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Energía

La reforma energética devolverá al Estado Mexicano, los sectores estratégicos del petróleo y la energía eléctrica: AMLO

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Nava, Coahuila, México, 24 de octubre de 2020, México Ambiental.- El presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo su determinación de regresar a la Comisión Federal de Electricidad y Pemex el papel estratégico en la política energética, y rechazo categóricamente que la empresa española Repsol, le pague para porque “… a mí me pagan los mexicanos y por eso tengo que defender el interés público”. En un severo discurso desde la Central Termoeléctrica José López Portillo en el municipio de Nava, en Coahuila, -que opera a su mínima capacidad instalada para beneficiar a empresarios privados que aprovecharon la apertura neoliberal de los últimos gobiernos para producir energía-, el mandatario respondió directamente a una carta de legisladores estadunidenses que denunciaron presuntas violaciones al acuerdo comercial energético

El presidente contestó que no se deben llamar engañados, quienes se aprovecharon manera deshonesta en el periodo neoliberal, las condiciones para producir energía en México a pesar que hace 20 años éramos autosuficientes y agregó “… no vamos a violar ningún acuerdo, ningún contrato. Vamos, apegados al marco legal que se tenga, a darle preferencia tanto a la CFE como a Pemex, que son empresas públicas. Sin violar la ley, vamos a procurar que no estén subutilizadas estas plantas y que se pueda comprar más carbón y apoyar a los productores de esta región”.

Criticó el argumento sofista de los gobiernos neoliberales, que sostuvieron que las plantas de la CFE son viejas y contaminan. Y todo para limitar la actividad de la empresa eléctrica del Estado. Por eso fue categórico: “… en el caso de que el marco legal no nos alcance –porque con la reforma energética dejaron todo completamente a favor de los particulares–, entonces, para fortalecer a Pemex y la CFE, voy a enviar, si es necesario, una reforma constitucional para que vuelva a prevalecer el espíritu del artículo 27 constitucional”.

En su vista a esta termoeléctrica, sin aludir, contestó directamente una carta enviada por congresistas al presidente Donald Trump en la que asocian presuntas violaciones al acuerdo comercial –el denominado T-MEC-, con decisiones de la política energética del gobierno mexicano. Y aclaró que cuando se renegoció el tratado, las pláticas se suspendieron porque como presidente electo, exigió echar atrás los compromisos de la pasada administración.

Reprochó a los gobiernos -panistas y priistas-, del periodo neoliberal quienes se propusieron destruir las empresas públicas en beneficio de las empresas particulares, en muchas de las cuales ahora funcionarios de primer nivel, y los propios ex presidentes, son miembros de consejos directivos, y asesores, con salarios elevados.  Hoy esas empresas son responsables de producir más de 50 por ciento de la energía eléctrica en México.

Es justo en ese contexto en que los gobierno os neoliberales obligaron al cierre de instalaciones, como por ejemplo en la Central Termoeléctrica José López Portillo que trabaja con una unidad y tiene siete paradas, al igual que están subutilizadas las hidroeléctricas en favor del interés particular. Emplearon el sofisma de la energía limpia y que por lo mismo son mejores las plantas eólicas o de energía solar, que en efecto no contaminan, pero éstas reciben subsidio produzcan o no, sostuvo el presidente mexicano.

Por la importancia del contenido, y el impacto que generará la reforma energética del gobierno de la república, se reproducen íntegros los discursos del presidente de México, del director de la CFE y del gobernador de Coahuila.

Texto completo del discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador

Amigas, amigos trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad, nos da mucho gusto estar aquí en Nava, Coahuila, en este municipio en donde están instaladas, establecidas, estas dos grandes plantas de generación de energía a partir del uso del carbón que se produce en esta región del país.

Quise estar aquí porque hicimos el compromiso de apoyar a los productores de carbón para que se mantengan fuentes de trabajo, se beneficien a pequeños empresarios; desde luego, que haya trabajo para los obreros, que se beneficien transportistas y toda la actividad económica de esta región.

Tenía programada esta visita desde hace más de un mes, y hace como dos días apareció un documento firmado por legisladores de Estados Unidos quejándose de la política energética que estamos aplicando en nuestro país.

Quiero tratar el asunto con mucho respeto hacia a ellos, sólo aclarando de que en esta materia y en otras, pero fundamentalmente en lo que tiene que ver con la política energética de nuestro país, no hemos suscrito ningún acuerdo con el gobierno de Estados Unidos o de Canadá.

Quiero informarle al pueblo de México que cuando se renegoció el nuevo tratado, a pesar de que el gobierno anterior ya había aceptado acuerdos que comprometían nuestra soberanía nacional en esta materia, nosotros, todavía en ese entonces en mi carácter de presidente electo me inconformé y se detuvieron las negociaciones. Fue hasta que se aceptó que quitaran todos esos compromisos que estaba haciendo el gobierno anterior en el nuevo tratado cuando se reiniciaron las negociaciones.

Y en el capítulo de energía sólo quedó establecido en dos párrafos el derecho absoluto, soberano de México para decidir en materia de política energética, de conformidad con la letra y sobre todo con el espíritu del artículo 27 de nuestra Constitución.

Ese artículo, que se logró precisamente por iniciativa de Venustiano Carranza, originario del estado de Coahuila, en ese artículo se estableció en 1917 que la propiedad del subsuelo en nuestro país pertenece a la nación, no es propiedad particular.

Con ese artículo se llevó a cabo la expropiación petrolera en 1938, y con ese artículo otro presidente nacionalista, patriota, Adolfo López Mateos, nacionalizó la industria eléctrica.

Por eso no deben de llamarse a engaños los que se aprovecharon de manera deshonesta del periodo neoliberal, cuando se gobernó para beneficio de particulares, de empresas, no para beneficio del pueblo y de nuestra nación.

En ese periodo es que se propuso destruir a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad con reformas para quitarles fuerza económica; en el caso de Pemex y de la Comisión Federal, para quitarles mercado, para dar entrada a empresas particulares, nacionales y sobre todo extranjeras.

Hace 20 años la Comisión Federal de Electricidad producía toda la energía eléctrica que se consumía en México; sin embargo, con la política neoliberal empezaron a engañar, a decir que si no se privatizaba la industria eléctrica nos íbamos a quedar sin luz, que no tenía capacidad la Comisión Federal de Electricidad para producir la energía eléctrica que demandaba el desarrollo de México.

Con ese sofisma, con esa mentira y con la reforma a una ley secundaria en 1992, en el gobierno de Salinas de Gortari comenzó la privatización de la industria eléctrica, empezaron a dar permisos para que empresas extranjeras generaran energía eléctrica y vendieran esa energía en México.

Ahora el 50 por ciento de la energía eléctrica que consumimos se compra a precios elevadísimos a empresas particulares, nacionales y extranjeras, y frenaron el crecimiento de la Comisión Federal de Electricidad.

De manera deliberada cerraron las plantas y aquí está el ejemplo, ocho grandes generadores de energía con carbón y apenas permiten que trabaje uno, siete parados, porque no le autorizan, de acuerdo a la nueva normatividad que se estableció en el periodo neoliberal, producir ni a esta planta ni a las otras plantas de la Comisión Federal de Electricidad a toda su capacidad.

Esto que sucede aquí con estas generadoras de energía con carbón, con estas ocho pequeñas plantas, de las cuales sólo trabaja una, repito, es lo mismo que pasa con las presas, con las hidroeléctricas que están subutilizadas, tienen capacidad para producir, pero no tienen autorización para despachar, para subir la energía eléctrica que produce la Comisión Federal de Electricidad, porque se protege a las plantas particulares.

Utilizaron otro sofisma, lo de las energías limpias, el que estas plantas de la Comisión Federal de Electricidad ya son viejas y contaminan, y que por lo mismo era mejor la producción de energía con gas, las termoeléctricas, las eólicas o energía solar, energías que, en efecto, no contaminan, pero están subsidiadas; produzcan o no produzcan, la Comisión Federal -con presupuesto público, que es dinero de todo el pueblo- les tiene que comprar la energía eléctrica.

Por eso, me da mucho gusto estar aquí, y desde este complejo termoeléctrico de Nava, decirle a quienes están defendiendo la política neoliberal, que no vamos a dar ni un paso atrás, que vamos a rescatar a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad.

Leía yo que en su desplegado decían algo que debería de ser motivo de satisfacción, y que para mí es un timbre de orgullo, decían: ‘El Gobierno de México está empeñado en proteger a la Comisión Federal de Electricidad’.

¿Cuál es la función, entonces, del gobierno? ¿Proteger los intereses privados?

No, los únicos negocios que deben de importar a los funcionarios son los negocios públicos.

A mí no me paga Repsol, a mí me pagan los mexicanos para servirles, y por eso tengo que defender el interés público, no el interés de particulares.

En el caso particular de Repsol, que fue una de las empresas que abusó de toda esta política privatizadora, se llevaron a trabajar a la que fue secretaria de Energía del gobierno; pero no sólo eso, se llevaron de consejero de Repsol al expresidente Calderón. Una vergüenza.

Y todavía se inconforman cuando deberían de estar ofreciendo disculpas por el abuso, por las atrocidades que se cometieron en el periodo neoliberal.

No vamos nosotros a violar ningún acuerdo, ningún contrato. Vamos, de acuerdo a los márgenes legales que se tengan, a darle preferencia tanto a la Comisión Federal de Electricidad como a Pemex, así de claro, que son empresas públicas.

¿Y por qué, además, tenemos que darle preferencia a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad?

Porque es la única manera de que yo pueda cumplir el compromiso que tengo de que no aumenten los precios de la energía eléctrica, de las gasolinas y del diésel.

Hice ese compromiso, hasta ahora no ha habido aumentos en los precios de la energía eléctrica, ni en los precios de las gasolinas, ni en los precios del gas y del diésel, incluso en la zona fronteriza vale cuatro pesos menos la gasolina que en el resto del país. Me comprometí a eso y lo estoy cumpliendo, cosa que no sucedió durante el periodo neoliberal, que constantemente había aumentos en los precios de la energía eléctrica y gasolinazos, y eso se terminó.

Pero para poder cumplir ese compromiso, que voy a mantener durante todo el gobierno, necesitamos rescatar a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad, empresas públicas fundamentales.

Y lo vamos a hacer, lo estamos haciendo con el apoyo de los trabajadores, tanto de Pemex como de la Comisión Federal de Electricidad, y con el apoyo de todos los mexicanos.

Vamos a aumentar el despacho, vamos a buscar, sin violar la ley, al margen de la ley, nada y por encima de la ley, nadie, porque ahora sí hay un auténtico Estado de derecho, no como antes, que lo que había era un Estado de chueco, más bien de cohecho. Sin violar la ley vamos a procurar que no estén subutilizadas estas plantas, y que así se pueda comprar más carbón y ayudar más a los productores y a toda la gente que vive en esta región del país.

Pero en el caso de que el marco legal no nos alcance -porque con la llamada Reforma Energética dejaron todo completamente a favor de los particulares-, en el caso de que no se pueda con el actual marco legal fortalecer a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad, voy a enviar, si es necesario, una iniciativa de reforma a la Constitución para que vuelva a prevalecer el espíritu del artículo 27 constitucional, la política de Venustiano Carranza, la política de Lázaro Cárdenas y la política de Adolfo López Mateos.

MIGUEL ÁNGEL RIQUELME SOLÍS, GOBERNADOR DE COAHUILA: Señor presidente de la República, licenciado Andrés Manuel López Obrador, sea usted bienvenido a Nava, Coahuila, población albergada en nuestra región norte de la entidad y muy conectada a la región carbonífera, la cual usted visitó el día de ayer.

Señor presidente. Sea usted bienvenido aquí de nueva cuenta a Nava, muy cerca de la frontera y de la región carbonífera, donde sus habitantes a base de tenacidad y cariño por su tierra mantienen muy en alto su sentido de origen, pertenencia y responsabilidad con el desarrollo de Coahuila y del país.

La región carbonífera se transformó, desde hace casi un siglo y medio, en una región altamente productora de carbón, al tiempo que se daba el tendido del ferrocarril que atraviesa la geografía coahuilense.

Esta región ha sido genuina expresión del carácter de los norteños, tanto por su contribución al progreso, como por el carácter combativo y de reivindicación de derechos que ha estado presente en largas décadas de su historia.

Actualmente, en la carbonífera se encuentra el 95 por ciento de los recursos minerales de carbón de México, los cuales se estiman en mil 200 millones de toneladas, una cantidad suficiente para cubrir por más de 90 años la demanda de la Comisión Federal de Electricidad y de la industria acerera de México.

La región carbonífera tiene una población superior a los 160 mil habitantes y en la extracción del carbón trabajan más de 150 empresas productoras de distintos tamaños, la gran mayoría, pequeñas y medianas.

Se calcula que directa e indirectamente dependen de la minería más de 40 mil familias, las cuales generan el dinamismo comercial para la prosperidad de toda la población en la región, cuando hay pedidos de carbón la derrama económica representa más de dos mil millones de pesos.

En los últimos, años estas comunidades han enfrentado dificultades económicas, en particular durante los periodos de renovación de contratos, hasta hace un mes, la última fecha que surtió carbón o que se surtió carbón a las centrales termoeléctricas fue el 31 de diciembre de 2019.

Por estos motivos, presidente, expresamos nuestro agradecimiento por iniciar los contratos para surtir las carboeléctricas, estamos enterados de los problemas de despacho y sabemos que pronto vamos a aumentar el mismo para que nuestros productores puedan surtir los volúmenes necesarios y con plazos más largos.

Reconocemos también la operación de un nuevo marco institucional dirigido a garantizar un desempeño minero con base a la seguridad de los trabajadores y responsables con el medio ambiente.

Como gobierno del estado manifestamos nuestra voluntad de colaborar con el esfuerzo que hace la Comisión Federal de Electricidad y su gobierno para hacer sinergia, sobre todo para que las plantas termoeléctricas operen a su máxima capacidad y puedan seguir consumiendo el carbón de Coahuila.

Igualmente, refrendamos nuestro propósito de unir esfuerzos y sumar recursos con el Gobierno de México en los programas que impulsen la reactivación económica de la región, con un enfoque mucho más amplio, a través de la diversificación de las inversiones y el desarrollo de nuevas actividades que generen empleos de calidad.

Las regiones carbonífera y norte, por su estratégica ubicación, laboriosidad de su gente y la preparación de los trabajadores, han demostrado ser atractivas a las inversiones nacionales y extranjeras.

Este gobierno aquí, en conjunto con el suyo, promovemos la transformación e impulsamos las escuelas especializadas para generar el capital humano que dé servicio también a las carboeléctricas y cumpla con las demandas de nuevos proyectos de inversión.

Sin embargo, es necesario recalcar, señor presidente, que necesitamos de su apoyo a fin de ampliar nuestra infraestructura urbana y carretera para seguir facilitando la conectividad y transportación de todos los productos, tanto los propios, como los que vienen desde Mazatlán y atraviesan nuestro estado.

De esta forma nos hemos empeñado en consolidar su conexión moderna y eficiente hacia las rutas comerciales con los Estados Unidos y Canadá, además de aprovechar al máximo la capacidad exportadora de Coahuila y las nuevas oportunidades que ofrece el T-MEC.

Señor presidente:

De nueva cuenta manifestamos nuestra disposición de trabajar con su gobierno en un marco de diálogo y cooperación por la salud y seguridad de los trabajadores, con la visión de que Coahuila recobre sus actos estándares productivos y se consolide como pilar de la economía de nuestro país. Muchas gracias.

MANUEL BARTLETT DÍAZ, DIRECTOR GENERAL DE LA COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD (CFE): Señor presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador; señor gobernador del estado, señor presidente municipal, distinguido líder de nuestro sindicato del Suterm.

Agradecemos nuevamente su presencia, señor presidente, en instalaciones de la CFE, si bien obligados a prescindir de la presencia de más de mil trabajadores que aquí laboran, estará usted comunicado con todos ellos en vivo a través de nuestro sistema interno de comunicación.

Existe, señor presidente, en todos y cada uno de los trabajadores de la CFE, un profundo agradecimiento por su decisión de rescatar a esta empresa ícono nacional, porque no sólo rescata la garantía para asegurar a los mexicanos el desarrollo que descansa, sin duda, en la energía eléctrica, sino además de rescatarla de la soberbia desaparición decretada por la Reforma Energética, preservará el empleo de 90 mil trabajadores y asegura una existencia digna para aquellos que entregaron su vida a esta empresa.

Todo esto, señor presidente, depende de la fortaleza de la CFE.

Hemos recibido innumerables mensajes de agradecimiento a usted, señor presidente, por haberles devuelto, a quienes les fueron arrebatados derechos adquiridos a la jubilación.

Con la reforma a la cláusula 69 del contrato colectivo a nivel nacional, más de 45 mil trabajadores fueron beneficiados y sólo en estas plantas, y en la región carbonífera, 331 trabajadores fueron beneficiados, la tercera parte de todos los que laboran en esta región.

De acuerdo con su concepción social, señor presidente, estas plantas: Río Escondido y Carbón II, deben servir asimismo para impulsar la economía de la región.

En varias visitas realizadas por usted a la región de Sabinas recogió reclamos por la injusta repartición de las compras de carbón acaparadas por una pequeña élite.

Nos instruyó establecer un sistema equitativo que ya está en marcha bajo los cinco principios dictados: cero corrupción, cero coyotaje, preferencia a pequeños productores, honestidad, vender carbón, no tierra, a precios justos.

Con el apoyo de la Subsecretaría de Minería se realizó un censo para ubicar a los pequeños mineros, se les brindó anticipos para facilitarles su operación, se compró carbón a 60 empresas, 15 microproductores, 15 pequeños, 17 medianos y 13 grandes productores han empezado ya a entregar el carbón.

Para lograrlo había que poner a generar estas carboeléctricas ociosas por el despacho favorecedor a los intereses privados.

Con una visión diferente, y no sin dificultades y discusiones, teniendo en cuenta los intereses de la región, apegados a la reglamentación, conminando el despacho obligado con la aplicación de contratos legados, el despacho permitirá poner en operación, por lo pronto, cuatro unidades de las dos carboeléctricas garantizando la compra de dos millones de toneladas por ahora, hasta diciembre de 2021.

Pero siendo el objetivo mantener las compras de manera permanente para consolidar a los pequeños y medianos mineros, fomentando la economía local, el despacho es fundamental y está asegurado.

La justicia, señor presidente, señoras y señores, para los pequeños, será, sin duda, la grandeza de la región.

Este grave perjuicio social que ordenó usted corregir es uno de los tantos efectos negativos para la CFE y para el país de la Reforma Energética, por ejemplo, estas carboníferas, verdad, han estado ociosas, como lo señalaba, representando tres mil megawatts, una potencia importantísima para el país.

Otro ejemplo. En la carboeléctrica Petacalco se tienen contratados para el manejo de carbón lo que aquí hacen nuestros trabajadores, sin embargo, allá innecesariamente los detentan privados con un costo de 30 mil 250 millones de pesos.

Otro, una empresa extrajera, en connivencia con funcionarios, estableció contratos de venta de energía a la CFE bajo esquemas ruinosos que se benefician, además, de claros mecanismos de fraude a la ley para su enriquecimiento.

Invitada esta empresa, recientemente, a revisar estas prácticas, para buscar el equilibrio, como se hace en cualquier país, responde agresiva, con señalamientos de violaciones a supuestos principios sacramentales intocables, jactándose -además, públicamente- de abusar del sistema judicial mexicano para poner sus intereses por encima de decisiones con sustento constitucional, indispensables para la seguridad del sistema eléctrico nacional.

Pero bien ha dicho el presidente, los intereses de la nación están por encima de cualquier interés privado.

El triunfo de la Cuarta Transformación en la presidencia de la República significa un triunfo democrático sobre estas medidas perniciosas que buscan imponer en nuestro país un sistema de extracción intolerable.

Y, desde luego, el triunfo de la Cuarta Transformación significa una esperanza para un México justo y soberano.

Muchas gracias, señor presidente.