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Histórica inundación de Coatzacoalcos.
¿Primeros mexicanos costeños desplazados por el cambio climático?
Texto Rafael Malpica. Fotos: David Malpica Arriola
El gobierno federal panista no sólo equivocó el nombre de este tramo que debió ser Cosoleacaque-Minatitlán-Coatzacoalcos. También omitió obras de drenaje en esta carretera o terraplenes. El tramo está inundado. Foto: David Malpica Arriola/www.mexicoambiental.com.mx
Coatzacoalcos, Veracruz, México, 6 de octubre de 2010, www.mexicoambiental.com.mx.- La fisonomía de la ciudad y principal puerto industrial y petrolero de México, Coatzacoalcos, ya no es la misma desde las más recientes lluvias que aún esta mañana se precipitaban en la región. El cambio climático, indiscutiblemente, ya dejó su impronta en la región sur de Veracruz pues se rebasó con mucho el nivel máximo de altura del agua en el cauce del río Coatzacoalcos y sus afluentes, lo que ha provocado la más importante y destructiva inundación que se recuerda en esta ciudad desde su creación moderna como municipio el 22 de diciembre de 1881 (aunque entonces se llamaba Puerto México y que regresó a su original Coatzacoalcos por decreto presidencial el 8 de diciembre de 1936).
Pero Coatzacoalcos y los terrenos en las inmediaciones estuvieron habitados desde antes. Incluso por olmecas, totonacas y otros pueblos indígenas. El capitán español Gonzalo de Sandoval, por órdenes de Hernán Cortés, fundó aquí el 8 de junio de 1522, un domingo, un poblado de españoles con el nombre de Villa del Espíritu Santo. Y a lo largo de estos casi 490 años, y seguramente desde antes, esta región no había sufrido los embates de la lluvia de una manera tan determinante.
Coatzacoalcos en realidad es una isla, tiene al norte el Golfo de México, al este el río Coatzacoalcos, al sur el río Calzadas y pantanos, y al poniente un sistema lagunar y de humedales costeros muy complejo conocido como laguna del Ostión (en las inmediaciones de la comunidad Las Barrillas) que recibe agua de los ríos Calzadas, Huazuntlán, Minzapan y Temoloapan, conectados a escurrimientos de la sierra de Los Tuxtlas. Pero el Coatzacoalcos de médanos de esqueletos calcáreos microscópicos y terrenos que tienen su origen en la destrucción y acumulación de conchas de moluscos, está virtualmente delimitado por agua que con las precipitaciones de las últimas semanas ha inundado y anegado decenas de colonias en la cabecera municipal y en congregaciones cercanas como Villa de Allende, Rabón Grande, Cangrejera, y algunas más del otro lado del río.
La fuerza de la corriente por el gran caudal del río Coatzacoalcos, reventó la noche del 3 de octubre el anclaje de una enorme boya de casi cuatro metros de altura usada como señalamiento para el intenso tráfico marino en la desembocadura del río, y la lanzó a la playa. De hecho, la noche del 4 de octubre debió suspenderse las maniobras y navegación nocturna en el río, pues se perdieron todas las boyas.
En Coatzacoalcos, además de las operaciones en la terminal marítima petrolera de Pajaritos, funcionan los muelles de la Administración Portuaria Integral, cuyas operaciones se vieron sensiblemente afectadas pues además de la pérdida de las boyas, el canal de navegación se azolvó por la basura y sedimentos arrastrados por el poderoso caudal, lo que obligó a reducir el calado de 39 a 34 pies. Ahora mismo la draga de servicio retira el azolve y se restablece el calado, que es la profundidad máxima a la que pueden navegar los grandes barcos que llegan a la API.
La vieja carretera federal entre Coatzacoalcos y Minatitlán, en el tramo conocido como las Matas, está cubierta desde hace más de tres días por una inundación que va de 10 a 25 centímetros. Pero el flujo de vehículos no se detuvo lo que ha destrozado algunos de los 21 kilómetros de longitud de la vía.
El río Calzadas, que es el principal afluente del Coatzacoalcos prácticamente en la desembocadura, se desbordó en diferentes puntos y anegó las colonias construidas desde hace más de 25 años en los pantanos rellenados con cascajo y arena del sur de la cabecera.
El malecón costero, en la fracción de reciente construcción, sufrió daños severísimos, pues la fuerza y caudal de los escurrimientos de agua en canales, drenes, alcantarillas y drenajes provocó la ruptura del pavimento.
En Minatitlán la inundación es histórica también. El río Coatzacoalcos se desborda cada año y afecta las colonias el Jagüey y el centro; pero ahora llegó hasta la colonia Justo Sierra, distante cientos de metros del área concéntrica que tradicionalmente se inundaba.
Agua Dulce, Nanchital, Hidalgotitlán, Chapo y demás poblaciones de la cuenca del río Coatzacoalcos también se han visto afectadas por las lluvias.
Aquí, en esta región de México, donde el desarrollo económico focalizado en la industria petrolera contaminante polariza la riqueza y genera una enorme pobreza, enfermedades y contaminación, está por confirmarse la hipótesis de los científicos respecto al cambio en el estatus del clima y el pronóstico de aumento en el nivel del agua, si no del mar, si de los sistemas lagunares y humedales.
Aunque falta una confirmación de los científicos, la población de Coatzacoalcos bien podría corresponder a los primeros ciudadanos mexicanos afectados por el calentamiento global y el cambio climático, habitantes de zonas costeras. En los próximos días, una vez que baje el nivel del agua, se podrá corroborar también si se presentan los primeros mexicanos desplazados por ambos fenómenos. Mientras tanto, los funcionarios de los gobiernos estatal y federal, y del ayuntamiento local, recorren las zonas afectadas, lanzan declaraciones pero, ante la magnitud de los daños, se nota que poco saben sobre lo que hay que hacer.
