Ciudad de México, México, 9 de abril de 2018, México Ambiental.- desde tiempos ancestrales, cada primavera, arriban ejemplares de tortuga lora (Lepidochelys kempii), la más pequeña de las tortugas marinas, a las costas del Golfo de México, para depositar sus huevos y aparease.
Desde 1978 los gobiernos de México y EUA trabajan juntos en la conservación de la más pequeña de las Tortugas. Esta especie en peligro de extinción ha aumentado su reproducción en los últimos 4 años; el año pasado registramos un total de 22,592 anidaciones y 1,062,901 crías liberadas.
La primera anidación del año ocurrió a principios de abril en Playa Chaparrales, Chachalacas en Veracruz y en el Santuario Playa de Rancho Nuevo en Tamaulipas, sitio donde se registra la mayor concentración de hembras anidadoras de esta especie en el mundo.
De acuerdo a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) se registraron las primeras 29 anidaciones en Tamaulipas y 20 en Veracruz. Técnicos, miembros de la comunidad local y vacacionistas, trabajaron juntos para proteger sus huevos que fueron trasladados a corrales de incubación para monitorear el proceso de nacimiento y liberación de las crías.
A diferencia de otras especies de tortugas marinas, la tortuga lora es la única que desova de día, esta especie acostumbra a anidar en grupos de manera masiva y sincrónica, fenómeno conocido como “arribada”.
El fenómeno es observado por miles de personas que se congregan en estos sitios para observar la llegada de las tortugas a la línea de costa donde elegirán un sitio para depositar sus huevos. Por la importancia de desplegar acciones de conservación y protección e esta especie, la Conanp hace las siguientes recomendaciones:
No tocarlas, no acercarse, no consumir sus huevos.
Si localizan alguna tortuga saliendo del mar, desovando o regresando; deben avisar al encargado del campamento tortuguero más cercano, o a la autoridad ambiental de la zona, o cualquier otra.
No dejar basura en las playas, ni en los ríos, ni en los suelos.
No utilizar bolsas plásticas, ni popotes que puedan ingerir las tortugas y ahogarse.
Limpiar playas recogiendo la basura que puede entorpecer o impedir el paso de las hembras o de las crías en su ardua travesía al mar, el proceso de anidación o de incubación.






