- Detectan cuándo ha realizado un movimiento erróneo y reajustan sus patrones para llevar a cabo nuevas tareas.
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Zaragoza, España, 10 de septiembre de 2015, ABC.- Investigadores de la Universidad de Zaragoza y de la Escuela Politécnica de Lausana (Suiza) han desarrollado una tecnología perfeccionada con la que las neuroprótesis que son capaces de aprender acciones por sí mismas a partir de la información que recaban del cerebro de la persona al que están conectadas.
Los investigadores han logrado que las máquinas sepan inetrpretar cuándo han llevado a cabo un movimiento erróneo o insuficiente. Leen el denominado «potencial de error» que emite el cerebro que lleva la neuroprótesis, y ésta reajusta por sí misma sus parámetros para corregir su movimiento y cumplir con la acción que el usuario desea que realice.
-El nuevo paradigma consiste en permitir qu ela neuroprótesis aprenda parte de sus movimientos y los adapte durante la interacción con el usuario, utilizando información obtenida directamente del cerebro-, han explicado los profesores Luis Montesano y Javier Mínguez, de la Universidad de Zaragoza, que han formado parte del equipo de investigadores que ha logrado este avance.
-Por ejemplo –indican–, si la neuroprótesis no consigue coger un vaso de agua que el usuario quiere beber, el potencial de error generado por el usuario indica a la neuroprótesis que necesita cambiar o adaptación su comportamiento». De la misma forma, la máquina sabe que está cumpliendo sus objetivos cuando el cerebro no emite esa señal de «potencial de error-.
Estos investigadores destacan las amplias posibilidades que abre este nuevo avance en materia de neuroprótesis -tales como brazos robóticos o exoesqueletos-, gracias al a nueva generación de interfaces cerebro-máquina que han desarrollado. Apuntan que va a resultar -particularmente útil para personas con enfermedades neurodegenerativas, ya que les ayudaría a soportar y adaptarse a la pérdida de capacidad motora-.





