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Biodiversidad

En México existen tres especies de cocodrilos en estado silvestre que están protegidas por las leyes

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Ciudad de México, México, 28 de noviembre de 2020, México Ambiental.- De las 23 especies de cocodrilianos del mundo, en México se distribuyen tres: el cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), el cocodrilo de río (Crocodylus acutus) y el caimán (Caiman crocodilus). Las poblaciones de las tres especies estuvieron amenazadas en la década de 1970 debido a la cacería y al comercio no regulado de sus pieles.

Los cocodrilos en particular son de mucho interés comercial debido a la calidad de su piel y a la facilidad en su proceso a nivel industrial. Por esta razón, durante varias décadas, la captura comercial en México y América Central se concentró en ellos por lo que llegaron a estar en una situación de alto riesgo de desaparecer del medio silvestre.

Las acciones para su conservación en México contribuyeron a la recuperación de sus poblaciones, sostiene un documento oficial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

En la historia de la conservación de esta especie, se marca que los primeros esfuerzos de conservación, impulsados en 1999 por el Proyecto para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de los Crocodylia en México, el cual tuvo como objetivo general “… lograr la conservación y aprovechamiento de los cocodrilos y caimán en México a través de acciones de recuperación, investigación y manejo que involucra a los distintos sectores de la sociedad”, integrado por el entonces Subcomité Técnico Consultivo para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de los Crocodylianos en México (COMACROM), que contribuyó con el Programa de Conservación de la Vida Silvestre y Diversificación Productiva del sector rural (1997-2000), programa pionero del sector ambiental.

Todo para enfatizar la importancia de la participación ciudadana en consenso con el sector gubernamental, para optimizar los recursos disponibles dadas las circunstancias socioeconómicas actuales en el territorio nacional.

Foto: Naturalista

Cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii)

El cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii) mide entre 3 a 3.5 m y las crías al nacer entre 25 y 30 cm. La cabeza es aplanada y ancha, hocico relativamente corto y bastante redondeado en la punta, su longitud es 1.5 a 1.7 veces el ancho basal.

En el cuello tiene cuatro o más escudos postoccipitales y seis o más nucales. Las escamas ventrales tienen glándulas foliculares y sin botones osteodérmicos. Cola redondeada al principio y posteriormente comprimida, sobre todo en la porción distal. Presenta verticilos intercalados en la parte ventral de la cola.

Al cocodrilo moreletti se le ubica en un total de 77 Áreas Naturales Protegidas (ANP) y 41 sitios RAMSAR, a este ejemplar se le puede encontrar principalmente en el sureste mexicano sin embargo su presencia se ha localizado en otros estados de la República. 

Existen poblaciones en Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Recientemente han encontrado poblaciones en San Luis Potosí y en la Laguna de Altamira, cerca de Tampico en Tamaulipas.

Su hábitat es de agua dulce como pantanos, estanques o humedales, arroyos, lagunas y ríos de corriente lenta. Se le puede encontrar en aguas con poca corriente y con abundante vegetación, acuática enraizada o flotante y poco profundas.

En México estos hábitats se encuentran en la Costa del Golfo de México, hasta altitudes posiblemente de 500 m y del Caribe, con temperatura media anual entre los 26° y 28°C y en sitios libres de heladas.

Los suelos y vegetación del hábitat pueden variar en función del sitio geográfico que se trate y dependiendo de la cercanía a la costa. La vegetación es muy compleja, cerca de la costa puede haber vegetación de duna costera, manglar, selva mediana, selva baja caducifolia, vegetación subacuática, tulares y pastizales y selvas bajas inundables.

Los adultos son completamente territoriales y solamente en temporada de reproducción pueden compartir pequeños espacios, sobre todo machos con hembras. Además, son de hábitos nocturnos en cuanto a alimentación y para termorregulación en horas de mayor incidencia de sol.

La temporada de reproducción se inicia en el mes de febrero y la anidación es hacia fines de abril o principios de mayo, al inicio de las lluvias. Anidan en pilas de vegetación, en donde ponen un promedio de 30 huevos. La incubación toma unos 75 días y los pequeños al nacer miden alrededor de 30 cm.

De acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010, su estado de conservación se cataloga como Pr sujeta a protección especial

Los factores de riesgo más relevantes son: el ataque a humanos es un factor que conlleva a la eliminación de individuos de las especies y eventualmente de poblaciones en algunos lugares. Al igual que en los otros cocodrilos de México, en esta especie se ha detectado diferentes factores que afectan su hábitat, aunque los principales son la fragmentación del mismo y la contaminación ambiental.

Esta especie como la de otros crocodílidos, han soportado una intensa explotación por más de un siglo. El producto más cotizado es la piel, aunque en la actualidad se realiza la explotación de la carne y otros órganos y partes.

Ecológicamente algunos han considerado a los cocodrilos como especies paraguas, ya que se encuentra en la parte más alta de la cadena de alimentación, siendo un depredador selectivo de presas a lo largo de su vida, lo que le permite el control de otras poblaciones de animales en su entorno y el reciclado de nutrientes importantes en el ambiente. Con sus hábitos cavadores y sus movimientos habituales, forman canales y reservorios de agua en la época de sequía que sirven de refugio a aves acuáticas y otros animales asociados al agua.

Culturalmente los cocodrilos tuvieron un fuerte impacto en las culturas Precolombinas, mismas que han quedado representadas en códices y en edificaciones de los antiguos mexicanos, representando deidades, figuras calendáricas, etc.

Foto: Naturalista

Cocodrilo de río (Crocodylus acutus)

El Crocodylus acutus es un gran reptil de la familia de los Crocodílidos, que se distingue por su gran tamaño que va de los 3 a 4 m de largo, pero se han encontrado ejemplares que llegan a medir los 7.5 m, mientras que los recién nacidos miden entre 25 y 30 cm. El hocico alargado presenta dientes; 5 dientes premaxilares, 13 maxilares y 15 mandibulares.

La coloración dorsal es grisácea en los adultos y gris con tonos verdes en los juveniles, presentan flecos y manchas oscuras y el vientre no tiene marcas, su musculosa y gruesa cola; presentan una abertura anal dispuesta longitudinalmente.

Tiene presencia en el extremo sur de la península de Florida, las costas del Pacífico de México, América Central, el norte de Sudamérica, y las islas del Caribe. En México se localiza se registra en Chiapas, Colima, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Quintana Roo, Nayarit, Yucatán y Sinaloa.

Se encuentran en cuerpos de agua permanentes, como lagunas costeras, esteros, estuarios de los ríos y arroyos permanentes. La vegetación dominante está formada por manglares, carrizos y otra vegetación acuática.

Habita en la Costa del Pacífico en un clima cálido subhúmedo, con lluvias en verano. También está presente en climas cálido húmedo y semicálidos con lluvias en verano.

La especie es carnívora, aunque se sabe que se alimenta de insectos, caracoles, cangrejos, arácnidos, peces ranas, pequeñas tortugas aves y mamíferos.

Por su edad, se encuentran cuatro tipos de alimentación: en los muy jóvenes es a base de insectos, crías de peces y renacuajos; los que miden alrededor de un metro consumen grandes insectos, peces medianos, ranas, pequeñas tortugas, aves y mamíferos pequeños; en especímenes de alrededor de 1.20 m, consumen peces medianos y pequeños, aves, mamíferos y cangrejos; los adultos se establecen como principalmente piscívoros. Aunque no se ha registrado canibalismo y necrofagia en la especie, hay evidencias indirectas de que ocurre en C. acutus de la costa de Jalisco.

Por otra parte, estos animales son semiacuáticos y gracias a su sistema visual su actividad es nocturna. Durante el día permanecen asoleándose entre claros de la vegetación, sobre rocas, troncos o playas de lagunas y ríos.

Estos animales pueden hacer cuevas en la orilla de los cuerpos de agua en que viven, cuya función es darles refugios y sitio para almacenar alimentos.

El sistema de apareamiento es polígamo y la relación entre machos dominantes y hembras es de un macho a 3-5 hembras. Dos o tres semanas antes de la anidación, la hembra sale a explorar el sitio de la puesta y excava, aunque sin poner los huevos, lo cual sucede a fines de marzo o principios de abril.

La NOM-059-SEMARNAT-2010, determina que su estado de conservación es Pr sujeta a protección especial.

Los cocodrilos enfrentan diferentes factores que afectan su hábitat, aunque los principales son la fragmentación del mismo y la contaminación ambiental. Otros factores de riesgo son su captura clandestina y el comercio ilegal de pieles.

Con sus hábitos cavadores y sus movimientos habituales, forman canales y reservorios de agua en la época de sequía que sirven de refugio a aves acuáticas y otros animales asociados al agua.

Culturalmente los cocodrilos tuvieron un fuerte impacto en las culturas Precolombinas, mismas que quedado representadas en códices y en edificaciones de los antiguos mexicanos, representando deidades, figuras calendáricas, etc.

Foto: Naturalista

Caimán (Caiman crocodilus)

Esta es la especie conocida como caimán y es la menos conocida en el país, se sabe de una población en la reserva de la Encrucijada en Chiapas y posiblemente existen algunas otras más.

Mide menos de 2.5 m de longitud en promedio. Presenta un hocico ancho y redondeado, el número total de dientes es igual a 74-80. La parte superior y la inferior del cuerpo están cubiertos con una armadura de escudos dérmicos. La cola robusta esta comprimida lateralmente y los dedos de las patas están unidos por membranas y tiene garras afiladas.

Son de color café suave o amarillento bronceado a olivo gris, con series de barras obscuras que pueden ser distinguibles o no en cuerpo y cola.

En nuestro país el caimán se encuentra distribuido en los estados de Chiapas y Oaxaca.

El caimán (Caiman crocodilus) se encuentran en arroyos, pantanos, ríos fangosos, lagunetas, esteros, canales y estanques con presencia de mucha vegetación, con temperatura media anual por arriba de los 22° C y precipitación promedio alrededor de los 1600 mm.

Los ejemplares más pequeños se alimentan de insectos (principalmente coleópteros) y pequeños cangrejos, mientras que los juveniles ingieren, caracoles, cangrejos, camarones y algunos pequeños vertebrados. Los adultos incluyen peces sin descuidar los invertebrados y algunos vertebrados terrestres, para esta especie se ha reportado canibalismo.

La temporada de cortejo y apareamiento para esta especie ocurre entre los meses de marzo a agosto y la anidación entre agosto y octubre. El tamaño de la nidada varía entre 15 y 40 huevos, según el tamaño y edad de la hembra. El período de incubación está entre los 75 y 80 días. Al nacer miden de 200 a 225 mm.

De acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010, su estado de conservación se cataloga como Pr sujeta a protección especial

Los factores de riesgo son similares al de otras especies de México y están dados en forma directa por una eventual captura y explotación abiertas. Se sabe de la existencia de captura clandestina y comercio ilegal de pieles. Otro factor es la destrucción y fragmentación del hábitat por actividades humanas y la creciente contaminación. El ataque a humanos es un factor que conlleva a la eliminación de individuos de la especie

Con sus hábitos cavadores y sus movimientos habituales, forman canales y reservorios de agua en la época de sequía que sirven de refugio a aves acuáticas y otros animales asociados al agua.

Los cocodrilos y caimanes tuvieron un fuerte impacto en las culturas Precolombinas, mismas que han quedado representadas en códices y en edificaciones de los antiguos mexicanos.

La Profepa lleva a cabo acciones de inspección y vigilancia a UMas, PIMVS y con la finalidad de verificar la legal procedencia y el trato digno y respetuoso de estas tres especies, como resultado de estas acciones se han asegurado de 2017 a la fecha ha asegurado 437 ejemplares de cocodrilos.