Ciudad de México, México, 29 de octubre de 2019, México Ambiental. – Cempasúchil: Del náhuatl Cempohualxochitl, donde cempohuali significa veinte y xochitl flores, lo que se traduce como “veinte flores” o “varias flores”. También es conocida como flor del muerto, cempoal, flor de difunto, flor de niño o veinte flores.
Esta flor es endémica del continente americano y en México se estima que hay 35 especies de las 58 referidas para américa.
Esta colorida flor pertenece al género Tagetes, y florece después de la época de lluvias, esto es de julio a noviembre, lo que permite que para la temporada de día de muertos esté lista y haya suficiente flor para poder cubrir la demanda de la misma.
Muchas veces, el temporal no es el mejor aliado de los productores y la producción baja o se atrasa, esto genera que no pueda sacarse el producto en temporada, sin embargo, la flor al ser un ícono para las celebraciones de Día de Muertos, es también un excelente colorante natural que abre otros mercados a los productores.
Desde la época prehispánica es utilizada de diversos modos, pues los mexicas la ocupaban para decorar los altares, ofrendas y entierros en honor a sus muertos porque era considerada como un símbolo de vida y muerte; también era utilizada para empolvar la cara de los prisioneros antes de su sacrificio para que no sintieran la muerte.
Actualmente, la flor de cempasúchil sigue utilizando para honrar a nuestros difuntos, pero también se utiliza para obtener colorante natural teñir objetos, prendas o alimentos, en la avicultura suele utilizarse para alimentar a las aves para que tomen un tono un poco más naranja en su piel, también es la materia prima para elaborar cervezas artesanales, nieves o un buen pulque.
La flor de cempasúchil se cultiva en 14 estados, entre los que destacan: Guanajuato, Hidalgo, Michoacán y Estado de México y su obtención y venta se mide de la siguiente manera: gruesa, manojo, planta y toneladas.





