Tapir brasileño en el Parque Nacional Yausni, Ecuador. Foto por: Jeremy Hance.
Brasil, 1 de diciembre de 2011, es.mongabay.com.- Comparado con algunas especies de la mega fauna de América del Sur que se destacan –me vienen a la mente el jaguar, la anaconda, y la águila harpía- el tapir no recibe mucho amor. Esto es una lástima. Por un lado, ellos son los animales terrestres más grandes del continente Sudamericano: libra por libra ellos le ganan al jaguar y a la llama. Por otro lado, juegan un papel muy significativo en su ecosistema: ellos dispersan semillas, modifican su hábitat, y son una presa para sus predadores. Y por otra razón, los tapires modernos son los últimos sobrevivientes de una familia de mega fauna que merodeó por gran parte del hemisferio norte, incluyendo América del Norte, y solamente declinó durante la extinción del Pleistoceno. Finalmente, para cualquier persona con suficiente fortuna de haber visto a un tapir en la naturaleza, frecuentemente tímido, uno sabe que hay algo místico y antiguo sobre esta bestia rara.
Para Patricia Medici, una de las expertas mundiales en tapires, fue una adoración inmediata para con el animal. “Inmediatamente pensé que [el tapir brasileño] sería un animal con el cual me encantaría trabajar. Los encuentro extremadamente interesantes, por su rol como agentes de dispersión de semillas e ingenieros de ecosistemas. Además, se sabía tan poco sobre estos animales en aquel momento, que pensé que un proyecto a largo plazo sobre tapires tendría el potencial de realizar una contribución significativa a la conservación de la especie y sus hábitats remanentes en Brasil,” le dijo Medici a mongabay.com en una entrevista.
Patricia Medici, Coordinadora de la Iniciativa para la Conservación del Tapir brasileño en Brasil. Foto por: Liana John. Medici realiza investigaciones y trabajos de conservación pioneros con el tapir brasileño (Tapirus terrestris) en Brasil. El tapir brasileño es el de distribución más amplia de las tres especies de tapir americano (una cuarta especies se encuentra en el Sudeste Asiático). Luego de haber trabajado primero con poblaciones en la Mata Atlántica, Medici ahora realiza trabajos de investigación en Pantanal.
“El trabajo en el Pantanal se está desarrollando extremadamente bien”, dice ella, “hasta ahora hemos capturado 21 individuos, a 14 de ellos se le pusieron radio- collares (no ponemos radio-collares a los juveniles ni a los pequeños). Además de la radio-telemetría, hemos estado utilizando cámaras trampa para investigar la organización social de los tapires y su reproducción, ambas piezas de información muy importantes para la modelación de poblaciones a futuro. NUNCA antes hemos podido colectar este tipo de información. Ahora tenemos cantidades enormes de datos y la información sigue llegando. La meta es utilizar esta información en algunos años para poder desarrollar un Plan de Acción para la Conservación de los Tapires en el Pantanal.”
Medici describe al tapir brasileño como increíblemente ‘plástico’, dado que puede sobrevivir en las densas junglas del Amazonas, en los hábitats fragmentados de la Mata Atlántica, los humedales del Pantanal, y las planicies del Cerrado.
Parece raro pensar que el animal más grande de Sudamérica, y uno de los de mayor rango de distribución, no haya sido estudiado más a fondo y carezca de planes para su conservación, pero ser un tapir implica no ser apreciado por largo tiempo. Sin embargo, como los investigadores revelan más cosas acerca de estos mega –herbívoros ellos descubren que el tapir juega un rol irremplazable en varios ecosistemas.
“[Los tapires] han sido reconocidos como ‘ingenieros ecológicos’, así como también ‘jardineros de la selva’. Experimentos de exclusión llevados a cabo con grandes herbívoros terrestres en Bolivia han demostrado que los tapires, pecaríes y venados afectan significativamente la dinámica de los ecosistemas. En términos generales, estos animales modifican la estructura y diversidad de las comunidades de plantas al disminuir la abundancia de las especies preferidas, y al modificar interacciones competitivas entre las plantas, por consiguiente mantienen la heterogeneidad del hábitat. […] Además, los tapires buscan selectivamente partes vegetativas de diferentes plantas, y parecen tener un rol importante en la dispersión de semillas a grandes distancias. […] Por consiguiente, la extinción local de tapires o la drástica disminución poblacional puede generar un rompimiento de procesos ecológicos claves, amenazando la integridad de los ecosistemas en el largo plazo,” explica Medici, quien este año recibió el Premio por Investigación 2011 del Instituto Durrell para la Conservación y la Ecología (DICE) de la Universidad de Kent en el Reino Unido.
A pesar de su amplio rango de distribución a lo largo de 11 países en América del Sur, el tapir brasileño no está completamente libre de evitar la extinción. Está listado como Vulnerable por la Lista Roja de UICN, con una población en disminución. La pérdida de hábitat es una de las mayores amenazas para el tapir brasileño, pero Medici dice que aunque donde el hábitat esté asegurado, otros impactos humanos están poniendo en peligro a la especie.
“La caza es una de las amenazas más importantes. Los tapires están entres las especies de caza preferidas para la subsistencia y la caza comercial en todo el Amazonas. Estimaciones de la cosecha de tapires en el Estado de Loreto en la Selva Amazónica Peruana varía entre 15.447 a 17.886 individuos por año. Dado su estilo de vida individualista, baja tasa reproductiva, largo tiempo de gestación, y baja densidad poblacional el tapir brasileño raramente llega a tener una alta abundancia local, lo que los hace altamente susceptibles a la sobre explotación, y las poblaciones muestran grandes menguas cuando son cosechadas,” dice Medici, y agrega que ella cree que no hay ‘niveles sostenibles’ para la caza del tapir. El tapir es una presa popular para las tribus indígenas, pero también está siendo vendido, en forma creciente, en mercados comerciales de carnes salvajes y restaurantes en Sudamérica.
“Otra amenaza seria para la especie es la muerte en las carreteras. Una carretera cruza el Parque Estatal Morro do Diabo, en Sao Paulo, Brasil, y entre 1996 y 2006, fueron muertos un promedio de seis tapires por año. Muchos de los tapires fallecidos eran individuos adultos capaces de reproducirse,” agrega Medici.
En su investigación, Medici está encontrando que los esfuerzos de conservación para el tapir dependen del ecosistema en el que sobrevive, por ejemplo, la conservación del tapir en la Mata Atlántica tiene diferentes prioridades que la del Amazonas. La meta es tener un Plan de Acción para la Conservación escrito para cada ecosistema.
Aparte de conducir trabajos a campo, Medici trabaja inagotablemente para aumentar la conciencia sobre el tapir en Brasil. Ella tuvo que comenzar desde el principio.
“Muchos brasileros todavía no saben que es un tapir. Muchos ciudadanos brasileros piensan que el tapir se alimenta de hormigas (¡que ellos son gigantescos comedores de hormigas!). Además, los brasileros asocian al tapir con falta de inteligencia. Acá en Brasil, si quieres llamar a alguien de estúpido llamas a esa persona de ¡Tapir! ¡Es el equivalente de burro en ingles! Quiero que las personas oigan acerca de tapires de forma regular.”
La verdad, dado su lugar ecológico, la pérdida del tapir en América del Sur sería similar a la pérdida del elefante en África o al canguro en Australia. Medici, y otros vinculados a la conservación del tapir, tienen esperanzas de que esto nunca suceda.
En una entrevista con Patricia Medici en setiembre de 2011 ella discute su investigación del tapir brasileño, cómo salvar a la especie, y por qué las pinturas de tapires (sí, esto es correcto: pinturas) han contribuido a elevar la exposición de la especie.
Entrevista con Patricia Medici
Patricia Medici, coordinadora de la Iniciativa para la Conservación del Tapir Brasileño en Brasil, haciendo una presentación a los hacendados y gauchos en el Rancho Xaraés, área de estudio del Programa del Tapir del Pantanal, en la sub región del Abobral en el Pantanal brasilero. Foto por: Joares May Jr.
Mongabay: ¿Cuál es tu profesión?
Patricia Medici: soy bióloga conservacionista brasilera con intereses profesionales relacionados con la conservación del tapir, la conservación del bosque tropical, el manejo de meta poblaciones, ecología del paisaje, y conservación basada en la comunidad. Tengo un título de grado en Ciencias Forestales de la Universidad de San Pablo, un magister en Ecología de la Vida salvaje, Conservación y Manejo de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, y un doctorado en Manejo de Biodiversidad del Instituto Durrell de Conservación y Ecología (DICE), de la Universidad de Kent, Reino Unido. Durante los 19 años pasados, he estado trabajando para una organización no gubernamental brasilera llamada IPÊ –Instituto de Pesquisas Ecológicas (Instituto de Investigaciones Ecológicas)- donde soy uno de los miembros fundadores. Desde 1996, he estado coordinando la Iniciativa para la Conservación del Tapir en Brasil. Desde el 2000, he sido la persona encargada de UICN/SSC Grupo Especial para el Tapir (TSG), que es una red de más de 150 conservacionistas de 27 países en todo el mundo. Finalmente, he sido el facilitador para la Red Brasilera de UICN/SSC Grupo Especial para la Cría y Conservación (CBSG) durante los pasados seis años.
Mongabay: ¿Cómo comenzaste a interesarte por los tapires?
Patricia Medici: Siempre he estado muy interesada en los grandes mamíferos. Cuando fundamos el IPE en 1992 éramos un grupo de nueve personas y creamos una lista con las especies animales que queríamos que nuestra recién fundada organización trabajara. El tapir brasileño era una de ellas y yo inmediatamente pensé que sería un animal con el cual me encantaría trabajar. Los encuentro extremadamente interesantes, por su rol como agentes de dispersión de semillas e ingenieros de ecosistemas. Además, se sabía tan poco sobre estos animales en aquel momento, que pensé que un proyecto a largo plazo sobre tapires tendría el potencial de realizar una contribución significativa a la conservación de la especie y los hábitats remanentes en Brasil.
Mongabay: ¿Qué tiene de único este mamífero grande?
Patricia Medici: A los tapires se los asocial con “fósiles vivientes”. La familia Tapiridae como entidad taxonómica se reconoce por primera vez en el Eoceno en América del Norte, cerca de 50 millones de años atrás. El género Tapirus apareció primero en el Mioceno (entre 25-5 millones de años atrás). Por lo tanto, los tapires existentes descienden de un linaje antiguo y pertenece a un taxón que ha sido my exitoso en el pasado. Los tapires prehistóricos habitaron Europa, América del Norte, y el Sudeste Asiático, incluyendo China. No han sido encontrados remanentes en los continentes de África o Australia. Dada las intermitentes conexiones entre América del Norte y Asia vía el Estrecho de Bering, los tapires aparecieron en Eurasia. Con la formación del Istmo de Panamá entre América del Norte y América de Sur, durante el Plioceno (entre 7-2 millones de años atrás), los tapires entraron en América de Sur.
Mongabay: ¿Cuál es el rol que juegan los tapires en los ecosistemas?
Patricia Medici: Los tapires juegan un rol crítico en la modelación de la estructura y mantenimiento de la funcionalidad de los ecosistemas, y por ende, han sido reconocidos como ‘ingenieros ecológicos’, así como también ‘jardineros de la selva’. Experimentos de exclusión llevados a cabo con grandes herbívoros terrestres en Bolivia han demostrado que los tapires, pecaríes y venados afectan significativamente la dinámica de los ecosistemas. En términos generales, estos animales modifican la estructura y diversidad de las comunidades de plantas al disminuir la abundancia de las especies preferidas, y al modificar interacciones competitivas entre plantas, por lo tanto mantienen la heterogeneidad del hábitat. Los animales grandes como los tapires, incluso con bajas densidades poblacionales, engloban una significativa biomasa y consumen una gran cantidad de alimentos.
Los tapires de Centro América en el Parque Nacional Corcovado en Costa Rica, consumen en promedio 15.63 kilos de frutas y materiales fibrosos por día. Además, los tapires buscan selectivamente partes vegetativas de diferentes plantas, y parecen tener un rol importante en la dispersión de semillas a grandes distancias. Las semillas de algunas vainas tienen semillas pequeñas y pueden ser dañadas al ser masticadas, pero los frutos carnosos con semillas más grandes, pueden ser consumidos enteros y las semillas pasan por el tracto digestivo dañándose mínimamente y esto aumenta la posibilidad de germinación.
Los tapires tragan semillas enteras y pueden escupir o defecar grandes cantidades de semillas viables. Estas semillas pueden experimentar menores tasas de depredación que las semillas que no están en las heces, lo que sugiere que los tapires pueden aumentar la efectividad de la dispersión de semillas si depositan las heces lejos de las plantas parentales. Por consiguiente, la extinción local de tapires o la drástica disminución poblacional puede generar un rompimiento de procesos ecológicos claves, amenazando la integridad de los ecosistemas en el largo plazo.
Amenaza a los tapires
Muerte de tapires en una carretera en el Estado de Mato Grosso do Sul, Brasil. La muerte por carreteras es una gran amenaza para los tapires brasileños en todo Brasil. Foto por: Patricia Medici.
Mongabay: ¿Cuáles son las mayores amenazas para los tapires brasileños?
Patricia Medici: El tapir brasileño tiene el más amplio rango de distribución de todas las cuatro especies de tapires que existen hoy en día, y la especie se encuentra en 21 biomas diferentes en 11 países. Históricamente, esta especie se encontraba al este de los Andes y al norte de las praderas y pajonales del Espinal en Argentina, en todo el Chaco, Pantanal, Cerrado, Llanos, Caatinga, Mata Atlántica, y los biomas del Amazonas y Orinoco. La distribución histórica de la especie cubría aproximadamente 13.129.874 kilómetros cuadrados. No obstante, las poblaciones han sido reducidas severamente y hoy están limitadas a los biomas de bosques y humedales. Se cree que la especie se ha extinguido en el 14% de su área de distribución y la distribución actual ha disminuido a 11.232.018 kilómetros cuadrados.
La especie ha sido extirpada de los valles inter Andinos del norte de los Andes y se hace cada vez más rara a lo largo de la frontera agrícola que barre parte del oeste y sur de la cuenca del Amazonas. En Brasil, el cual constituye gran parte de su rango de distribución, el tapir brasileño ha desaparecido de más de un millón de kilómetros cuadrados (12.4 % del rango de distribución en el país). Aunque solo entre 15-20 por ciento del Amazonas haya sido deforestado en los últimos 30 años, el 85-90 por ciento del Bosque Atlántico ha desaparecido y el 40 por ciento del Pantanal ha sido convertido a uso humano. La mayor parte de los biomas de Cerrado y Caatinga han sido convertidos a la agricultura y la ganadería. Como consecuencia, el tapir brasileño, ha sido extirpado de Caatinga; la mayoría de las poblaciones en el Cerrado son pequeñas y están en las áreas protegidas donde la caza ilegal es mínima. Algunas excepciones incluyen áreas remotas del Cerrado (por ejemplo, en Chapada das Mangabeiras, en la región de Jalapão en el Estado de Tocantins) donde los tapires aún son comunes. El tapir brasileño ahora está completamente ausente o severamente fragmentado a lo largo de gran parte de su rango histórico, con el Norte y Centro del Amazonas como importantes bastiones, así como también en lo que queda del Pantanal (Bolivia, Brasil y Paraguay) ya que las poblaciones del sur, este, y noroeste están disminuyendo rápidamente.
Las amenazas más importantes identificadas como responsables del descenso de las poblaciones de tapir brasileño incluyen la deforestación del hábitat y/o alteración; la fragmentación del hábitat (resultando en poblaciones pequeñas y con poca conectividad); la caza; la ganadería, las enfermedades infecciosas; la muerte en carreteras; fuego; densidad humana; plantación de monocultivos (soja, caña de azúcar); falta de patrullaje en áreas protegidas, el pequeño tamaño de las áreas protegidas; la extracción de recursos; y el impacto del turismo.
La caza es una de las amenazas más importantes. Los tapires están entres las especies de caza preferidas para la subsistencia y la caza comercial en todo el Amazonas. Estimaciones de la cosecha de tapires en el Estado de Loreto en la Selva Amazónica Peruana varía entre 15.447 a 17.886 individuos por año. Dado su estilo de vida individualista, baja tasa reproductiva, largo tiempo de gestación, y baja densidad poblacional el tapir brasileño raramente llega a tener una alta abundancia local, lo que los hace altamente susceptibles a la sobre explotación, y las poblaciones muestran grandes menguas cuando son cosechadas.
Hay un número de enfermedades infecciosas (Lengua Azul, Encefalitis Equina, Rhinotracheitis Infecciosa Bovina, y Leptospirosis) y parásitos encontrados en las poblaciones de tapires brasileños en los biomas del Bosque Atlántico y del Pantanal en Brasil. Estas enfermedades se transmiten a los tapires por el ganado doméstico, particularmente por los caballos y ganado, y tienen el potencial de incrementar la mortalidad del tapir y afectar las tasas reproductivas.
Otra seria amenaza para la especie es la muerte por carreteras. Una carretera cruza el Parque Estatal Morro do Diabo, en Sao Paulo, Brasil, y entre 1996 y 2006, fueron muertos un promedio de seis tapires por año. Muchos de los tapires fallecidos eran individuos adultos capaces de reproducirse. La muerte por carreteras también es una seria amenaza en los biomas del Cerrado y Pantanal en Brasil.
No están disponibles las estimaciones del tamaño total de la población para la especie en todo su rango de distribución. La especie se encuentra en varias áreas protegidas a lo largo de su rango de distribución. Sin embargo, una gran proporción de la población total de tapir brasileño se encuentra fuera de las fronteras legales de las áreas protegidas, donde los tapires son cazados, ahuyentados por perros, y enfrentan muchas otras amenazas. Aunque la especie está protegida legalmente en muchos países, las leyes para la caza son raramente controladas y puestas en práctica y son inefectivas.
Mongabay: ¿Hay lugar todavía como para que los grupos indígenas cacen tapires sin poner en peligro a las poblaciones?
Patricia Medici: Mi respuesta sería no. No hay niveles sostenibles de caza para los tapires. Dado su característica de historia de vida, las poblaciones de tapires muestran una rápida disminución cuando son cazados. El efecto de la caza es visible ya que los tapires son comunes usualmente en las áreas donde no hay caza y están casi ausentes donde la presión de caza es alta.
Mongabay: ¿La destrucción del hábitat del tapir es el resultado de grandes corporaciones o de la agricultura de pequeña escala?
Patricia Medici: Es el resultado de grandes corporaciones. En Brasil, particularmente, los niveles actuales de destrucción de hábitats son el resultado de grandes proyectos agro industriales.
Mongabay: ¿Si el tapir desaparece, cuál o cuáles otras especies serían impactadas por esta pérdida?
Patricia Medici: A los tapires se los reconoce como “especies sombrilla” (especies que requieren grandes áreas, y si se les da suficiente hábitat protegido, brindaría protección a muchas otras especies). En otras palabras, el cubrir las necesidades de una especie sombrilla proveerá de protección a otras especies con las cuales ella coexiste y protegerá a las tierras que todos dependen. Otras especies que potencialmente pueden ser impactadas por la pérdida de los tapires brasileños en Brasil incluirían a los pecaríes, los venados, los grandes felinos, y roedores entre otros.
La conservación del tapir
Mongabay: Tú empezaste tu trabajo de investigación en el bosque brasilero poco conocido, el Bosque Atlántico. ¿Cómo les está yendo allá a las poblaciones de tapir brasileño?
Patricia Medici: No muy bien. Las poblaciones de tapires en la Mata Atlántica están fragmentadas, son pequeñas y muy aisladas. Aunque algunas de estas poblaciones pueden persistir en el largo plazo, la diversidad genética no es suficiente como para que sobrevivan.
Mongabay: Tú comenzaste el primer trabajo de investigación sobre tapires en el Pantanal. ¿Cómo está progresando?
Medici: Sí, el Programa del Tapir del Pantanal que hemos establecido en el Pantanal brasilero sur es el primero en ser llevado a cabo en esta región. Cuando terminamos nuestro trabajo en el Bosque Atlántico y comparamos nuestros resultados con otros estudios de tapires en otros países/ecosistemas, nos dimos cuenta que los tapires son muy ‘plásticos’ y se adaptan a diferentes hábitats/condiciones. Esto significa, que para poder diseñar estrategias de conservación para los tapires en una región dada, debemos tener información relacionada con su ecología en esa región particular. Esta es la razón principal por la cual decidimos expandir nuestro trabajo a otros biomas brasileros, empezando por el Pantanal.
El trabajo en el Pantanal se está desarrollando extremadamente bien. Tenemos dos áreas de estudio en dos sub regiones diferentes de este bioma y hasta ahora hemos capturado 21 individuos, a 14 de ellos se le pusieron radio- collares (no ponemos radio-collares a los juveniles ni a los pequeños). Además de la radio-telemetría, hemos estado utilizando cámaras trampa para investigar la organización social de los tapires y su reproducción, ambas son piezas de información muy importantes para la modelación de poblaciones a futuro. NUNCA antes hemos podido colectar este tipo de información. Ahora tenemos cantidades enormes de datos y la información sigue llegando. La meta es utilizar esta información en algunos años para poder desarrollar un Plan de Acción para la Conservación de los Tapires en el Pantanal, diseñando estrategias para la conservación de los mismísimos tapires, así como también recomendaciones para la conservación de los hábitats remanentes en el Pantanal.
Mongabay: ¿Qué es lo que más necesitan los tapires para poder sobrevivir en Brasil?
Patricia Medici: Realmente depende de dónde estés en Brasil. Si estás en la Mata Atlántica, un bioma extremadamente fragmentado (solamente queda el 7% del bosque atlántico) deberías enfocarte en la restauración de hábitats, en la conectividad de los paisajes, reducción de la caza y mitigación de las muertes por carreteras. Si estás en el Pantanal, debes asegurarte que las prácticas tradicionales de ganadería extensiva sean mantenidas (las prácticas tradicionales mantienen el bosque y los pastizales nativos) y también deberías preocuparte por mitigar los impactos de las enfermedades infecciosas (transmitidas por los animales domésticos). Si estás en el Amazonas, el problema principal es la caza no sostenible por parte de las comunidades indígenas y, hoy, los altos niveles de deforestación. Finalmente, si estás en el Cerrado, es en realidad la combinación de todo lo anterior. . . El Cerrado es el bioma brasilero que ha estado sufriendo más estos días. Ha sido convertido a monocultivos como la soja y la caña de azúcar, a gran velocidad. Todas las áreas fuera de las áreas protegidas pronto desaparecerán.
En todos los biomas, la creación de áreas protegidas y las medidas para el re-establecimiento de la conectividad de los paisajes, como el establecimiento de corredores para la vida salvaje, sería extremadamente importantes para los tapires. Además, la instalación de programas educativos ambientales usando a los tapires como especies bandera seria crítico. Las personas deben saber acerca de los tapires, ellos deberían oír sobre las principales amenazas, ellos deberían cuidarlos.
En conclusión, dondequiera que haya tapires, ellos necesitan de bosques y agua. Si podemos mantener a éstos, ellos estarán bien.
Mongabay: ¿Cuál es el rol de la restauración de hábitats?
Patricia Medici: La restauración de hábitats es importante en algunos de los biomas de Brasil como la Mata Atlántica y el Cerrado. El establecimiento de corredores biológicos, zonas buffer alrededor de las áreas protegidas, y lazos entre fragmentos forestales beneficiaría grandemente el movimiento de los tapires entre parches boscosos, así como también al flujo de genes. Ciertamente incrementaría la viabilidad de las poblaciones de tapires.
Aumentando la sensibilización para con los tapires
Mongabay: Has colectado dinero para los tapires al vender ‘pinturas de tapires’. ¿Cómo comenzó este proyecto y cómo pintan los tapires?
Patricia Medici: Unos años atrás conocí a una persona del zoológico de Houston, en los EEUU, que me comentó sobre iniciativas similares para orangutanes y elefantes, llevadas a cabo por zoológicos americanos. Los cuidadores en los zoológicos ayudan a los animales a pintar y esas pinturas son utilizadas para “exhibiciones de arte” y son rematadas, generando fondos para la conservación de esas especies en la naturaleza. Yo pensé que podíamos hacer lo mismo con tapires aquí en Brasil.
¡Los tapires en realidad no pintan! ¡Los cuidadores los ayudan! Ellos ponen gotas pequeñas de tintas de diferentes colores en una tela y distribuyen pedazos pequeños de frutas sobre la tela. Luego, ellos ponen la tela en frente al tapir y el animal mueve su probóscide y la barbilla en la tela mientras ¡trata de comer la fruta! Por favor miren los videos en mi canal de YouTube channel.
Mongabay: Todas las especies mundiales de tapires están amenazadas de extinción. ¿Por qué piensas que estos animales no tienen una mejor imagen con los grupos de conservación?
Patricia Medici: Creo que el problema tiene tres caras:
1) Los tapires no son percibidos como especies carismáticas y por lo tanto son excluidas de la mayoría de las listas de prioridades para la conservación;
2) Las organizaciones para la conservación a nivel mundial no saben mucho acerca del rol de los tapires en el mantenimiento de la estructura y diversidad del bosque. Además, la gente aún no se da cuenta que la mayoría de las características de los tapires (ciclo reproductivo largo, tiempo de gestación prolongado, bajas densidades poblacionales, etc.) los hacen particularmente susceptibles a las amenazas;
3) Cuando hablamos del tapir brasileño, muchas personas piensan que por su amplio rango de distribución la especie tiene garantías de sobrevivir. Pero si miramos el estatus del tapir brasileño en algunos biomas/ecosistemas alrededor de Sudamérica, podemos reconocer fácilmente que si no hacemos nada la especie se extinguirá localmente en varios sitios muy rápidamente.
Mongabay: ¿Qué puede hacer la gente para salvar al tapir Sudamericano?
Patricia Medici y el veterinario Danilo Kluyber acercándose a un tapir adulto en un intento de lanzar un dardo e inmovilizarlo para la instalación del radio-collar y la colecta de muestras biológicas. Rancho Bahía das Pedras, área de estudio del Programa del Tapir del Pantanal en la subregión de Nhecolândia, en el Pantanal Brasileño. Foto por: Kelly Russo. Patricia Medici: Aprender sobre ellos; ser curiosos acerca de sus amenazas y el estatus de conservación en la naturaleza; preocuparse por ellos; hablar sobre ellos con la familia, amigos, colegas de trabajo, maestros, ensenar a los niños acerca de los tapires, hacerlos apreciar, desde chicos, a estos animales fabulosos; visitar las áreas protegidas locales y aprender a apreciar a la naturaleza y a los tapires; viajar a los lugares naturales donde se puede ver, aprender y apreciar tapires; visitar los tapires en el zoológico local, observarlos, hablar con los cuidadores; manejar despacio y con seguridad en las carreteras donde cruzan los tapires, especialmente temprano en la mañana y tarde en la tarde cuando los tapires están más activos; no comprar partes de tapires para propósitos médicos; no comprar carne de tapir en los mercados locales; plantar árboles con frutas que los tapires comen; involucrarse en las organizaciones/iniciativas de conservación locales, apoyarlas; aprender sobre las iniciativas de conservación de tapires; escribir cartas a las agencias gubernamentales locales y a los legisladores; si eres un terrateniente, protege tu tierra, asegúrate que los tapires tienen suficiente espacio y recursos para sobrevivir, no uses pesticidas; si eres un encargado de parques, asegúrate de tener en cuenta a los tapires cuando desarrolles tu plan de manejo; si eres un encargado de políticas, asegúrate de tener en cuenta a los tapires cuando escribas legislación relacionada con la conservación; haz donaciones a las iniciativas e investigaciones sobre tapires.
Mongabay: ¿Cuál es el próximo trabajo en tu horizonte?
Patricia Medici: dos cosas importantes:
1) El establecimiento de los Programas de Conservación e Investigación sobre Tapires en los biomas de Cerrado y Amazonas en Brasil. Mi sueño es ver la Iniciativa de Conservación del Tapir brasileño operativo en los cuatro grandes biomas brasileros donde se dan los tapires: la Mata Atlántica, Pantanal, Cerrado y Amazonas. Vamos a colectar datos en cada bioma y diseñar estrategias de conservación para los tapires en cada uno de ellos. 2) 2) La creación de conciencia para la causa: conservación de tapir en Brasil. He estado poniendo gran esfuerzo en alcanzar al público en general acá en Brasil. La mayoría de los brasileros aún no saben lo que es un tapir. La mayoría de los ciudadanos brasileros piensan que el tapir se alimenta de hormigas (¡que ellos son gigantescos comedores de hormigas!). Además, los brasileros asocian al tapir con falta de inteligencia. Acá en Brasil, si quieres llamar a alguien de estúpido llamas a esa persona de ¡Tapir! ¡Es el equivalente de burro en ingles! He estado trabajando duramente para poner a los tapires en los medios lo más posible, y el evento Tapires Ayudando a Tapires (las pinturas de tapires) fue gran parte de eso. Quiero que las personas oigan acerca de tapires de forma continua, quiero que ellos se pregunten por qué hay este grupo de investigadores que dedican sus vidas a la conservación del tapir, quiero que ellos sepan que debemos preocuparnos por la sobrevivencia de los tapires, de otra manera, perderemos nuestra biodiversidad.
* Publicado en el portal Mongabay el 14 de noviembre de 20112; traducido por Virginia Zúñiga