Doctor Sergio Revah Moiseev, investigador de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Foto: UAM
Ciudad de México, México, 10 de octubre de 2016, México Ambiental.- Al confirmar que la biotecnología en México tiene distintos grados de avance en la salud, el medio ambiente, la agricultura y la industria, entre otros campos de aplicación, el doctor Sergio Revah Moiseev, investigador de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), aseguró que este campo es el futuro de México y la alternativa es crear espacios para la investigación industrial, pero quien quiera dedicarse a este tipo de actividad “tendrá que ser muy competitivo”.
El especialista en el área de la Biotecnología y las aplicaciones tecnológicas para el mejoramiento ambiental dictó la segunda conferencia del ciclo Premios Nacionales en la UAM Cuajimalpa, organizado por alumnos de la Licenciatura en Ingeniería Biológica, donde sostuvo que la biotecnología se refiere a toda aplicación tecnológica que utilice recursos biológicos, organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos.
El investigador fundador del Departamento de Procesos y Tecnología de la Unidad Cuajimalpa de la UAM consideró que la biotecnología es el “campo del futuro” y aunque actualmente se hace investigación muy básica, rápidamente “escurren los resultados hacia abajo, lo que generará oportunidades para nuevos desarrollos”.
El Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010 en el área de Tecnología y Diseño, explicó que desde los años 80 y debido al desarrollo de la biología molecular la biotecnología tuvo un gran impulso en las áreas agrícola, salud, pecuaria, industrial y medioambiental, siendo las tres primeras mayormente impulsadas por la ciencia y la tecnología, aunque no tanto la de medio ambiente, ya que al ser atraída por la legislación, las leyes han sido cada vez más rígidas.
En el área salud hay una consolidación de grandes y pocas compañías dedicadas a la obtención de medicamentos de origen biotecnológico, las cuales además se apropian, cada vez en mayor medida, de las pequeñas empresas que están haciendo investigación de nuevos medicamentos.
Es posible que algunos productos como los nuevos genéricos biosimilares, comiencen eventualmente a elaborarse en México, lo que implica que se abrirían oportunidades, pero “… esto no será en la primera ola tecnológica”.
El miembro del Consejo Consultivo de Ciencia y Tecnología de la Presidencia de la República advirtió que México tendrá que seguir trabajando en la búsqueda de soluciones a sus problemas en los temas ambiental y de agricultura, porque “no podemos exportar nuestro aire para que alguien nos lo limpie y nos lo mande de regreso. Por lo tanto aquí tenemos que seguir haciendo investigación, aprovechando los recursos y los materiales que tenemos”.
Reconoció que la investigación académica en este campo en México está llegando a niveles de saturación “y esto es producto de su propio éxito”, pues hoy existe un número creciente de programas de doctorado y de egresados que está ocupando los pocos espacios que se han generado.
El especialista brindó la conferencia Bioprocesos para mejorar la calidad del aire de fuentes fijas e interiores, en la Unidad Cuajimalpa, donde afirmó que en biotecnología ambiental destacan importantes avances, principalmente relacionados con remediación y tratamientos en agua, suelo, sólidos y gases.
Explicó que las emisiones de gases, pueden ser fijas, como las que emite una fábrica o un auto, o difusas como las provenientes de un relleno sanitario, las cuales emiten al ambiente partículas líquidas y sólidas –humo, niebla, smog-, así como gases y vapores, conocidos como compuestos orgánicos volátiles -solventes, hidrocarburos, alcoholes- y compuestos inorgánicos volátiles -azufrados nitrogenados, gases de efecto invernadero, CO y CO2-.
La contaminación del aire, por ejemplo, puede darse en la ciudad, en oficinas, dentro de una industria o de una casa, donde se usa leña para cocinar.
Sobre las emisiones de fuentes fijas, el especialista dijo que existen diferentes tecnologías de tratamiento, las tradicionales como absorción, adsorción, oxidación térmica, catalítica y la condensación, además de tecnologías emergentes: biotratamientos, membranas, oxidación avanzada.





