El capitalismo, condiciones de mercado, de las que es muy difícil abstraerse. Nos define, nos determina. En el ámbito del consumo las cosas son aún peores. Debido a la manipulación de la información en las etiquetas, es prácticamente imposible saber si los productos son transgénicos, si para el control de plagas se usan biocidas, o si para la fertilización de la tierra se aplican productos químicos. Menos sabemos si en el proceso de producción se utilizan los modernos esclavos: niños, mujeres vulnerables y hombres con sueldos de miseria. Ni qué decir, del daño ambiental, en los centros de producción de origen.
Por eso, con el inicio del año, presentamos este compendio generado por la Procuraduría Federal del Consumidor de México. Es una guía, que servirá para reorientar hábitos de consumo.



























