Ciudad de México, México, 7 de marzo de 2018, México Ambiental.- La temporada de avistamiento de la ballena gris (Eschrichtius robustus) en aguas mexicanas del Pacífico y Mar de Cortés es de noviembre a marzo; sin embargo, este último mes es el mejor de la temporada porque los ballenatos, nacidos entre noviembre y diciembre han alcanzado la edad para juguetear y saltar en el agua.
Las ballenas comienzan a llegar a los santuarios en aguas mexicanas a finales de octubre para tener a sus crías y aparearse. Su estancia dura cinco meses y regresan al Mar de Bering, en Alaska, para alimentarse durante el verano y el otoño, recorriendo 16 mil kilómetros en toda su trayectoria migratoria.
Existen tres lagunas de procreación y crianza en la costa oeste de Baja California: Laguna Ojo de Liebre, Laguna San Ignacio y Bahía Magdalena.
Los ejemplares de ballena gris, se acercan muchas veces a las embarcaciones de turistas y muestran la cola, asoman la cabeza fuera del agua enseñando sus ojos y realizan varios saltos. Es un espectáculo único que sensibiliza a las personas sobre la importancia de cuidar esta especie como parte de la biodiversidad de nuestro planeta.
Por ello, el gobierno mexicano, para garantizar su tranquilidad y bridar seguridad a los turistas, ha establecido reglas mínimas. Está prohibido:
Provocar la dispersión de un grupo de ballenas
Acosar o dañar de cualquier forma a las ballenas, así como obstruir el rumbo de las mismas.
Interponerse entre la pareja madre-cría o acercarse a ballenas que estén apareándose o pariendo.
Rebasar la capacidad de carga del ecosistema en las zonas sujetas a control establecidas por la SEMARNAT.
Realizar actividades de pesca, buceo, natación, esquí acuático y volar en paracaídas.
Usar embarcaciones tipo jet-ski o motos acuáticas, kayaks, canoas e inflables a remo, sumergibles.
Arrojar o verter cualquier tipo de desechos orgánicos, residuos sólidos, basura, así como descargar aceites, combustibles, desechos líquidos o cualquier otro tipo de contaminantes al agua.
Colectar, capturar, cazar, retener o apropiarse de ejemplares de flora y fauna silvestre, así como introducir ejemplares de especies exóticas, o transportar especies de una comunidad a otra.
Llevar a bordo cualquier tipo de mascotas.





