Ciudad de México, México, 30 de agosto de 2017, México Ambiental.- Con un gran desempeño que fue reconocido por tutores e investigadores estadounidenses, quinces jóvenes estudiantes universitarios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), campus Cuernavaca, participaron en la competencia de submarinos Marine Advanced Technology Education (MATE ROV), realizada en Long Beach City College en California, Estados Unidos. Los mexicanos, no sólo fueron ampliamente valorados por su óptimo desempeño, sino por ser el único equipo latinoamericano que compitió con su submarino en la categoría más avanzada.
El ingeniero David García Suárez, asesor académico de los jóvenes y profesor del ITSM, entrevistado por la Agencia Informativa Conacyt, dijo que para concursar en esta competencia, el registro del equipo se hace como si se tratara de una empresa que desarrolla tecnología marina. Los estudiantes nominaron a su empresa desde hace tres años como TecXotic, y desde entonces trabajaron en el diseño y mejoramiento de su submarino Balam, un vehículo operado remotamente.
El equipo de 15 participantes está integrado por alumnos de ingeniería en mecatrónica, desarrollo sustentable, industrial y tecnologías computacionales. Además, fueron apoyados por alumnas de mercadotecnia de la universidad que colaboraron con el desarrollo de marketing del proyecto, un aspecto que también se evalúa durante la competencia.
El submarino robotizado TecXotic fue llamado Balán y fue el único equipo latinoamericano participante en la competencia MATE ROV entre 600 equipos de todo el mundo como Hong Kong, Rusia, Noruega, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Canadá y muchos otros países.
La competencia anual de robótica submarina se realiza en tres etapas durante tres días. Primero se realizan inspecciones de seguridad, dimensiones, peso y sistemas eléctricos, aspectos que pasan una rigurosa revisión por los jueces para poder meterlo al agua, dado los voltajes y corrientes que se manejan”, agregó el ingeniero.
En los día dos y tres se realizan las pruebas de la competencia que constan de cuatro tareas que se deben realizar en quince minutos. Algunas son el mantenimiento de un show de luz en pirotecnia y agua, detección de contaminantes en la bahía, identificación de contenedores que cayeron al agua después de un naufragio para su rescate y el apoyo en la construcción del hyperloop, un modelo de transporte dentro de las ciudades con vehículos magnéticos de alta velocidad en donde los submarinos serán indispensables, pues trayectos de la vía hyperloop se construirán en zonas acuáticas. El objetivo es hacer el mayor número de puntos y actividades en los quince minutos con solo dos oportunidades de error.
Además de premiar al equipo ganador, se premia a concursantes individuales por su liderazgo, distinción que le fue otorgada a Miguel Alejandro Figueroa Mendoza, líder de TecXotic, quien explicó que durante esta competencia y en la práctica obtuvo mucho conocimiento sobre liderazgo, por ejemplo, cómo mejorar la actitud para que los miembros del equipo se entiendan y trabajen en armonía, distribuir el trabajo para hacerlo en la manera más eficiente y sobre todo cómo sobreponerse ante los obstáculos que se presentan cuando las cosas no salen como se espera.
Para TecXotic, la calidad y trabajo en equipo es la clave pues durante los dos semestres anteriores al concurso reclutaron alumnos que tuvieran la iniciativa de superarse y realizar actividades diferentes, a tener participación y experiencia internacional. “Es algo que atrae a los alumnos. Lo primero que hacemos es hablar con ellos y motivarlos para saber en qué área quieren estar. Nuestro proyecto se divide en tres áreas principales: mecánica, electrónica y programación”, detalló Miguel Alejandro Figueroa Mendoza.
Cada área tiene sublíderes que se encargan de que el proyecto salga adelante, pues la idea de construir un submarino desde cero y elegir el diseño, manufactura, materiales, electrónica, programación, herramientas, no es una cosa fácil, dijo.
Los aspectos técnicos del submarino se basaron en las necesidades del proyecto pues se requería recoger objetos, girar válvulas de agua e instalar cámaras. Explicó Miguel Alejandro Figueroa: “Diseñamos una garra, una herramienta de rotación para la válvula y la instalación de las cámaras, así como el diseño general del robot. Los primeros desafíos fueron la elección de los materiales para la garra y motores que se usarían. Antes de viajar, el equipo practicó y mejoró sus sistemas, especialmente el de comunicaciones”.
Como materiales elegidos se usó acrílico, aluminio y motorreductores para ensamblar las piezas. Lo más destacable del equipo fue el uso de tecnología de impresión 3D para obtener piezas parte del robot.
Como algo in novador se diseñó y construyó fue la garra que funciona con un tornillo personalizado por los jóvenes y con un paso más grande al convencional que gira a través de un motor y genera que se mueva hacia delante y atrás otra placa de aluminio que permite abra y cierre de la unidad.
La estructura del robot submarino se mantuvo estable bajo el agua, pues se obtuvo una densidad cercana a la de este líquido. El robot no se hundía casi nada ni flotaba. El diseño estuvo adecuado para las misiones, así como las herramientas que maquinamos y diseñamos, comentó.
Los estudiantes esperan participar el próximo año a partir de cambios en la estructura de su ronbot sumergible, pues se pretende hacer la mayoría de los componentes en tecnología 3D pues les da la exactitud, resistencia y bajo peso para que haga que el robot se convierta en una pieza más profesional.
Van a agregar un sistema de control al robot y aplicar los conocimientos adquiridos en la escuela para mejorar de manera general su comando. Buscarán desarrollar, por ejemplo, un sistema de estabilidad que automáticamente se quede en una posición dentro de la alberca con indicaciones.
Los estudiantes buscan además lograr obtener mayor apoyo económico que permita a todos sus miembros asistir a la competencia para ver los frutos del trabajo de un año.
David García Suárez, investigador y tutor de los universitarios, concluyó que estas competencias motivan la vida académica y profesional de los participantes, les abre perspectivas y una nueva forma de hacer y ver más allá de las fronteras de la universidad y el país. El hecho de estar en una competencia con tantos equipos con un ambiente tipo olimpiadas es una experiencia bastante rica que marca a los alumnos.
* Con información de Tania Robles / Agencia Informativa Conacyt







