos son prósperos acuacultores.
En 2016, se cultivaron en México 129,049 toneladas de camarón, lo que representa una tercera parte del volumen total de la producción acuícola nacional: 388,967 toneladas. El camarón de cultivo superó con 11,479 millones de pesos a otras especies comerciales como la tilapia, atún, ostión y trucha.
De los 16 estados productores de camarón de cultivo, Sinaloa fue el primer lugar a nivel nacional en volumen con 50,199 toneladas y de valor con 4,927 millones de pesos.
El crustáceo obtenido en granjas acuícolas proporciona de 30 a 90 kilocalorías por cada 100 gramos, y gracias a la gran variedad de platillos y técnicas culinarias, así como a los productos de valor agregado, el camarón de cultivo forma parte de la dieta de los mexicanos.





