Ciudad de México, México, 14 de diciembre de 2016, México Ambiental.- En la región tropical del Caribe, los elementos con mayor valor comercial están asociados al coral, como es el caso de la langosta, el caracol, el pulpo y diversas especies de escama, no obstante, hace ya varias décadas que estos ambientes se encuentran en un deterioro constante, ya sea por las actividades relacionadas con el desarrollo costero o por el cambio climático global.
Esta cuestión ha provocado una disminución de especies de importancia comercial y recursos pesqueros, a su vez también ha afectado el atractivo turístico que genera una derrama económica importante.
Una variable de manejo que se ha propuesto para revertir el deterioro constante es la restauración de arrecifes dañados y la implementación de arrecifes artificiales con el propósito de recuperar la estructura y funcionalidad del ecosistema.
El Instituto Nacional de Pesca inicio el cultivo de corrales desde el año 2009, logrando la adaptación del área e instalación de los primeros sistemas de cultivo mediante un financiamiento externo por parte de la CONANP, el DEFRA (Departament for Environment Food and Rural Affairs) y de la embajada británica en México.
En 2012 el INAPESCA logro obtener un financiamiento por parte de la CONABIO para implementar un programa interdisciplinario de restauración activa que compensara los daños en arrecifes coralinos del Caribe Mexicano. Bajo el auspicio de este proyecto se ha llevado a cabo la restauración de 2 áreas arrecifales.
El programa de restauración activa consiste en una siembra mínima de 360 colonias por sitio, mostrando de manera positiva un incremento en el número de peces.




