Ciudad de México, México, 15 de febrero de 2017, México Ambiental.- Para contribuir a la conservación y protección de esta especie a través de la recepción, rehabilitación y liberación de ejemplares, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), firmaron ayer un convenio de colaboración para crear el Centro Nacional de Control y Protección del Águila Real (Aquila chrysaetos), que es emblema y símbolo nacional.
En el marco de la celebración del Día Nacional del Águila Real, este esfuerzo institucional liderado por la PROFEPA estima una inversión de 14 millones 943 mil pesos, bajo un proyecto que estará a cargo de la SEDENA en la materialización, funcionamiento, mantenimiento, alimentación y atención médica para los ejemplares de águila real, un organismo de vida silvestre listado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 como especie amenazada.
El águila real (Aquila chrysaetos), es una ave rapaz, que en 1994 fue incluida en la lista de especies en riesgo (NOM SEMARNAT-059). El recuento actual advierte que continúa en la categoría de amenazada y su población se encuentra en peligro de desaparecer en el corto o mediano plazo si persisten los factores negativos en su viabilidad, tales como la modificación y pérdida del hábitat, la cacería furtiva, la colecta ilegal de huevos y ejemplares y la electrocución de ejemplares debido al cableado de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad que pasa por el hábitat de la especie.
Hasta el momento la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) ha registrado 120 parejas reproductivas, incluyendo una nueva pareja de la región oaxaqueña de la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán, así como 317 nidos, lo que representa un incremento significativo en el registro de la población para el país respecto a 2010, cuando se tenía el reporte de sólo 70 parejas reproductivas y 117 nidos.
Recientes trabajos de investigación de campo amplían los objetivos de conservación del águila real en su rango de distribución y reproducción en México, al ser detectados ejemplares de la especie por monitores comunitarios de San José Axusco, Puebla, guiados por Verónica Farías, investigadora de la UNAM, quienes con la ayuda de cámaras-trampa obtuvieron fotografías de ejemplares juveniles de águila real en las cercanías de un estanque de agua natural.
Monitores de Tepelmeme Villa de Morelos, Oaxaca, en la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Teotitlán, con el apoyo técnico de la CONANP, reportaron avistamientos de ejemplares juveniles de la especie en las cercanías del poblado y aunque en principio parecía que estos formaban parte de una población migratoria, lograron tener evidencia de una pareja de águilas acompañada de un juvenil que hacía llamados a sus padres, el cual se caracteriza por tener bandas blancas en cola y alas. Con esto, la cifra de parejas reproductivas se incrementó. Vale decir que la PROFEPA ha reportado el decomiso de 35 ejemplares más en distintas operaciones.
Esta ave de unos 6 kilogramos de peso y dos metros de envergadura, despliega un vuelo vertiginoso de 240 km/h para capturar a sus presas en parajes naturales: liebres, conejos, perritos de la pradera y otros pequeños mamíferos, así como serpientes, aves, e incluso insectos, que recorren cerros cercanos a valles, laderas, cañadas y praderas de zonas áridas, semiáridas y montañosas con bosques templados, desiertos y pastizales. Sus áreas de distribución abarcan estados como Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Nayarit, Durango, Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, San Luis Potosí, Querétaro, Guanajuato y Oaxaca.
De allí la importancia que en este Día Nacional del Águila Real, conmemorado ayer, la SEMARNAT y la SEDENA, sumen esfuerzos para crear el Centro Nacional de Control y Protección del Águila Real.
Como testigos presenciales de este acuerdo estuvieron los secretarios de la Defensa Nacional y de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Salvador Cienfuegos Zepeda y Rafael Pacchiano Alamán, así como el Procurador Federal de Protección al Ambiente, Guillermo Haro Bélchez, quienes colocaron simbólicamente la primera piedra de este primer centro en nuestro país dedicado al control y protección del águila real que se construirá en las instalaciones del Heroico Colegio Militar.
Allí, el procurador Haro Bélchez reconoció y agradeció el trabajo solidario de las Fuerzas Armadas de México para conservar y defender la riqueza natural de nuestro país.
Dijo que los avances obtenidos en los últimos años no serían posibles sin la invaluable colaboración de nuestras Fuerzas Armadas, tanto en el combate a incendios forestales, en reforestación, operativos contra la tala ilegal, en la lucha contra el tráfico ilícito de especies, en emergencias ambientales, en catástrofes naturales, así como en el apoyo en tareas científicas de investigación e inteligencia.
Refrendó el compromiso de la PROFEPA para fomentar y promocionar la creación de comités ambientales de vigilancia participativa en sus sitios de distribución, y simultáneamente promoverá la cultura de la prevención y el combate al tráfico ilegal de ejemplares, productos y subproductos de esta especie.
La SEDENA fomentará entre su personal la adopción de medidas técnicas que contribuyan a la conservación y protección del águila real, así como asistir a la procuraduría con opiniones técnicas relativas a la recepción y canalización de águilas abandonadas, aseguradas y decomisadas.
Se coordinarán los eventos entre la PROFEPA y la SEDENA para la donación de plumas de águila real a grupos étnicos de la nación, con el fin de apoyar la permanencia del subproducto en el conocimiento y uso tradicional de las etnias relacionadas con el águila real.
El convenio fortalecerá la promoción de la preservación del águila real en las actividades académicas, culturales, cívicas militares o cualquier otro que se determine.
Se contará con un representante legal y técnico de la Unidad de Manejo Animal (UMA) del Heroico Colegio Militar, para la operación y funcionamiento del Centro Nacional, quien ejecutará el “Plan de manejo para la rehabilitación, reproducción y reintroducción de ejemplares de águila real abandonadas, rescatadas, aseguradas y decomisadas”.
Una década después de haberse instaurado el Programa de Acción para la Conservación de Especies (PACE), que entre 30 especies prioritarias en riesgo incluye al águila real (Aquila chrysaetos), México redobla el paso para garantizar la presencia de esta majestuosa voladora en los ecosistemas del país donde anida y que han sido su hábitat.
Además, se entregó de manera simbólica a la singular Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre dedicada al cuauhtli, en voz náhuatl, o weerika wimari, en lengua huichol, dos soberbios ejemplares de esta especie que fueron rescatados en los estados de Chihuahua y Veracruz para su valoración, rehabilitación y, en su caso, liberación en su hábitat original.





