Ciudad de México, México, 7 de septiembre de 2017, México Ambienta.- Es un mamífero tímido e inofensivo se observa solo o en pequeños grupos y que posee un cuerpo robusto, cilíndrico y fusiforme, piel gruesa color grisáceo, dos aletas pectorales y una caudal en forma redonda y aplanada. Y está en peligro de extinción. Por eso México ha desplegado acciones para su protección y salvamento a través del Programa de Acción para la Conservación de la Especie: Manatí (Trichechus manatus manatus) y ya trabaja en la elaboración y expedición de varios protocolos para su cuidado, como los de atención de crías abandonadas, rehabilitación de ejemplares varados y necropsias.
Desde hace 15 años, el 7 de septiembre México celebra el Día Nacional del Manatí para recordar el trabajo desplegado por autoridades, grupos académicos y conservacionistas para rescatar 19 ejemplares varados a consecuencia del descenso del agua causado por un intenso calor en la laguna de San Juan, Chiapas. En todo el sureste del país, este día se realiza un festival ambiental que involucra un nutrido número de comunidades.
El manatí (Trichechus manatus manatus), es uno de los mamíferos acuáticos más curiosos por su aspecto de torpedo, que llega a pesar casi dos toneladas y a medir más de 3.6 metros de longitud, dimensiones corporales que solo pueden ser sostenidas en un ambiente acuático.
Este animal colosal es herbívoro y sólo se alimenta de plantas acuáticas sumergidas, emergentes y flotantes de aguas cálidas poco profundas de lagunas costeras, bahías, ríos y estuarios. En la época de la llegada de los españoles hace casi 500 años, las poblaciones de manatíes eran abundantes, pero durante siglos fueron depredados sin tregua hasta quedar hoy solo mil ejemplares silvestres, de acuerdo a los científicos y conservacionistas que han estudiado su comportamiento y demografía.
Algunos de los fenómenos que han colocado a este mamífero acuático al borde de la extinción son la caza para aprovechamiento de su carne, la captura incidental con redes, la contaminación con petróleo y productos químicos altamente tóxicos, la colisión con embarcaciones, diversas enfermedades infecciosas y parasitarias, varamientos por desecación de lagunas la pérdida, degradación y fragmentación del su hábitat. Por esa condición, el gobierno mexicano lo categorizó en la la Norma Oficial Mexicana Nom-059-Semarnat-2010, como especie “En peligro”. Además está en la lista roja de la UICN y en el Apéndice I de la CITES, de organismos en riesgo de perderse.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en colaboración con el grupo de trabajo para la conservación del manatí, elaboró en 2010 Programa de Acción para la Conservación de la Especie: Manatí (Trichechus manatus manatus) y trabaja en la expedición de protocolos estandarizados para la atención de crías abandonadas, la rehabilitación de individuos varados y necropsias de manatíes, donde se invirtieron 1.9 millones de pesos, entre 2011 y 2015.
La distribución del manatí es amplia, fragmentada y agregada a los ríos, sistemas lagunares y bahías desde Veracruz hasta Quintana Roo, incluidos cenotes y caletas. También se encuentra en lagunas de Tamaulipas y Chiapas. Habita en las áreas naturales protegidas: Reserva de la Biósfera Pantanos de Centla, Ría Celestún y Sian Ka’an; el Área de Protección de Flora y Fauna Laguna de Términos, y en la Isla Holbox en el área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam.
Su conservación y manejo, así como de los ecosistemas costeros en los que viven es una actividad compleja que durante tres décadas ha requerido la acción sumada de grupos académicos, de los gobiernos federal y estatales, y de la sociedad civil organizada, para obtener conocimiento biológico sobre la especie, mayor participación social, aplicación de la ley, implementación de acciones de conservación y planteamiento de nuevas estrategias de conservación.
En México lo protege la siguiente normatividad:
- 1921 – Decreto de veda permanente contra la caza y explotación del manatí en México
- 1995- Decreto de la Laguna de Catazajá como Reserva Municipal “Santuario Del Manatí”.
- 1996 – Decreto Estatal de La Bahía de Chetumal como Reserva Estatal “Santuario Del Manatí”.
- 2006 – Decreto como Área Natural Protegida Estatal del Sistema Lagunar Catazajá, Chiapas.





