Ciudad de México, 16 de agosto de 2017, México Ambiental.- Una científica mexicana, la Dra. Susana Aurora Magallón Puebla, investigadora del Departamento de Botánica del Instituto de Biología (IB) de la UNAM, participó en el estudio internacional Proyecto eFLOWER, que reconstruyó el desarrollo de las flores durante los últimos 140 millones de años, para tener una mirada cercana al proceso evolutivo de estos organismos que son responsables de la producción de oxígeno y carbono que es la base esencial de la vida orgánica en La Tierra
El proyecto -en el que participaron 36 expertos de 13 países- genera información sobre el avance temprano de las flores y los principales patrones de evolución entre todos los linajes vivientes del grupo. Los resultados ya fueron publicados en la revista Nature Communications.
Así, uno de los productos más sorprendentes es un nuevo modelo de la flor ancestral que, de acuerdo con el estudio, era bisexual, con órganos femeninos (carpelos) y masculinos (estambres) y múltiples verticilos (círculos concéntricos) de órganos parecidos a los pétalos, en grupos de tres.
Este estudio es un esfuerzo sin precedentes, que combina información sobre la estructura de las flores, con datos actualizados sobre el árbol evolutivo de las plantas con flores (angiospermas), basado en secuencias de ADN. El árbol filogenético utilizado fue hecho totalmente en la UNAM.
El trabajo mismo ha producido datos innovadores sobre las fases iniciales de la evolución de las angiospermas por primera vez, ofrece un escenario simple para explicar la diversidad de formas florales.
Aurora Magallón Puebla comentó que esta gran investigación resulta de una colaboración internacional por un período de seis años. Es un estudio original, que mostró una estructura floral totalmente inesperada: el hecho de que las partes florales estuvieran agrupadas en círculos concéntricos de tres órganos, dijo.
Al hablar del árbol evolutivo fechado o filogenético, utilizado en el Proyecto eFLOWER, la universitaria reveló que está calibrado temporalmente. Las ramas que unen a las especies del estudio representan tiempo absoluto, es decir, una cantidad de millones de años.
Pero lo importante es que este modelo de árbol filogenético se generó totalmente en la Universidad Nacional Autónoma de México. La Dra. Aurora Magallón es la autora principal, con una colaboradora posdoctoral y dos estudiantes. “Me satisface que fue producido en mi laboratorio y está siendo utilizado para llevar a cabo estudios de la evolución floral de las angiospermas. Ayudó a resolver preguntas sobre las que siempre hubo incógnitas”, dijo en un todo de gran satisfacción.
Expresó que en la actualidad, 20 por ciento de las flores tienen verticilos trímeros, pero en menor número: las azucenas tienen dos, las margaritas tres. Por mucho tiempo se ha supuesto que la flor ancestral tenía órganos dispuestos en una espiral.
El presente estudio está fundamentado en modelos matemáticos para representar el desarrollo de ciertos atributos a través del tiempo lo que permite calcular la probabilidad de diferentes características en múltiples ancestros. Para ello, se utilizó la base de datos de atributos florales más grande jamás ensamblada. La coordinación, revisión y análisis de este logro requirió de un periodo de seis años y se incorporaron tres métodos analíticos, además de muchos modelos evolutivos.
En el modelado participaron 12 estudiantes avanzados de botánica de diferentes países, quienes laboraron con los investigadores durante una escuela de verano de una semana en la Universidad de Viena, en donde codificaron la mitad de los datos.
La coautora del estudio, recordó que estudios anteriores se hicieron estudios utilizando 80 especies, “… y nosotros incluimos 800”. Aun así, persisten muchos cuestionamientos. El registro fósil de las angiospermas permanece incompleto y flores fósiles tan antiguas como el grupo mismo no han sido descubiertas, dijo.
Las angiospermas, con 300 mil especies vivientes por lo menos, son el grupo más diverso de plantas en nuestro mundo. Incluyen casi todas las especies utilizadas por la humanidad como alimento, medicina y otros fines.
Surgieron hace unos 140 millones de años durante una etapa tardía en la evolución vegetal. Desde esa época, se han propagado de forma espectacular y nadie sabe exactamente cómo ocurrió ese proceso durante el Cretácico. Su origen y evolución temprana es uno de los grandes enigmas de la biología, al que Charles Darwin calificó como un “misterio abominable”.






