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Contaminación

Laguna Verde sí estuvo en riesgo

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Rubén Licona Vázquez*

Veracruz, Veracruz, México, 30 de noviembre de 2020, El Dictamen.- El físico Bernardo Salas Mar, quien la semana pasada informó a medios de comunicación que en la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde estuvo cerca de registrarse en octubre un grave accidente que puso a la central nuclear en riesgo naranja, afirmó que tal percance sí estuvo a punto de ocurrir el 3 de septiembre a las 17:20 horas, cuando los directivos de la Central Nuclear “bajo instrucciones y presiones del actual gerente de Centrales Nucleoeléctricas, Héctor Sergio López Villarreal, deliberadamente pusieron el Reactor Nuclear número Uno en Riesgo Naranja, lo que implica mantener la unidad en una condición no conservadora, al autorizar una maniobra sin contar con los sistemas de respaldo pues se encontraban fuera de servicio por mantenimiento”.

En conferencia de prensa este lunes en el puerto de Veracruz, el ex trabajador de Laguna Verde respondió así a la carta de desmentido a sus declaraciones que el pasado lunes 9 de noviembre difundió la Coordinación de Comunicación Social de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y retó al gerente de la central nuclear a un debate público para aportar pruebas, cada quien, de sus dichos.

Mostró una serie de reportes a los que llamó documentos oficiales, obtenidos de parte de trabajadores de la planta, quienes, asegura Salas Mar, están inconformes con las acciones del gerente de Centrales Nucleares, porque “no reúne la experiencia ni cumple con la Norma Oficial Mexicana para desempeñar el cargo”.

El físico Bernardo Salas Mar, ex trabajador de la Nucleoeléctrica Laguna Verde, mostró documentos a los que llamó oficiales, en los que asegura se demuestra que la planta si estuvo en riesgo de sufrir un grave accidente. Foto: Alina Krauss.

En los documentos se lee: “Reporte de Análisis Causa Aparente (RACA) con fecha 03/09/2020, Resumen de Evaluación”, en donde luego de una narración de las labores de mantenimiento del reactor, que comenzaron con nivel de riesgo verde, posteriormente pasó a nivel de riesgo naranja, por “Defecto: intercambio de 8 mecanismos del CDR fuera de su ventana de mantenimiento”.

En tanto establece como “Objeto: Cambio del Nivel de Riesgo Color Naranja, por la colocación de las compuertas entre la cavidad del reactor y la ACG”.

“Debo decir que 150 trabajadores, supervisores y altos mandos de la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde (CNLV), me han proporcionado documentos oficiales generados dentro de la CNLV que dan cuenta del Riesgo Naranja que se vivió el día el 3 de septiembre de 2020 a las 17:20 horas”, sostuvo Salas Mar.

Indicó que en estos documentos se describen de manera detallada la pésima actuación de los directivos de la CNLV mediante las órdenes dadas por el ingeniero Héctor Sergio López Villarreal, Gerente de Centrales Nucleoeléctricas, misma que tuvo que ser acatada por los trabajadores y el staff de recarga.

Precisó que la actividad se autorizó debido a la presión de López Villarreal para llevar a cabo las actividades a pesar de que en ese momento estaban inoperables los Sistemas de Seguridad de respaldo que podrían haber garantizado un cambio seguro de los mecanismos de accionamiento de las Barras de Control.

 “Los documentos me fueron proporcionados por los trabajadores, quienes están preocupados por la operación segura de la Central, así como la seguridad del personal, de la población y del medio ambiente”, remarcó el físico Bernardo Salas Mar, académico de la Facultad de Ciencias- departamento de Física de la UNAM.

Puntualizó que los documentos que se adjuntan del evento que puso en Riesgo Naranja a la Unidad Uno son: 1) Reporte de Análisis Causa Aparente (RACA) Anexo PAG-46-19, cuyo título es “Cambio de Nivel de Riesgo”. 2) Evaluación de Desempeño Humano. Anexo PAG 46-5, con el título: “Cambio en Nivel de Riesgo de Amarillo a Naranja durante 20RU1”. 3) Programa de Acción Correctiva (PAC), RC 102649 CAC N2.

Recordó que hace años retó también a un debate público a los ingenieros Rafael Fernández de la Garza y José Francisco Torres Ramírez, quienes ocuparon el cargo de gerentes de Centrales Nucleoeléctricas, para que, con pruebas en la mano, mostraran a la opinión pública la veracidad o falsedad de las condiciones de inseguridad que imperan en la Laguna Verde. En ambos casos, sostuvo, ninguno aceptó el reto prefiriendo esconderse en la seguridad que les proporciona su poderoso aparato jurídico.

“Yo me comprometía en esa ocasión a presentar una disculpa pública si no tenía la razón y mis pruebas eran falsas. Por ello, con el propósito de brindar a la población información veraz de las condiciones que prevalecen en la CNLV, reto, públicamente al ingeniero Héctor Sergio López Villarreal, actual Gerente de Centrales Nucleoeléctricas a un debate, para aclarar este diferendo, por lo que le solicito al ingeniero López Villarreal a que publique en “El Dictamen” la fecha, hora y lugar público para el inicio de este debate en esta misma semana, cuya finalidad será comprobar si la CNLV estuvo o no en Riesgo Naranja poniendo en una condición de riesgo a la Seguridad Nuclear menos conservadora a la Unidad 1, y por lo tanto pudo provocar un evento no deseado en la misma Unidad, poniendo en peligro la salud y la vida de los trabajadores, componentes de planta y a la misma población en general”.

Expuso que adicionalmente, el 11 de noviembre de 2020, la Laguna Verde tuvo un nuevo Paro de Emergencia o SCRAM (Safety Control Rod Automatic Motion, Movimiento Automático de las Barras de Control por Seguridad en español); lo cual es un indicativo de la pésima conducción de esa central nuclear, por una persona que no cumple con la NOM-034-NUCL-2016.

Citó que hace más de 20 años fue despedido de la planta por el entonces gerente Rafael Fernández de la Garza, por haber solicitado que se cumplieran los compromisos internacionales en materia de Seguridad Radiológica y Nuclear; por denunciar el uso de un incinerador clandestino de desechos radiactivos, por denunciar las lecturas incorrectas de las Dosis de Radiación de los trabajadores, a quienes se les “robaba” las dosis reales que sufrían.

También, anotó, por señalar la incorrecta instalación del Canal No. 17 de los “Monitores de Radiación de Área”, ya que no cumplía con su objetivo; por señalar las compras y contratos fraudulentos que lastiman al erario público, “situación que no ha cambiado en más de 20 años, con la complicidad de las autoridades encargadas de impartir justicia, el poderoso aparato jurídico de la CFE, logró que me despidieran con los falsos cargos de falta de probidad y honradez”.

* Nota publicada por el Dictamen en su edición del 17 de noviembre de 2020. Todas las fotografías son de El Dictamen / Alina Krauss.