Santiago de Querétaro, Querétaro, México, 29 de enero de 2018, México Ambiental.- Para enriquecer con proteínas altamente nutritivas las harinas destinadas a elaborar alimentos para aves y peces, científicos y estudiantes de la Facultad de Ingeniería del área Agroindustrial y de Biosistemas de la Universidad Autónoma de Querétaro producen larvas de mosca soldado (Hermetia illucens), un proyecto que abre grandes posibilidades económicas en el sector de alimentos.
Actualmente producen de 30 a 40 kilogramos de biomasa a la semana para alimentar aves de corral y tilapias; esta materia prima deriva de la Planta Piloto de Producción de Mosca Soldado (Hermetia illucens) en el Laboratorio de Bioingeniería del Campus Amazcala de la Universidad Autónoma de Querétaro bajo un proyecto de investigación entre estudiantes y docentes.
En la planta piloto de producción de mosca soldado trabajan los 25 integrantes del Laboratorio de Bioingeniería: estudiantes e investigadores de licenciatura, maestría y doctorado de las áreas Agroindustrial, de Biosistemas y de Diseño e Innovación y un representante de la empresa Pro Ento, la cual impulsa el proyecto junto con el Campus Amazcala.
El Dr. Juan Fernando García Trejo, coordinador de la Maestría en Ciencias en Ingeniería de Biosistemas y responsable del proyecto detalló que esta planta piloto cuenta con un área de jaula de vuelo; una zona de incubación para el manejo del huevo con el clima y la luminosidad adecuadas; un área para el desarrollo de la larva donde se tiene los cultivos verticales y una espacio para el procesamiento de las harinas que se quieren obtener.
La mosca soldado fue seleccionada por los científicos de entre otros invertebrados, debido a su fisiología y su habilidad metabólica, ya que puede llegar a comer diariamente el doble de su peso. Tiene un ciclo de vida de 60 días aproximadamente. De hecho, en sus dos primeras semanas logra su desarrollo óptimo y en las siguientes cuatro semanas es útil al 100 por ciento para el proyecto. Para mantener un cultivo constante es necesario contar con el ciclo completo: huevos, larvas, pupas y adultos.
El académico explicó que la larva de este díptero es saludable para la dieta de aves de corral y peces. Pero para evitar que se conviertan en adultos rápidamente, se le somete a un procesamiento que implica su sacrificio a base de shocks eléctricos -una medida permitida por la Comisión Internacional de Eutanasia de los Animales- y después se deshidrata. Posteriormente, se muelen, se texturizan y a partir de aquí, se extraen las harinas y los aceites deseados.
La biomasa obtenida es rica en aminoácidos, ácidos grasos y tiamina. Los aceites pueden tener ácidos omegas al convertirse en insaturados. Este tipo de alimentos balanceados para el mercado agroindustrial se conjunta con el proyecto Algaelinkages de producción de microalgas para enriquecer la dieta de aves y peces tanto con nutrientes vegetales como animales.
El científico comentó que la mosca soldado puede comer prácticamente cualquier cosa por lo que puede usarse para degradar desechos del sector agroindustrial. En el laboratorio de la Universidad Autónoma de Querétaro se alimentan con cítricos, excremento de vacas, carne y despojos de peces, residuos provenientes de las distintas áreas de producción del Campus Amazcala, con el fin de estudiar cuál es la dieta que logra la mayor eficiencia posible.
El Dr. García Trejo resaltó que de acuerdo al Banco Mundial, México es uno de los países que más se destaca por la generación de desperdicios, ya que se desecha hasta 30 por ciento de lo se consume. Así, la planta piloto implementa la degradación de esta materia para hacer del Campus Amazcala un espacio con cero residuos.
Con esta premisa, aquí en la unidad se trabaja en la reutilización de agua de los invernaderos y los sistemas de recirculación en acuapónica. Los desechos sólidos orgánicos y los restos vegetales se emplean para la elaboración de empaques biodegradables. Los inorgánicos, como plásticos, se utilizan para invernaderos.




